[Febrero, después del 4 de 1905. Ginebra.]

Un interesante informe sobre los acontecimientos de Petersburgo en vísperas del día sangriento lo ofrece el corresponsal del periódico inglés *The Daily Telegraph*:

«Petersburgo. Sábado, 8 de enero, por la noche. — Rusia está viviendo los dolores de parto de la revolución. Todo el mundo se ha olvidado del enemigo exterior, la marcha de la guerra no despierta el interés de nadie. El dique de las trabas administrativas ha empezado de repente a hacer agua, y las olas del movimiento democrático se precipitan arrasando las seculares fortificaciones de la costa. La propia policía se ha convertido en espectadores entusiastas que, con curiosidad o simpatía, contemplan a las turbulentas multitudes de obreros, escuchan los discursos revolucionarios que los líderes pronuncian ante esas multitudes, sin pensar en absoluto, como antes, en dispersarlas, arrestarlas y golpearlas…

* Aquí se interrumpe el manuscrito; en la parte superior del manuscrito, Lenin escribió a lápiz: «petit»; el texto del manuscrito está tachado a lápiz; se encuentra en el reverso de la nota del plan del contenido n.º 5 de «Vperiod» (véase más arriba, pág. 45). Ed.