[29 de agosto de 1905. Ginebra.]

A petición del camarada Vas[ili] V[asílievi]ch, aclaro el pasaje de mi resolución que él ha señalado (que pueden aparecer personas que realizan mal su trabajo pero con gusto chismorrean sobre los defectos ajenos). La suposición de que yo quisiera aquí acusar a alguien, etc., es infundada. Cada trabajador del partido tiene sus propios defectos y fallos en el trabajo, pero hay que ser cuidadoso para que, al criticar los defectos o al exponerlos ante los centros del partido, no se rebase el límite donde comienzan los chismes. Todo el sentido de mi resolución consiste precisamente en esta advertencia y en la solicitud de poner fin de inmediato a un asunto iniciado de manera incorrecta e indebida.

N. Lenin.