Queridos ciudadanos:

La redacción de «Proletari» recibió hoy un telegrama de Berlín. Un camarada nos pide que comuniquemos al Buró Internacional que, según un telegrama privado del «Berliner Tageblatt»{128}, el gobierno ruso ha pedido a las potencias que envíen sus estacionarios{129} de Constantinopla a Odesa para ayudarle a restablecer el orden.

Es muy posible que el gobierno ruso, desconfiando ya de sus propias fuerzas navales, intente obligar a los buques de guerra de los estados europeos a combatir contra la revolución rusa, bajo el pretexto de proteger a los extranjeros residentes en Odesa.

Existe, pues, un gran peligro de que se obligue a las naciones europeas a desempeñar el papel de verdugos de la libertad rusa. Por ello les pedimos, queridos ciudadanos, que discutan esta cuestión y busquen un medio para impedir esta posibilidad. Tal vez sería conveniente publicar, en nombre del Buró Socialista Internacional, un llamamiento a los obreros de todos los países. En ese llamamiento habría que subrayar que en Rusia no se trata de motines de la plebe, sino de una revolución, de una lucha por la libertad; que esta lucha tiene por objeto la convocatoria de una asamblea constituyente, que reclaman todos los partidos progresistas, especialmente el POSDR. Tal vez un llamamiento así, traducido a todas las lenguas, publicado en los periódicos socialistas del mundo entero, difundido por todos los medios de que podamos disponer, pueda influir sobre la opinión pública y desbaratar los planes del gobierno ruso, funestos para la libertad.

Esperamos que nos comuniquen su opinión al respecto. Reciban, queridos ciudadanos, nuestro saludo fraternal.

En nombre del Comité Central del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia