24. 12. 04.

Querida bestezuela* ¡Hace tiempo que pienso escribirle, pero el ajetreo me lo impide. Ahora tenemos un gran auge de ánimo y todos estamos terriblemente ocupados: ayer salió el anuncio de la publicación de nuestro periódico «Adelante». Toda la mayoría se regocija y está animada como nunca. ¡Por fin rompimos con esa asquerosa disputa y trabajaremos unidos junto con quienes quieren trabajar, no armar escándalo! Se ha formado un buen grupo de literatos, hay fuerzas frescas, tenemos poco dinero, pero pronto debería llegar. El Comité Central, que nos traicionó, ha perdido todo crédito, ha cooptado (vilmente, a escondidas) a los mencheviques y se debate en la lucha contra el congreso.

Los comités de la mayoría se están unificando, ya eligieron una oficina, y ahora el órgano los unirá por completo. ¡Hurra! No se desanime, ahora todos revivimos y reviviremos. De un modo u otro, un poco antes o un poco después, esperamos verla sin falta. Escríbame algo sobre su salud y, sobre todo, manténgase animada; recuerde que usted y yo aún no somos tan viejos, todo está todavía por delante. La abrazo fuerte*.

Su Lenin