En la práctica de todos los congresos se ha establecido la norma en virtud de la cual los votantes tienen derecho a presentar sus opiniones particulares. Por supuesto, toda opinión particular es, por su propia esencia, una crítica. Pero esta circunstancia no impidió, sin embargo, que en el II Congreso se aceptara la opinión particular de los representantes del Bund, opinión que era la crítica más severa de la decisión adoptada por el congreso. Nuestra opinión particular contiene la exposición de los motivos que explican por qué nos opusimos a la propuesta del camarada Plejánov y, en general, nuestra actitud hacia dicha propuesta. Es tanto más necesario leer esta opinión particular cuanto que al final de la misma figura una declaración motivada de que retiramos nuestra resolución.