Ginebra, 24 de julio de 1905

¡Queridos camaradas!

Hace unos días recibimos vuestra carta del 28 de junio y, junto con ella, interesantes documentos (las cartas de los camaradas Bebel y Plejánov), pero, estando sumamente ocupados, no tuvimos la posibilidad de responderos de inmediato.

I. En lo que respecta a la carta del ciudadano Plejánov, nos vemos obligados a hacer las siguientes observaciones: 1) La afirmación del ciudadano Plejánov de que, después del II Congreso de nuestro partido (agosto de 1903), entre nosotros existían divergencias tan solo sobre la cuestión organizativa, no corresponde en absoluto a la realidad. La «minoría» del II Congreso (encabezada por los ciudadanos Axelrod, V. Zasúlich y Mártov) de hecho escindió al partido inmediatamente después del congreso, declarando el boicot a las instituciones centrales elegidas por el congreso y creando una organización secreta de la «minoría», disuelta solo en otoño de 1904. El propio ciudadano Plejánov, que estuvo de nuestro lado en el II Congreso del partido y en el congreso de la Liga en el Extranjero de la socialdemocracia rusa (octubre de 1903), tenía, evidentemente, una opinión algo distinta sobre nuestras divergencias cuando declaró públicamente en el n.º 52 de *Iskra* (noviembre de 1903) que había que hacer hábilmente concesiones a los «revisionistas» (expresión de Plejánov) para evitar la escisión en el partido.

2) Tampoco corresponde a la realidad la afirmación de que el III Congreso del partido fue convocado «de manera totalmente arbitraria». Según los estatutos del partido, el Consejo está obligado a convocar el congreso tan pronto como lo exija la mitad de los comités. El Consejo, como sabéis por las resoluciones del III Congreso, traducidas al francés, ignoró los estatutos del partido. Los comités del partido y el Buró de Comités de la «Mayoría» elegido por ellos estaban moral y formalmente obligados a convocar el congreso, aunque fuera contra la voluntad del Consejo, que se sustraía a su convocatoria.

3) Por esas mismas resoluciones del III Congreso sabéis que en dicho congreso no estaba representada «aproximadamente la mitad de las organizaciones de pleno derecho», sino una significativa mayoría de los comités más importantes.

4) Es justo que en nuestro partido hay camaradas a los que en broma llaman «el pantano». Sus miembros se pasaban constantemente de un lado a otro en la lucha interna del partido. El primero de esos tránsfugas fue el ciudadano Plejánov, quien en noviembre de 1903 se pasó de la mayoría a la minoría, y el 29 de mayo de 1905 abandonó a la minoría, saliendo de la redacción de *Iskra*. No aprobamos estos pases, pero pensamos que no se nos puede culpar si los miembros del «pantano», tras largas vacilaciones, tienden a seguirnos.

5) En la carta al Buró (16 de junio de 1905), el ciudadano Plejánov olvidó muy inoportunamente mencionar su carta del 29 de mayo de 1905, publicada en *Iskra* (n.º 101), cuya traducción exacta y completa ya os hemos enviado.

6) Al decir que la otra fracción del partido se agrupa en torno al antiguo Órgano Central del partido, *Iskra*, el ciudadano Plejánov vuelve a olvidar añadir que la conferencia de la «minoría» (mayo de 1905) derogó los estatutos elaborados en el II Congreso y no creó un nuevo Órgano Central. Consideramos que el Buró Socialista Internacional debe tener la traducción completa de todas las resoluciones de esa conferencia. Si *Iskra* no quiere enviarlas al Buró, nosotros estamos dispuestos a encargarnos de ello.

7) El ciudadano Plejánov dice que en favor de la convocatoria del III Congreso solo se pronunciaron 2 miembros supervivientes del CC (los demás fueron arrestados). La carta del ciudadano Plejánov está fechada el 16 de junio de 1905; al día siguiente, 17, en el n.º 4 de *Proletari*, Órgano Central del partido creado por el III Congreso, se publicó la siguiente declaración: «Tras conocer la carta abierta del CC al presidente del Consejo del Partido, ciudadano Plejánov, y siendo completamente solidarios con el CC, consideramos necesario –por razones que comprenderán los camaradas informados del curso de los asuntos de la vida interna del partido– declarar públicamente nuestra solidaridad con el CC». Firmas-seudónimos: Ma, Bem, Vladímir, Inokenti, Andréi, Voron. Confidencialmente podemos comunicaros que estos seudónimos pertenecen a los miembros del CC arrestados. En consecuencia, tan pronto como los miembros del CC conocieron el conflicto entre el CC y el ciudadano Plejánov (y, por tanto, el Consejo) sobre la cuestión de la convocatoria del congreso, la mayoría de ellos se pronunció de inmediato a favor del CC y en contra del ciudadano Plejánov. Rogamos encarecidamente al Secretariado Internacional que nos informe si el ciudadano Plejánov consideró necesario dar a conocer al Buró esta importante declaración de los miembros arrestados del CC, que refuta completamente sus afirmaciones en la carta del 16 de junio.

