5 de abril de 1905. [Ginebra.] s/n.

¡Querido amigo! En cuanto al tiempo, no puedo decir nada concreto por ahora. Creo que tendrá tiempo de viajar a Lieja si puede regresar el domingo, o no tomar billete de vuelta y no volver a París (lo mejor, quizá, sería tomar ahora mismo un billete circular de 45 días París–Lieja, etc.—París). Antes del lunes es poco probable,[1] aunque, repito, no lo sé con certeza. El cinco de abril (hoy) se había fijado como fecha límite para la salida de Petersburgo,[2] — ergo,* es poco probable antes del lunes. Por ahora, aún no hay nadie en el lugar. El viernes saldrán dos de aquí, tal vez pasen por su ciudad, pero con el más estricto incógnito.

¿Ha visto el Diario de Plejánov?[3] ¡Qué tono triste de resignación! Lástima del viejo, se enfada en vano, pero es una buena cabeza...

Nuestra línea con los delegados debe ser extremadamente pacífica: nosotros «no tenemos nada que perder, y ganamos (en caso de victoria) todo», para los adversarios es al revés. Usted, por lo demás, lo comprenderá usted mismo por la hoja del B.K.B. y el C.C.,[4] así como por el n.º 13 (cuestión org[anizativa]).[5]

Con el informe de la K.Z.O.,[6] la lista de miembros y todos los documentos, dense prisa, dense prisa, dense prisa.

Au revoir Suyo N. Lenin.

¡Saludos a Kucke!**

---
* — por consiguiente. Red.
** — L. Fotieva. Red.