Acabamos de recibir de Tver la siguiente comunicación: el 9 de marzo, en una reunión de la periferia junto con el comité, en presencia de un representante del CC, se discutió la cuestión de la actitud hacia el III Congreso del Partido que el CC convoca (llamamiento al partido del 4 de marzo de 1905). Se leyó la resolución del Comité de Tver: «Saludando el llamamiento del CC del POSDR a prepararse para el III Congreso del Partido (resolución del CC del 4 de marzo de 1905), el Comité de Tver, en su sesión, acordó: participar en este congreso enviando un delegado. En vista de la declaración hecha por el Comité de Tver al representante del Buró de Organización sobre su participación en el congreso organizado por este Buró, el Comité de Tver considera su deber señalar que dicha declaración fue hecha en virtud de que el representante del Buró[103] se remitió a la decisión del CC de considerar como ordinario el congreso que se organizaba».

La reunión de la periferia no se adhirió a la resolución del Comité de Tver. Por mayoría de siete votos contra uno y una abstención se adoptó la siguiente resolución: «Después de haber esperado, por fin, el llamamiento del CC a prepararse para la inmediata convocatoria del III Congreso y saludando este acto del CC, declaramos que ya hemos tomado parte en el congreso del partido convocado por el Buró de Organización. En cuanto a aprovechar las propuestas hechas por el CC en su llamamiento «Al Partido» del 4 de marzo, lo consideramos posible únicamente a condición de un acuerdo formal entre el CC y el Buró de Organización» (a favor – 6, en contra – 3). Para caracterizar el estado de ánimo de los otros tres que votaron en contra, citaré otra resolución propuesta por dos camaradas que votaron en contra: «Saludando la decisión del CC de convocar el III Congreso del Partido, la organización local le recomienda encarecidamente a él y al Buró de Organización que lleguen a un acuerdo entre sí. Si no se logra el acuerdo, la organización local se reserva la libertad de acción».

De esta comunicación se desprende lo siguiente: 1) el Comité de Tver, junto con la periferia, declaró, según reconoce el propio comité, su conformidad con participar en el congreso organizado por el Buró de Comités de la Mayoría; 2) después, posteriormente, el Comité de Tver, bajo la influencia de las nuevas promesas del CC de convocar el III Congreso, retiró su acuerdo. La periferia, sin embargo, no siguió al comité y no renunció a la participación en el congreso ya convocado por el Buró; 3) las nuevas promesas del CC sobre la convocatoria del III Congreso fueron hechas en un «llamamiento al partido del 4 de marzo de 1905», no publicado hasta ahora y desconocido para nosotros.

Para valorar en su justa medida el modo de actuar de nuestro célebre CC, recordemos a los camaradas, en primer lugar, los estatutos del partido, y en segundo lugar, algunos hechos. Según los estatutos, el congreso es convocado por el Consejo, y no por el Comité Central. Por consiguiente, el CC hace promesas de las que no es responsable. El Comité Central promete hacer lo que él, el CC, no puede hacer según los estatutos. El Comité Central promete o supone, pero el Consejo dispone. En cuanto a los miembros del partido que tienen la ingenuidad de escuchar las promesas del CC y conocen mal los estatutos, resultan engañados. De cómo «dispone» el Consejo hablan los hechos. En su resolución del 8 de marzo (nuevo estilo), el Consejo declara (nº 89 de «Iskra») que «en concordancia con la mayoría de los militantes del partido» (¿tal vez también con el Comité de Tver?) «reconoce como no conveniente convocar un congreso del partido en semejante momento». ¿Acaso no está esto claro todavía? ¿Acaso no se ve aún que el Consejo una y otra vez engaña desvergonzadamente al partido, pues no ha recibido ninguna «concordancia» de la «mayoría de los militantes del partido»?

Además, el 10 de marzo (nuevo estilo), es decir, un día después, el Consejo adopta otra resolución (nº 91 de «Iskra»), en la que expresa su acuerdo en enviar dos representantes al congreso convocado por el Buró ruso de Comités de la Mayoría, pero no dice ni una palabra sobre su acuerdo con la convocatoria del congreso.

