¡Queridísima Kiska!

Acabo de enviarle un telegrama. Por si acaso, le explico de qué se trata. Me han citado en París para cierto asunto. No quisiera en modo alguno desperdiciar el viaje solo por eso, sino dar una conferencia. Tema: «El III Congreso y sus resoluciones». Contenido: análisis paralelo de nuestras resoluciones y las mencheviques; ellos acaban de publicar un comunicado sobre su conferencia, y yo lo analizaré. Puedo darla solo el martes (llego el lunes, pero la noche la tendré ocupada) y debo terminar sin falta en un solo día.

Si es posible, alquile la sala más grande (donde di la conferencia contra Struve — Filátov y otros la conocen) y difúndalo al máximo de público. Si todavía no me ha telegrafiado claramente su respuesta, telegrafíe mañana para que yo sepa con certeza: ¿han alquilado la sala? Quizás logre incluso escribirme por exprés (de modo que lo reciba a más tardar el domingo por la mañana), pero si hay que comunicar algo importante, telegrafíe sin falta.

Hoy daré aquí la misma.

Le estrecho la mano. Su Lenin

¡Vea al dorso!*

\* — Nota de la redacción.