En el número 11 de *Vperiod* saludamos el primer paso del Consejo del Partido, que se había quedado sin partido. Nos preguntábamos: ¿tendrá el Consejo la inteligencia y la honradez suficientes para dar el segundo paso por el nuevo camino? Ahora acabamos de recibir la noticia de Rusia de que el Comité Central ha dado el segundo paso. He aquí los documentos sobre este asunto que pueden ser publicados de inmediato.

1) Llamamiento del CC al partido del 4 de marzo de 1905.

Al partido

¡Camaradas! ¡La revolución en Rusia ha comenzado! Su prólogo ha demostrado de manera inquebrantable que la fuerza principal y decisiva de su desenlace es el proletariado urbano. Sin embargo, la aceleración del desenlace de la revolución, la introducción de una planificación en la lucha revolucionaria de las masas populares y, en particular, la máxima consideración de los resultados de la revolución en beneficio del proletariado, dependen en enorme medida del estado real de las fuerzas y de la organización de nuestro partido. La historia impone a nuestro partido la responsabilidad política y moral ante el proletariado ruso, ante todo nuestro pueblo y, por último, ante el proletariado del mundo entero. En su estado actual, nuestro partido no es capaz de cumplir sus deberes en la medida en que es necesario y posible, dado el estado de las fuerzas de que dispone potencialmente la socialdemocracia rusa. Considerando inoportuno e infructuoso en este momento aclarar, documentos en mano, en qué medida se guiaron en su actividad interna del partido por profundos motivos políticos o por la espuma intelectual algunos miembros destacados del partido, grupos influyentes e instituciones enteras del partido —en resumen, dejando de lado la cuestión de quién y en qué medida es culpable de la profunda desorganización del partido—, el CC, consciente de todo el peso de la responsabilidad que recae sobre él, declara ante todo el partido su firme decisión de emplear todo lo que de él dependa para asegurar al partido la unidad necesaria y evitar la escisión definitiva. El desarrollo de la revolución plantea casi a diario toda una serie de nuevos problemas a la socialdemocracia rusa. Muchos de estos problemas apenas han sido esbozados por nuestra táctica, ya que ésta fue elaborada principalmente para tiempos de "paz". Otros no encuentran respuesta alguna en la experiencia anterior del partido, pues son planteados por causas nuevas que acaban de aparecer. La literatura del partido, por supuesto, acude en ayuda, pero sus respuestas no siempre satisfacen a los trabajadores locales en cuanto a plenitud, unidad y autoridad universalmente reconocida. En los últimos tiempos, un número considerable de comités, que se han unificado tras conferencias privadas, han adoptado una política de desconfianza hacia las instituciones centrales del partido existentes sobre la base de los estatutos del partido adoptados por el II Congreso, llevándola hasta la formación de su propio órgano, su propio centro, y en la actualidad trabajan en la convocatoria de su propio congreso. Por último, en el verano de este año llega el plazo fijado por los estatutos del partido para la convocatoria del III Congreso ordinario. En tales circunstancias, el CC ve el único y último medio para evitar la escisión en la convocatoria de un congreso general del partido en el futuro más inmediato.

Convencido de que la fructífera labor del congreso, tanto en el sentido de elaborar las más serias tareas planteadas al partido por el momento político que atravesamos, como en el de alcanzar una unidad real y sólida del partido, dependerá enteramente de una representación completa y multilateral en el congreso de todas las corrientes significativas e influyentes, el CC, basándose en los estatutos, ha decidido hacer amplio uso de su derecho a invitar al congreso a camaradas con voz consultiva, para asegurar la plenitud de la representación. Teniendo en cuenta que la discordia que corroe al partido ha conducido en algunos lugares a la franca separación de grupos significativos de los comités, y en otros, a un agudo antagonismo entre los comités y las periferias, el CC propone enviar a sus representantes al congreso con derecho a voz consultiva: 1) a todos los grupos que se hayan separado de los comités antes del 1 de marzo del año en curso, 2) a todas las periferias de los grandes centros industriales donde, en el radio de acción del comité, haya no menos de 20.000 obreros y donde más de la mitad de los miembros de la periferia expresen su desconfianza al comité local en lo que respecta a la elección del delegado al congreso.

4 de marzo de 1905.

2) Carta del CC al Buró de los Comités de la Mayoría del 6 de marzo de 1905.

El 4 de marzo, el CC acordó dirigirse a los comités del partido con un llamamiento a prepararse para el III Congreso del partido y, por su parte, decidió tomar medidas para convocar el congreso en el plazo más breve posible.

