[Un nuevo engaño al partido.]
SEPARATA DEL Nº 13 DE "VPERIOD"

Ginebra, 28(15) de marzo.
Acabamos de recibir* de Tver la siguiente comunicación: el 9 de marzo, en una asamblea de la periferia conjuntamente con el Comité, en presencia de un representante del C.C., se discutió la cuestión de la actitud hacia el III Congreso del partido, convocado por el C. Comité (manifiesto al partido del 4 de marzo de 1905). Se leyó la resolución del Comité de Tver: "Saludando el llamamiento del C.C. del P.O.S.D.R. a prepararse para el III Congreso del partido (resolución del C.C. del 4 de marzo de 1905), el Comité de Tver, en su sesión, resolvió: tomar parte en este congreso enviando un delegado. En vista de la declaración del Comité de Tver al representante de la Oficina de Organización sobre su participación en el congreso organizado por esta Oficina, el Comité de Tver considera su deber señalar que dicha declaración fue hecha por ellos en virtud de la referencia del representante de la Oficina** a la decisión del C.C. de hacer del congreso organizado el congreso ordinario."

La asamblea de la periferia no se adhirió a la resolución del Comité de Tver. Por mayoría de 7 votos contra 1 y 1 abstención, se aprobó la siguiente resolución: "Habiendo esperado por fin el llamamiento del C.C. a prepararse para la convocatoria inmediata del III Congreso y saludando este acto del C.C., declaramos que ya hemos tomado parte en el congreso del partido convocado por la Oficina de Organización. Consideramos posible aprovechar las propuestas hechas por el C.C. en su manifiesto 'Al partido' del 4 de marzo solo bajo la condición de un acuerdo formal entre el C.C. y la Oficina de Organización." (a favor — 6, en contra — 3). Para caracterizar el estado de ánimo de los otros 3 que votaron en contra, citaré otra resolución, propuesta por dos camaradas que votaron en contra: "Saludando la decisión del C.C. sobre la convocatoria del III Congreso del partido, la organización local le recomienda insistentemente a él y a la Oficina de Organización que lleguen a un acuerdo entre sí. Si el acuerdo no se produce, la organización local se reserva la libertad de acción."

De esta comunicación se desprende lo siguiente: 1) El Comité de Tver junto con la periferia declaró, según el propio reconocimiento del comité, su acuerdo en participar en el congreso organizado por la Oficina de los C[omite]s de la M[ayoría]; 2) luego, posteriormente, el Comité de Tver, bajo la influencia de las nuevas promesas del C.C. de convocar el III Congreso, retiró su acuerdo.³ La periferia, sin embargo, no siguió al comité y no renunció a participar en el congreso ya convocado por la Oficina; 3) las nuevas promesas del C.C. sobre la convocatoria del III Congreso fueron dadas por él en el "manifiesto al partido del 4 de marzo de 1905", hasta ahora no publicado y desconocido para nosotros.

Para valorar como se merece el modo de actuar de nuestro célebre C.C., recordemos a los camaradas, en primer lugar, los estatutos del partido y, en segundo lugar, algunos hechos. Según los estatutos, el congreso es convocado por el Consejo, no por el C. Comité. Por consiguiente, el C.C. da promesas de las que no se responsabiliza. El C.C. promete hacer aquello que él, el C.C., según los estatutos no puede hacer. El C.C. promete o supone, y el Consejo dispone. Los miembros del partido que tienen la ingenuidad de escuchar las promesas del C.C. y conocen mal los estatutos, resultan engañados. Cómo "dispone" el Consejo lo dicen los hechos. En la resolución del 8 de marzo (n. e.), el Consejo declara (nº 89 de "Iskra") que "de acuerdo con la mayoría de los trabajadores del partido" (¿quizás incluido el Comité de Tver?) "reconoce como inoportuno convocar un congreso del partido en tal momento". ¿Acaso esto no es aún claro? ¿Acaso de esto no se ve aún que el Consejo, una y otra vez, engaña descaradamente al partido, pues no ha recibido ningún "acuerdo" de la "mayoría de los trabajadores del partido"?

Además, el 10 de marzo (n. e.), es decir, al día siguiente, el Consejo adopta otra resolución, contradictoria con la anterior (nº 91 de "Iskra"), en la que expresa su acuerdo en enviar al congreso, convocado por la Oficina rusa de los C[omite]s de la M[ayoría], a dos representantes, pero no dice ni una palabra sobre el acuerdo para la convocatoria del congreso.

