En el número 66 de «Osvobozhdenie» se publica una reseña del folleto de Martínov «Dos dictaduras» (aprobado y recomendado por la redacción de «Iskra», véase el n.º 84). Como era de esperar, el burgués liberal no oculta sus simpatías hacia el ala oportunista de la socialdemocracia. «Junto al trabajo del Sr. Akímov», el folleto de Martínov es para «Osvobozhdenie» «una de las obras más interesantes de toda la novísima literatura socialdemócrata». ¿Podía acaso el liberal tener otra actitud ante la prédica del seguidismo, que atemoriza a la clase revolucionaria con la fatal perspectiva de participar en un gobierno provisional y de la «dictadura revolucionaria» en la revolución democrática (Martínov, asustado por el «jacobinismo», ¡confunde esta revolución con la revolución socialista!)? ¿Es casual que «Osvobozhdenie», en el artículo «Un viraje significativo», saludara la idea de Plejánov sobre las concesiones a los revisionistas? ¿Cómo explicar la declaración de «Osvobozhdenie» (n.º 57) de que «en esencia, los mencheviques defienden ahora algo más vital y eficaz que los bolcheviques»? ¿No será porque «la única esperanza para la vitalidad ideológica del liberalismo ruso reside en la vitalidad del oportunismo socialdemócrata» (véase nuestro opúsculo «El liberal servicial»)[81]? ¿Tenía o no razón el Sr. Struve cuando afirmaba que el folleto de Trotski «Nuestras tareas políticas», publicado bajo la redacción de «Iskra» (véase el n.º 72), «toma bajo su protección, con toda justicia, algunas ideas que los interesados en la literatura socialdemócrata ya conocen por los escritos de los Sres. Akímov, Martínov y Krichevski y otros llamados economistas» (n.º 57 de «Osvobozhdenie»)? Si Martínov y Cía. reflexionaran sobre estas cuestiones, quizá comprenderían la enrevesadísima (¡oh, cuán enrevesada!) idea de la vieja «Iskra» acerca de la semejanza entre las relaciones entre jacobinos y girondinos, por un lado, y entre los socialdemócratas revolucionarios y los oportunistas, por otro. (Esta idea fue planteada por primera vez, si no nos equivocamos, en el editorial del n.º 2 de «Iskra», escrito por Plejánov.) ¿Fueron los girondinos traidores a la causa de la Gran Revolución Francesa? No. Pero fueron defensores inconsecuentes, irresolutos y oportunistas de esa causa. Por eso lucharon contra ellos los jacobinos, que defendieron con la misma consecuencia los intereses de la clase avanzada del siglo XVIII con que los socialdemócratas revolucionarios defienden consecuentemente los intereses de la clase avanzada del siglo XX. Por eso los girondinos fueron apoyados y justificados ante los ataques de los jacobinos por los traidores directos a la causa de la Gran Revolución: los monárquicos, los curas constitucionalistas, etc. ¿No comienza usted a comprender algo ahora, estimadísimo girondino Martínov? ¿Todavía no? He aquí otra aclaración: ¿son los neoiskristas traidores a la causa del proletariado? No. Pero son defensores inconsecuentes, irresolutos y oportunistas de esa causa (y de los principios de organización y de táctica que iluminan esa causa). Por eso luchan contra su posición los socialdemócratas revolucionarios (unos directa y abiertamente, otros a escondidas, a puerta cerrada en los gabinetes de la redacción, mediante astucias y tretas). Por eso los neoiskristas son apoyados y justificados ideológicamente por los traidores directos a la causa del proletariado: los osvobozhdentsy. ¿No comienza usted a comprender algo ahora, estimadísimo girondino Martínov?

«Vperiod» n.º 9, 8 de marzo (23 de febrero) de 1905.

Se imprime según el texto del periódico «Vperiod»