[Agosto, antes del 22 de 1905. Ginebra.]

De la redacción. Respondemos a las preguntas del camarada: 1) sí, dirigir y gobernar hasta la convocatoria de la asamblea constituyente de todo el pueblo; 2) en aquellas circunstancias en que esta participación asegure la posibilidad de «una lucha implacable contra todas las tentativas contrarrevolucionarias y la defensa de los intereses independientes de la clase obrera» (de la resolución del III Congreso); 3) en la resolución del III Congreso sobre la insurrección se dice directamente que «es necesario explicar al proletariado, mediante la propaganda y la agitación, no sólo el significado político, sino también el aspecto práctico-organizativo de la futura insurrección armada». Esto significa: hay que desarrollar la conciencia de las masas, explicarles el significado político de la insurrección. Pero esto no basta. Además, hay que llamar a las masas a la lucha armada, empezar inmediatamente a armarse y a organizarse en destacamentos del ejército revolucionario.

A continuación, debemos decirle al autor de la carta que a la aclaración de las resoluciones del congreso y de la conferencia sobre el gobierno revolucionario provisional está dedicado todo un folleto de N. Lenin: «Dos tácticas de la socialdemocracia en la revolución democrática». [Esta cuestión es compleja, y para entenderla hay que reflexionar y estudiar.] Por último, en cuanto a la escisión, diremos que la indignación del autor es completamente legítima. Le aconsejamos que luche por el reconocimiento general de reglas únicas de organización del partido, que luche sin dejarse intimidar por ningún grito intelectualista acerca del puño desde arriba o del puño desde abajo, que luche no a escondidas, no mediante intrigas, no fundando nuevos grupos o un nuevo partido, sino abiertamente, de manera directa, en el marco de una de las organizaciones [de nuestro] Partido POSDR.