En el número 83 de *Iskra*, que acabamos de recibir, se publica una declaración de los mencheviques y del CC sobre el «cese completo del aislamiento organizativo de la minoría». «La minoría —nos aseguran— deja de considerarse un bando y, en adelante, no se podrá hablar ni de boicot al CC ni de plantearle exigencias ultimátum». ¡Esta declaración llega un poco tarde! El Partido sabe ahora, por el folleto de Lenin («Declaración y documentos sobre la ruptura de los organismos centrales con el partido»)[40], que las «exigencias ultimátum» de cooptación de Popov, Fischer y Fomin ya se han cumplido, pero a escondidas, engañando al partido. La exigencia ultimátum de hacer fracasar, mediante semejantes engaños, el III Congreso también se ha cumplido. La desorganización del trabajo local continúa, y el llamado CC ya ha ratificado en San Petersburgo (según informa *Iskra*) una «organización especial» o grupo, «en vista de la manifiesta imposibilidad de que sus numerosos (?) miembros trabajen bajo la dirección del comité local».

Así pues, todo lo que ha dicho y predicho la «mayoría», desde la «carta» de Lenin («Por qué abandoné la redacción», diciembre de 1903)[41] hasta el folleto de Orlovski «El Consejo contra el partido», ha sido plena e incondicionalmente confirmado por los hechos. El objetivo real de la lucha de año y medio era la cooptación de cuatro en el OC y de tres en el Comité Central. Para justificar la cooptación se inventó la teoría de la organización-proceso y un puñado de divergencias «de principio». Por causa de esta cooptación, nuestros centros han roto ahora por completo con el partido y siguen rompiendo con los comités locales, uno por uno. La justeza de nuestra consigna: «la mayoría debe romper todas y cada una de las relaciones con los desorganizadores» (*Vperiod* n.º 1, «Es hora de acabar»)[42] queda plenamente confirmada.

Sumamente interesante es también el siguiente pasaje de la declaración de *Iskra*: «La decisión de los delegados (de la minoría) fue sometida a la discusión de todos los partidarios de la minoría que trabajan en los comités de Kiev, Járkov, el Don, Kubán, Petersburgo, Odesa, en las uniones de Donets y Crimea y en otras organizaciones del partido». Así, después de casi año y medio de campaña desesperada, con la ayuda del OC, del Consejo y (a partir del mes de mayo) del CC, ¡el círculo del extranjero se ha conquistado tan solo cinco comités rusos de los 20 que había en el II Congreso![43]. Fuera de los comités, los grupos notables que han merecido ser enumerados en *Iskra* sólo se formaron en dos ciudades, Petersburgo y Odesa. El comité de Kubán, evidentemente, ha sido cocinado en el último momento para aportar un par de votos adicionales.

Por consiguiente, *Iskra*, órgano de la minoría, confirma ahora, en enero, la justeza de la caracterización de la situación del partido que hizo en septiembre otro menchevique. En efecto, el agente del CC, simpatizante de la minoría y ahora cooptado al CC, escribía en septiembre al miembro del CC Glebov que «en Rusia la minoría es impotente», que sólo la siguen cuatro comités. Esta impotencia del círculo del extranjero le forzó a dar un golpe bonapartista en el CC y a eludir, mediante engaños, el III Congreso.

*Vperiod* n.º 3, 24 (11) de enero de 1905.

Se imprime según el texto del periódico *Vperiod*, cotejado con el manuscrito.