Al subrayar que el proyecto de programa no fue escrito por mí, Plejánov es el primero en sacar a la luz pública, en forma de insinuación, reproche y reconvención, nuestras disputas sobre el proyecto de programa. Lamentablemente, no relata estas disputas, sino que se limita al chisme, es decir, a una afirmación picante pero confusa e inverificable. Por ello, debo añadir al artículo de mi colega contra Plejánov que poseo datos documentales sobre nuestras discusiones durante el debate del proyecto de programa, y estos datos los publicaré en su momento. Los lectores verán entonces: 1) que es completamente falso lo que afirma Plejánov, a saber, que el enfriamiento de nuestras relaciones se debió a «¿Qué hacer?». Este se debió a la división en dos del grupo de seis durante las discusiones sobre el programa; 2) que yo defendí y mantuve la inclusión en el programa de la tesis sobre el desplazamiento de la pequeña producción por la grande. Plejánov quería limitarse a una expresión vaga al estilo de la famosa «más o menos»; 3) que yo defendí y mantuve la sustitución del término «masa trabajadora y explotada» por el de «proletariado» en aquel pasaje donde se trataba del carácter de clase de nuestro partido; 4) que Plejánov, cuando mis partidarios y yo en el grupo de seis le reprochábamos que el carácter proletario del partido estaba insuficientemente expresado en su proyecto de programa, se defendió con el contraargumento de que yo comprendía el carácter proletario del partido a la manera de Martínov.

*Vperiod* nº 11, 23 (10) de marzo de 1905.

Se publica según el texto del periódico *Vperiod*.