Contados hasta el 1.I.05, 75 votos (33 x 2 = 66 + 9 del CC, del CO y del Consejo). Se han inventado los comités de Kazán y del Kubán, que nunca fueron refrendados, y luego se ha mentido al decir que los comités de Polesia y del Noroeste fueron refrendados para el 1.I.05. En realidad, fueron refrendados solo para el 1.IV.05. Esto lo hemos desenmascarado en el núm. 10 de Vperiod*.

Tengan en cuenta lo siguiente: para que el congreso sea legítimo desde el punto de vista de Iskra, se necesitan 19 comités. Según nuestro cómputo, eso es incorrecto. Pero si para el 1.I.05 había 28 organizaciones rusas con plenos derechos (sin contar la Liga), la participación de 14 o 15 en el congreso es sumamente deseable, casi necesaria. Mientras tanto nosotros tenemos 13 — 1 (Ekaterinoslav) + 2 (Vorónezh y Tula) = 14, y eso solo contando a Tiflis, dudoso. Por supuesto, de todas formas el congreso es necesario, aunque sea con una docena de comités, y cuanto antes, mejor. Sea como sea, con tal de que sea un congreso. Pero ¿por qué no hay noticias de que el Buró haya visitado algún comité neutral o menchevique? ¿Acaso no se decidió que el Buró invitaría y visitaría a todos? ¿Por qué Liádov no estuvo en el del Kubán? ¿Por qué, al pasar cerca, no invitó al congreso a los comités del Don, Járkov, de la Región Minera, de Kiev, y a los grupos aislados en esas ciudades? ¡Un excelente medio de sublevar a los obreros: llamarlos al congreso! ¿Por qué no lo hacen? ¡Eso tendría una importancia gigantesca! ¿Por qué ni una sola noticia sobre Kursk, el comité de Polesia y otros? Haremos lo que podamos desde aquí, pero desde aquí se puede hacer poco. Hay pequeños contactos con Kazán, Siberia, Kursk, Polesia, Sarátov, pero todo es conjetural. Y sin embargo, si todos estos cinco más los Urales estuvieran en el congreso, entonces la plenísima legitimidad del congreso, incluso según el cálculo de Iskra, sería indudable. Escriban, pues.

Suyo, Lenin

en la revista

* Véase V. I. Lenin. «¿A quién quieren engañar?» (Obras, 5ª ed., t. 9, pp. 335-337). Red.

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Enviado de Ginebra a Petersburgo

Publicado por primera vez en 1925 en «Proletárskaya Revolutsia» núm. 2

Se publica según el manuscrito