Añadamos que el Consejo no solo se pronuncia oficialmente contra la "oportunidad" de convocar el congreso, sino que al mismo tiempo falsifica los votos para el congreso, aumentando el número de comités supuestamente con plenos derechos y negándose a comunicar al partido cuándo y qué nuevos comités reconoce como aprobados. En la resolución del Consejo del 8 de marzo (analizada en el nº 10 de "Vperiod"), se mencionan como con plenos derechos al 1 de enero de 1905 los comités de Polesia, Noroeste, Kubán y Kazán, mientras que los dos últimos comités no fueron aprobados en absoluto por el C. Comité, y los dos primeros fueron aprobados* solo para el 1 de abril de 1905.

Preguntamos a los miembros del partido que quieren no solo figurar, sino ser de hecho miembros del partido: ¿acaso quieren permitir este juego? ¡El Consejo falsifica los votos y se pronuncia contra el congreso, mientras el C.C. da "promesas" sobre el congreso, aprovechándose de la ingenuidad de personas que no saben que, según los estatutos, estas promesas no pueden tener valor formal! ¿Acaso los hechos no confirman plenamente lo que ya escribimos en el nº 8 de "Vperiod", el 28/15 de febrero, a propósito de las primeras comunicaciones de que el C.C. había "aceptado" el congreso? ¡Observemos que desde entonces ha pasado un mes, que desde entonces "Iskra" ha publicado los números 88, 89, 90, 91 y 92 (fechado el 10 de marzo, e. a.), sin decir ni una palabra sobre esta "delicada" cuestión del "acuerdo" del C.C. para el congreso! Solo nos queda repetir lo dicho en el nº 8 de "Vperiod":

"Acabamos de recibir una comunicación que puede entenderse en el sentido del acuerdo del C.C. para un congreso inmediato. Sin garantizar en modo alguno la veracidad de esta noticia, la consideramos, sin embargo, verosímil. El C.C. luchó durante muchos meses contra el congreso, disolviendo organizaciones, boicoteando y desorganizando a los comités que se pronunciaban a favor del congreso. Esta táctica ha fracasado. Ahora, guiándose por su regla 'la oportunidad lo es todo, la formalidad nada',⁴ — el C.C., por 'oportunidad' (es decir, para impedir el congreso) está dispuesto a declarar formalmente, aunque sea cien veces, que está a favor de la convocatoria inmediata del congreso. Esperamos que ni la Oficina ni los comités locales se dejen engañar por los trucos de la 'comisión Shidlovski' del partido.***

Posdata. Ginebra, 29(16) de marzo. Nos vemos obligados a llevar un verdadero diario de los trucos del C. Comité. Se nos ha entregado la siguiente carta del C. Comité, enviada por él a la Oficina de Comités de la Mayoría.

"El 4 de marzo, el C.C. resolvió dirigirse a los comités del partido con un llamamiento a prepararse para el III Congreso del partido y, por su parte, decidió tomar medidas para la convocatoria del congreso en el plazo más breve posible.

Dado que el éxito del congreso general del partido y la realización más rápida de su convocatoria dependen del trabajo conjunto de todos los camaradas y organizaciones que ahora se pronuncian a favor del congreso, el C.C. se dirige a la Oficina de Organización de los comités del llamado 'mayoría' con la propuesta de un acuerdo mutuo en este asunto y de un trabajo conjunto con el fin de la convocatoria más rápida del congreso y la realización de la representación más completa en él de *todo* el partido. 6 de marzo de 1905. C.C. del P.O.S.D.R."****

¡Verdaderamente, es infinita la longanimidad de los comités rusos y su credulidad! ¿Por qué no publica el C.C. su manifiesto del 4 de marzo? ¿A qué vienen esas frases mentirosas sobre el "acuerdo" con la Oficina? La Oficina invitó al congreso a *todos* sin excepción, a *todo* el partido, lo hizo hace más de un mes abierta y públicamente. La Oficina ya respondió hace tiempo al C. Comité que *ningún aplazamiento es ahora posible*. Quien no quiere [solo] de palabra un congreso general del partido, que venga, y nada más. Y finalmente, ¿qué significado podría tener un acuerdo de la Oficina con el C. Comité, cuando el congreso, según los estatutos, no lo convoca el C.C., sino el Consejo, que se ha pronunciado contra el congreso?

Es de esperar que ahora todos vean el doble juego del Consejo y del C. Comité. Y la Oficina, estamos seguros, no dará ni un paso atrás en la labor de convocar el congreso en el plazo ya fijado por ella y comunicado al C. Comité.*****