V.

El corresponsal militar* de *The Times* comentó con extremada agudeza (12 I 05) la entrevista con el vicealmirante Dubásov publicada en *L'Écho de Paris*. Al parecer, Dubásov dijo que Rusia concluiría ahora la paz, «entregando» a los japoneses Port Arthur y las tierras de Manchuria ya ocupadas por ellos, pero que sería una paz temporal. Rusia es ahora más débil en el mar, incluso uniendo la 2.ª y la 3.ª escuadra. Pero Rusia construirá una nueva y gigantesca flota y entonces recomenzará... Esta entrevista, ciertamente, provocó un inmediato desmentido de Dubásov (véase *The Times* del mismo número, Foreign intelligence**).

El corresponsal militar, en el artículo *The indiscretion of an admiral*, escribe:

*That being so (es decir, si las cosas son como dijo Dubásov) many things follow. In the first place, as Russia proposes, after peace is signed, to set to work to build a fleet in every dockyard at home & abroad, Japan must do the same, & the only means by which she can pay for this luxury without feeling the pinch will be by the extraction of a war indemnity of a hundred millions or so from her enemy.*

*But, even so, will peace ever be signed by Japan on such terms? If it takes two to make a quarrel, it also takes two to make peace, and Japan will never sign a truce leaving a shred of territory or a vestige of power to Russia in the Far East so long as she has not a definite and explicit assurance, adequately guaranteed, that she will not be compelled to recommence the struggle. Why should she? Is it not better to continue the war under the favourable conditions of to-day, than to adjourn hostilities until such time as Russia has healed her wounds, doubled the Trans-Siberian, & reconstructed a fleet?*

*Judgement has not been the strong point of Russian character throughout the war, nor have Russians shown, at any time, the remotest capacity for placing themselves in the position of their enemy. The Russian gambler, having lost his stake, rises from the table and proposes to quit the room without settling his losses and without the faintest intention of settling them. A gambler of this deplorable character sometimes finds the door barred and his opponent standing in front of it, demanding a settlement before the bolt is drawn*....

[Traducción del extracto de «The Times».]

El corresponsal militar, en el artículo *La indiscreción de un almirante*, escribe:

Siendo así (es decir, si las cosas son como dijo Dubásov), de ello se siguen muchas consecuencias. Si tras la firma de la paz Rusia se propone comenzar los trabajos de construcción de una flota en cada astillero, tanto propio como extranjero, Japón deberá ante todo hacer lo mismo, y el único medio de pagar ese lujo sin caer en la miseria extrema será exigiéndole a su adversario no menos de cien millones como indemnización por los gastos de guerra.

Pero, ¿acaso firmará Japón la paz incluso en tales condiciones? Si hacen falta dos para iniciar una riña, también hacen falta dos para concertar la paz, y Japón jamás firmará un armisticio mientras le quede a Rusia una pulgada de tierra o siquiera una fuerza militar remanente en el Lejano Oriente, mientras no tenga la certeza precisa y definida, adecuadamente garantizada, de que no se verá obligada a reanudar la lucha. ¿Por qué habría de hacerlo? ¿No es mejor continuar la guerra en las condiciones favorables del presente que posponer las hostilidades hasta el momento en que Rusia haya sanado sus heridas, construido la segunda vía del ferrocarril siberiano y reconstruido su flota?

Durante la guerra, los rusos no se han distinguido por la rectitud de juicio, como tampoco han mostrado jamás la menor capacidad de ponerse en el lugar de sus enemigos. El jugador ruso, tras perder su apuesta, se levanta de la mesa y se dispone a abandonar la sala sin haber pagado lo perdido y sin la menor intención de pagarlo. Pero un jugador de ese carácter deplorable a veces se topa con la puerta cerrada y con su adversario plantado ante ella, exigiéndole el pago antes de descorrer el cerrojo...

Se burla de la condescendencia de Dubásov, que deja a los japoneses Port Arthur, etc. ¿tal vez incluso el Japón?

.... La situación de Japón le permite no mendigar la paz, sino dictarla...

¹ Las citas han sido tomadas de los artículos «Suggestions of a temporary peace (from our own correspondent)» Paris jan. 11 («Insunuaciones de una paz temporal. De nuestro propio corresponsal. París. 11 de enero») y «The indiscretion of an admiral» («La indiscreción de un almirante») en el n.º 37602 de «The Times» del 12 de enero de 1905.

* — corresponsal militar. Ed.
** — Noticias del extranjero. Ed.