La crisis del partido se prolonga indefinidamente y su resolución se hace cada vez más difícil. Los partidarios de la mayoría han expuesto ya más de una vez en la prensa sus puntos de vista sobre las causas de la crisis y los medios para salir de ella. La Declaración de los 22[17], apoyada por toda una serie de comités (Odesa, Ekaterinoslav, Nikoláiev, Riga, Petersburgo, Moscú y la Unión del Cáucaso), así como por la declaración de los 19{37} y por los representantes de la mayoría en el extranjero, expuso completa y exactamente su programa. A cualquiera que esté algo familiarizado con el desarrollo de la crisis y que se preocupe un poco por el honor y la dignidad del partido, hace tiempo que le quedó claro que no puede haber más salida que el congreso del partido. Pero ahora, una nueva declaración de una parte del CC nuevas decisiones del Consejo del partido agravan aún más la divergencia partidista. Los miembros del CC que se pasaron al lado de la minoría no se detuvieron ante las más groseras violaciones de los derechos de los miembros del CC que permanecieron del lado de la mayoría. El nuevo CC proclamó la conciliación, no sólo sin contar con la mayoría, sino, por el contrario, ignorándola por completo y llegando a acuerdos únicamente con la minoría, y además mediante acuerdos secretos privados. Quien sinceramente deseara la conciliación, ante todo convocaría a todos los que luchan, discuten y están descontentos, y tal convocatoria es precisamente el congreso del partido. Hablar de paz y temer al congreso, conciliar y al mismo tiempo asustar con una escisión por la probable derrota de la minoría también en el III Congreso, significa ser hipócrita, significa imponer por la fuerza a los militantes del partido en Rusia el capricho de un círculo del extranjero, significa consagrar, bajo la hermosa consigna de la paz, la traición total a la mayoría. En nombre de la paz, el nuevo CC disuelve las organizaciones que tienen la osadía de desear el congreso. En nombre de la paz, el nuevo CC declara no partidistas las publicaciones de la mayoría y se niega a distribuirlas a los comités. En nombre de la paz, el nuevo CC introduce la discordia en las decisiones del Consejo del partido, que se atreve a declarar en la prensa que ha habido «engaños» por parte de camaradas cuyos actos aún no han sido investigados y a quienes ni siquiera se ha dignado presentar una acusación en su contra. El Consejo del partido falsifica ahora directamente la opinión pública del partido y sus decisiones, al encargar al CC, notoriamente hostil a la idea del congreso, que verifique las resoluciones de los comités, poniendo en duda esas resoluciones, demorando su publicación, contando mal los votos, arrogándose el derecho del congreso de declarar nulos los mandatos, introduciendo la desorganización en la labor positiva mediante la instigación de la «periferia» contra los comités locales. Y mientras tanto, la labor positiva de todo el partido también se encuentra paralizada debido a que las fuerzas del CC y del Órgano Central son absorbidas por la lucha contra el congreso.

Primera página del manuscrito de V. I. Lenin «Notificación sobre la formación del Buró de Comités de la Mayoría». – 1904. (Reducido)

A los comités y organizaciones de la mayoría no les queda más que unirse para luchar por el congreso, para luchar contra las llamadas instituciones centrales del partido, que de hecho se burlan directamente del partido. Nosotros tomamos la iniciativa de esta unificación, constituyendo el Buró de Comités de la Mayoría, por iniciativa y con el consentimiento de los comités de Odesa, Ekaterinoslav, Nikoláiev, Riga, Petersburgo y Moscú.

Nuestra consigna es: lucha del espíritu de partido contra el círculismo, lucha de la firme orientación revolucionaria contra los zigzagueos, la confusión y el retorno al economicismo, lucha en nombre de la organización y la disciplina proletarias contra los desorganizadores.

Nuestras tareas inmediatas son: la unificación ideológica y organizativa de la mayoría en Rusia y en el extranjero; el apoyo y desarrollo en todos los sentidos de la editorial de la mayoría (iniciada en el extranjero por los camaradas Bonch-Bruévich y Lenin); la lucha contra el bonapartismo de nuestras instituciones centrales; el control de la correcta aplicación de las medidas para la convocatoria del III Congreso; y la contribución a la labor positiva de los comités, desorganizada por los agentes de la redacción y del nuevo CC.

Escrito antes del 20 de octubre (2 de noviembre) de 1904.

Publicado por primera vez en 1940 en la revista «Proletárskaia Revoliutsia» núm. 2

Se publica según el manuscrito.