8) El ciudadano Plejánov se equivoca al decir que ambas fracciones le pidieron que siguiera siendo el representante del partido en el Buró Internacional. Hasta ahora, el Comité Central de nuestro partido no ha dirigido ninguna petición al respecto. Como os comunicamos hace unos días, esta cuestión aún no está resuelta definitivamente, aunque ha sido puesta a la orden del día.

9) El ciudadano Plejánov considera que no le es difícil ser imparcial en la cuestión de nuestras divergencias. Después de todo lo arriba expuesto, nosotros consideramos que esto le es bastante difícil y, al menos en el momento actual, casi imposible.

II. Paso a la proposición del camarada Bebel respecto a nuestros asuntos.

Aquí debo hacer las siguientes observaciones: 1) Soy solo uno de los miembros del CC y redactor responsable del Órgano Central del partido, *Proletari*. En nombre de todo el CC puedo decidir solo los asuntos del extranjero y algunos otros que me han sido especialmente encomendados. En cualquier caso, todas mis decisiones pueden ser revocadas por la reunión general del Comité Central. No puedo, por tanto, decidir la cuestión de la intervención del Buró en los asuntos de nuestro partido. Pero he remitido inmediatamente a Rusia a todos los miembros del CC vuestra carta, así como las cartas de los ciudadanos Bebel y Plejánov.

2) Para acelerar la respuesta del CC, sería muy útil recibir del Buró algunas aclaraciones necesarias: a) ¿Debe entenderse por la palabra «intervención» (*intervention*) únicamente la mediación conciliadora y el consejo, que solo tienen fuerza moral, pero no coercitiva; b) o bien el Buró tiene en vista una decisión obligatoria, adoptada por un tribunal de arbitraje? c) ¿Propone el Comité Ejecutivo del Buró conceder el derecho de decisión definitiva e inapelable sobre la cuestión de nuestras divergencias a la reunión general del Buró Socialista Internacional?

3) Por mi parte, me considero obligado a comunicar, para conocimiento del Buró, que el ciudadano Bebel, algún tiempo antes del III Congreso, ya me hizo una propuesta similar a mí y a mis correligionarios, ofreciéndonos sus servicios o los servicios de toda la directiva del partido alemán (*Parteivorstand*) en calidad de juez arbitral en la disputa entre la mayoría y la minoría de nuestro partido.

Respondí que en breve se celebraría el congreso del partido y que yo personalmente no podía decidir por el partido o en nombre de él.

El Buró de Comités de la Mayoría rechazó la propuesta del c. Bebel. El III Congreso no adoptó ninguna decisión respecto a esta propuesta y, con ello, expresó su adhesión tácita a la respuesta del BCM.

4) Dado que el Buró Internacional considera posible obtener información en «algunos periódicos alemanes», me veo obligado a declarar que casi todos los periódicos socialistas alemanes, y especialmente *Die Neue Zeit* y *Leipziger Volkszeitung*, están enteramente del lado de la «minoría» y presentan nuestros asuntos de manera muy unilateral e inexacta. Kautsky, por ejemplo, también se llama a sí mismo imparcial, pero en realidad ha llegado al extremo de negarse a publicar en *Neue Zeit* una refutación de un artículo de Rosa Luxemburg, en el que ella defendía la desorganización en el partido. En *Leipziger Volkszeitung*, Kautsky incluso aconsejó no difundir el folleto alemán que contiene la traducción de las resoluciones del III Congreso. Después de esto, no es difícil comprender por qué muchos camaradas en Rusia tienden a considerar a la socialdemocracia alemana parcial y extremadamente predispuesta en la cuestión de la escisión en las filas de la socialdemocracia rusa.

Recibid, queridos camaradas, nuestro saludo fraternal.

V. Uliánov (N. Lenin)