¡De verdad que no se pueden llevar así los asuntos! No sabía nada ni del plan de publicar la «Carta abierta», ni del plan de negociaciones, ni del plan de tales o cuales concesiones. ¿Acaso es permisible tratar así a un miembro del colegio?? ¡Pensad en qué situación me ponéis! Una situación absolutamente imposible, pues precisamente aquí, en el extranjero, soy yo quien debe responder abiertamente a todos; vosotros mismos debéis reconocerlo, pensándolo con sangre fría.

Vuestra respuesta a la Comisión Organizadora suscita toda una serie de perplejidades. No puedo entender nada; ¿estáis tramando algo o qué?? ¿Acaso habéis olvidado que hay una resolución directa del III Congreso sobre la necesidad de que el nuevo congreso ratifique las condiciones de fusión?? ¿Cómo se puede hablar en serio de cooptación al Comité Central con dos órganos en competencia?? ¿Cómo se puede dejar sin respuesta la admisión de dos Comités Centrales, es decir, una ruptura total tanto de los estatutos como de las decisiones del III Congreso?? ¿Cómo se pudo no plantear a los mencheviques un ultimátum de principios en la cuestión organizativa: (1) congresos en vez de plebiscitos, como órgano supremo del partido; (2) subordinación incondicional de la literatura partidaria al partido; (3) elecciones directas al Comité Central; (4) subordinación de la minoría (sin comillas) a la mayoría, etc.??

¿Acaso no os advierte la triste experiencia del «acuerdo» sobre el transporte, que fue inmediatamente roto por Surtuk, provocando una inmensa nueva exasperación?? 64 Nada puede perjudicar tanto la causa de la futura unidad como un acuerdo ficticio, que a nadie satisface y que deja terreno para la lucha: semejante «acuerdo» conducirá inevitablemente a una nueva ruptura ¡y a multiplicar por diez la exasperación!

¿O estáis tramando algo? ¿Esperáis «embaucar» a la Comisión Organizadora o enemistar a los mencheviques rusos con los del extranjero?? ¿No fue suficiente experiencia al respecto, que muestra la futilidad de tales intentos?

Repito de la manera más seria: me ponéis en una situación imposible. No exagero. Os pido encarecidamente que respondáis: 1) ¿tendremos el congreso el 1 de septiembre, tal como decidimos, o habéis anulado esa decisión? 2) si la habéis anulado, entonces ¿cómo, cuándo y dónde será vuestro congreso (de los miembros del CC) y qué medidas pensáis tomar para que yo pueda emitir mi voto y (lo que es aún mucho más importante) conocer vuestras verdaderas intenciones? Es terriblemente necesario un encuentro para mil asuntos. No tenemos dinero. Los alemanes, no sé por qué, no lo dan. Si no enviáis 3000 rublos, nos hundiremos. Las actas están casi todas compuestas tipográficamente*, para la edición se necesitan 1500 rublos. La caja está vacía como nunca lo ha estado.

¿Qué es esa resolución del Comité de Oriol-Briansk? («Iskra» nº 106) 65. Una confusión de algún tipo. Comunicadme, por Dios, lo que sepáis. ¿No se podría enviar allí a alguien, por ejemplo, a Liubich desde Vorónezh?

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Enviado desde Ginebra a Rusia

Publicado por primera vez en 1926  
en la Recopilación Leninista V

Se imprime según el manuscrito