Dado que el éxito del congreso general del partido y la rápida realización de su convocatoria dependen del trabajo conjunto de, a ser posible, todos los camaradas y organizaciones que ahora se pronuncian por el congreso, el CC se dirige al Buró Organizador de los comités de la llamada "mayoría" con la propuesta de un acuerdo mutuo en esta tarea y de un trabajo conjunto con el fin de convocar el congreso lo antes posible y de lograr la más completa representación de todo el partido en el mismo.

6 de marzo de 1905.

3) Llamamiento al partido en nombre del CC y del Buró de los Comités de la Mayoría, conjuntamente, del 12 de marzo de 1905.

Al partido

El Comité Central y el BKM, habiendo tomado la iniciativa de convocar el III Congreso del partido, anuncian a todas las organizaciones del partido que, partiendo de la necesidad imperiosa de convocar de inmediato el III Congreso del partido para establecer la táctica general del partido y la unidad organizativa del mismo, han llegado a un acuerdo sobre la organización conjunta del congreso en las siguientes bases:

1) El congreso se convoca sobre la base de los programas expuestos en las declaraciones del CC y del BKM, de los cuales se deriva el siguiente orden del día:

a) constitución del congreso, b) cuestiones de táctica del partido, c) cuestiones de organización del partido: 1) organización de los centros, 2) organización de los comités, 3) interrelación entre las distintas instituciones del partido y sus partes, d) informes, e) elecciones.

2) Se invita al congreso a todas las organizaciones del partido con derecho a participar en él con voz decisiva según los estatutos del II Congreso (es decir, los 4 comités del Cáucaso, los de Moscú, Petersburgo, Tver, Tula, Nizhni Nóvgorod, el del Norte, los de Kiev, Odesa, Ekaterinoslav, Járkov, el del Don, los de Vorónezh, Nikoláiev, Sarátov, Samara, el del Noroeste, el de Polesia, el de Astracán, la Liga; los sindicatos: de Donetsk, Crimea, los Urales y Siberia), y todas las demás, con derecho a voz consultiva.

3) Se sanciona el trabajo organizativo para la convocatoria del III Congreso del partido, realizado hasta ahora por el Buró de los Comités de la Mayoría.

4) El trabajo ulterior para la convocatoria del congreso será realizado conjuntamente por el BKM y el CC, que forman un Comité Organizador.

5) La resolución del Consejo del Partido contra la convocatoria del III Congreso del partido, publicada en el n.º 89 de *Iskra*, no es reconocida por el CC y el BKM como fundamento para suspender el trabajo de organización del congreso.

12 de marzo de 1905.

El acuerdo entre el CC y el Buró de los Comités de la Mayoría del mismo 12 de marzo de 1905 no está sujeto a publicación por el momento.

¡Así pues, podemos celebrar una completa victoria moral! Rusia se ha impuesto a los del extranjero. El espíritu de partido ha vencido al espíritu de círculo. En el último minuto, el CC vio que el congreso convocado por el BKM es efectivamente un congreso del partido y se sumó a él. El Comité Central tuvo en el último minuto el suficiente valor cívico para renunciar a la política antipartido y alzarse contra el Consejo del Extranjero. Según los estatutos de nuestro partido, el congreso es convocado por el Consejo, no por el Comité Central. Por consiguiente, hablando jurídicamente, ninguna declaración ni acuerdo del CC sobre esta cuestión tienen fuerza alguna. Pero cuando el Consejo violó los estatutos y eludió rendir cuentas ante el congreso, los comités no sólo podían, sino que debían tomar la iniciativa del congreso, y el CC, al reconocer al Buró elegido por los comités, renunció con ello a seguir el desdichado ejemplo del Consejo del Partido, que se había quedado sin partido.

Ahora no podemos pronunciarnos sobre las cuestiones concretas del acuerdo entre el CC y el Buró de los Comités de la Mayoría. Todas estas cuestiones, así como la del orden del día del congreso, su composición, etc., sólo puede decidirlas, por supuesto, el propio congreso. Por ello, nos limitaremos a desear éxito al congreso y a hacer un llamamiento a todos los camaradas: poneos manos a la obra de inmediato y del modo más enérgico posible para la preparación multilateral del congreso. Para concluir, nos queda repetir lo dicho en el número 11 de *Vperiod*: «...hemos llegado ahora a un posible desenlace directo e inequívoco de la crisis».

*Vperiod* n.º 13, 6 de abril (23 de marzo) de 1905.

Se publica según el texto del periódico *Vperiod*.