Estas palabras se escuchan y se leen con frecuencia ahora. ¿Qué significan en realidad? No se puede divinizar el concepto de «revolución» (los revolucionarios burgueses lo harán inevitablemente, y ya lo hacen). No se puede crear ilusiones, forjarse mitos: la concepción materialista de la historia y el punto de vista de clase son absolutamente hostiles a ello.

Y sin embargo, es indudable que ante nuestros ojos se desarrolla una lucha entre dos fuerzas, una lucha a muerte, precisamente dos fuerzas, ya que el objeto de la lucha se ha reducido a la autocracia del zar, respective[75] a la autocracia del pueblo. Estas dos fuerzas son la revolución y la contrarrevolución.

Nuestra tarea, por consiguiente, consiste en darnos cuenta con precisión de: (1) cuál es el contenido de clase de estas fuerzas sociales; (2) cuál es el contenido real, económico, de su lucha ahora, en el momento actual.

Una breve respuesta a estas preguntas (respuesta que debe ser desarrollada detalladamente) es la siguiente:

Las fuerzas revolucionarias = el proletariado y el campesinado (el campesinado como principal representante de la pequeña burguesía revolucionaria; la insignificancia del papel revolucionario de la intelectualidad).

La revolución victoriosa = la dictadura democrática del proletariado y el campesinado.

Mythenbildung[76], como consecuencia inevitable de la posición histórica de la democracia burguesa. [Comparar con las resoluciones abogadiles{100}.] Todos los «socialistas»…

Umwälzung[77], Umsturz[78]… ¿dónde? ¿en la intelectualidad? ¿en los abogados? – Nil[79]. Solo en los proletarios y en los campesinos. ¿Qué puede consolidar sus conquistas? Solo la república, la dictadura democrática.

Escrito en mayo – junio de 1905.

Publicado por primera vez en 1926 en el Recopilador Leninista V.

Se publica según el manuscrito.