1

¿Desea el Consejo que se lea la propuesta del P.P.S.? (Plejánov: «Sí, es deseable».) «El Partido Socialista Polaco siempre ha considerado necesario un estrecho acercamiento entre los campos socialistas polaco y ruso con el fin de lograr un mayor éxito en la lucha contra el enemigo común: el zarismo. Lamentablemente, hasta ahora dicho acercamiento no ha podido realizarse, lo que ha generado una serie de inconvenientes en la actividad práctica para ambas partes. Por ello, acogemos con alegría la restauración del POSDR como un todo cohesionado, con instituciones centrales responsables de todas las manifestaciones de su actividad, ya que esto nos brinda la posibilidad de dar el primer paso hacia la realización del objetivo que desde hace tiempo nos hemos trazado. Para nosotros está claro que la prolongada ausencia de relaciones regulares entre ustedes y nosotros ha originado toda una serie de malentendidos mutuos y asperezas que deben ser eliminados y suavizados antes de que procedamos a la reglamentación definitiva del acuerdo deseado. Por lo tanto, nuestro Comité Obrero Central ha decidido dirigirse a ustedes con la propuesta de convocar en un futuro próximo, en el extranjero, una conferencia en la que participarían delegados de su partido para discutir con tres delegados nuestros las bases y condiciones de la lucha conjunta de ambos partidos. Los resultados de esta conferencia podrían servir de fundamento para un futuro acuerdo entre las instancias correspondientes del POSDR y del P.P.S. – A la espera de una pronta respuesta, etc.».

En respuesta a esta carta, el CC se dirigió al P.P.S. solicitándole información más detallada sobre qué tipo de conferencia, con representantes de qué instituciones, cuándo y dónde proyecta celebrarla el P.P.S. Además, pidió que se le comunicara cómo vería el P.P.S. la participación en la conferencia de los socialdemócratas polacos.

El P.P.S. nos respondió con la siguiente carta:

«¡Respetados camaradas! Su carta nos ha causado cierta sorpresa, ya que las respuestas a las preguntas que contiene, según nos parece, ya están contenidas en nuestra primera carta. La conferencia que proponemos tendría un carácter preparatorio para aclarar las bases del acercamiento de nuestros partidos; podría elaborar, por ejemplo, un proyecto de acuerdo permanente.

Por nuestra parte, el CC, que es en nuestro partido la instancia suprema entre congresos, ha nombrado a tres delegados para las negociaciones con ustedes. Suponemos que ustedes designarán representantes para las negociaciones con nosotros de la instancia correspondiente de su partido, o bien de aquella institución que tenga el derecho y las facultades adecuadas para llevar a cabo tales negociaciones.

Proponemos que el congreso se celebre en el extranjero. El lugar es algo secundario, aunque Viena sería más conveniente para nosotros. Nuestro CC ha designado delegados para negociar con su partido, y no con el Partido Socialdemócrata de Polonia y Lituania, por lo que no puede hablarse de la participación de delegados del Partido Socialdemócrata de Polonia y Lituania».

Estos son todos los documentos sobre la solicitud del P.P.S. a nuestro partido. A mí, personalmente, me parece que la propuesta del P.P.S., bajo la condición de negarse a invitar a su proyectada conferencia a delegados de la socialdemocracia polaca, no puede ser aceptada por nosotros. En cuanto a la propuesta de los finlandeses, podemos responder con un acuerdo de principio para una conferencia preliminar. Por eso, creo que nuestra resolución podría formularse de la siguiente manera:

«El POSDR acepta en principio una conferencia preliminar con representantes de los distintos partidos revolucionarios y de oposición, para acordar determinadas cuestiones particulares».

En lo tocante a la propuesta del camarada Mártov de celebrar una conferencia preliminar sólo de los grupos socialdemócratas, no creo que sea conveniente, porque además del Bund, de la socialdemocracia polaca y del partido «Proletariado», existen en las regiones periféricas otras organizaciones socialdemócratas, cuya participación difícilmente sería oportuna, y el no invitarlas a la conferencia podría ofenderlas.

2

Los camaradas Axelrod y Mártov afirman que los letones tienen dos fracciones. (Mártov: «Dos corrientes».) Ahora resulta que debemos encontrarnos en la conferencia con aquella que se arrima a los socialistas revolucionarios, a «Osvobozhdenie» y tiende al terror (según palabras del camarada Axelrod), mientras que la segunda fracción es muy débil. Es necesario aclarar con mayor precisión cómo está la situación. Si se trata sólo de dos corrientes, eso no nos concierne y nos unimos con el partido letón existente. Pero si existen fracciones, podemos encontrarnos en una situación muy incómoda si hacemos una mala elección. Hay que aclarar previamente tanto la fuerza como la orientación de esas fracciones. En cuanto al Cáucaso, en mi opinión, es necesario incorporarlo a la conferencia. Para ello debemos averiguar si existen allí organizaciones socialdemócratas que puedan marchar de la mano con nosotros.

3

Me sumo a la propuesta de invitar a ambas organizaciones letonas. En cuanto a la organización federalista armenia, después de las indicaciones dadas por el camarada Mártov sobre la proximidad de esta organización a los socialistas revolucionarios, no puede hablarse de invitarla a la conferencia. Luego, no me queda clara la propuesta del camarada Plejánov, que insiste en la necesidad de responder de inmediato a los finlandeses.

4

Me parece que la exigencia de unanimidad en la resolución de cuestiones de carácter de principio sería superflua. No me imagino que ningún socialdemócrata no se marchara si en la conferencia se adoptara alguna decisión monstruosa.