Agreguemos que el Consejo no sólo se pronuncia oficialmente contra la «conveniencia» de la convocatoria del congreso, sino que al mismo tiempo falsea los votos para el congreso, aumentando el número de comités supuestamente con plenos derechos y negándose a comunicar al partido cuándo y qué nuevos comités reconoce como confirmados. En la resolución del Consejo del 8 de marzo (analizada en el nº 10 de «Vperiod»)[104] se nombran como con capacidad jurídica al 1 de enero de 1905 los comités de Polesie, Noroeste, Kubán y Kazán, cuando los dos últimos comités no fueron en absoluto confirmados por el CC y los primeros reciben la plenitud de derechos a partir del 1 de abril de 1905.

Preguntamos a los miembros del partido que quieren ser no sólo miembros nominales, sino de hecho, miembros del partido: ¿acaso quieren tolerar este juego? El Consejo falsea los votos y se pronuncia contra el congreso, ¡mientras el CC hace «promesas» acerca del congreso, aprovechándose de la ingenuidad de gente que no sabe que, según los estatutos, esas promesas no pueden tener valor formal! ¿No confirman los hechos totalmente lo que ya escribimos en el nº 8 de «Vperiod» el 28 (15) de febrero, a propósito de las primeras comunicaciones de que el CC había «dado su acuerdo» al congreso? Señalemos que desde entonces ha pasado un mes, que «Iskra» ha sacado desde entonces los números 88, 89, 90, 91 y 92 (fechado el 10 de marzo, estilo antiguo), sin chistar una palabra sobre esta cuestión «delicada» acerca del «acuerdo» del CC con el congreso. Sólo nos queda repetir lo dicho en el nº 8 de «Vperiod»:

«Acabamos de recibir una comunicación que puede interpretarse en el sentido de que el CC da su acuerdo al congreso inmediato. Sin responder en ningún caso por ahora de la veracidad de esta noticia, la consideramos, sin embargo, verosímil. El Comité Central ha luchado muchos meses contra el congreso, disolviendo organizaciones, boicoteando y desorganizando los comités que se pronunciaban por el congreso. Semejante táctica ha fracasado. Ahora, guiándose por su regla “la conveniencia todo, la formalidad nada”, el CC, en aras de la “conveniencia” (es decir, para no permitir el congreso), está dispuesto a declarar formalmente aunque sea cien veces que se pronuncia por la convocatoria inmediata del congreso. Esperamos que ni el Buró ni los comités locales se dejarán embaucar por los trucos de la “comisión Shidlovski” del partido»{120}.

Posdata. Ginebra, 30 (17) de marzo. Hay que llevar un verdadero diario de las artimañas del Comité Central. Se nos ha entregado la siguiente carta del CC, enviada por él al Buró de Comités de la Mayoría:

«El 4 de marzo, el CC acordó dirigirse a los comités del partido con un llamamiento a prepararse para el III Congreso del Partido y, por su parte, decidió tomar medidas para convocar el congreso, a ser posible, en el más breve plazo.

Dado que el éxito de un congreso de todo el partido y la más rápida realización de su convocatoria dependen del trabajo unido de todos los camaradas y organizaciones que ahora se pronuncian por el congreso, el CC se dirige al Buró de Organización de los comités del llamado “mayoría” con la proposición de un acuerdo mutuo en este asunto y un trabajo conjunto con el fin de la más rápida convocatoria del congreso y de la realización de la representación más completa de todo el partido en él.

6 de marzo de 1905».

¡Verdaderamente infinita es la paciencia de los comités rusos y su confianza! ¿Por qué el CC no publica su llamamiento del 4 de marzo? ¿A qué vienen frases mentirosas sobre el «acuerdo» con el Buró? El Buró invitó al congreso a todos sin excepción, a todo el partido, lo hizo hace más de un mes abiertamente, públicamente. El Buró respondió hace ya mucho al CC que son imposibles ahora cualesquiera aplazamientos. Quien no sólo de palabras quiera un congreso de todo el partido, que se digne asistir, y esto es todo. Y, en fin, ¿qué significado podría tener un acuerdo del Buró con el CC cuando quien convoca el congreso según los estatutos no es el CC sino el Consejo, que se pronunció contra el congreso?

Es lícito esperar que ahora todos verán el doble juego del Consejo y del Comité Central. Y el Buró, estamos seguros, no retrocederá ni un paso en la labor de convocar el congreso en el plazo ya fijado por él y comunicado al Comité Central.

Impreso a fines de marzo de 1905 como separata del nº 13 del periódico «Vperiod»

Se imprime según el texto de la separata