Querido Vladimir Dmítrievich: Gracias por su carta del 23.07.04 sobre los asuntos 268. Respondo por orden.

En cuanto a la política general, sigo estando por la paz armada, por las retiradas con protestas (como hablamos con Nina Lvovna en presencia suya y de Martín Nikoláievich), en una palabra, por la vieja táctica. Protestar contra toda violación, divulgar, agitar, sin dar pretextos para el coup d'état* que ellos desean. En cuanto a los detalles de las medidas particulares, ustedes en el lugar lo ven mejor.

Que a los agentes del CC no se les haya dado el papel, es culpa directa de Borís, que fue el último en irse 269. Ya le escribí a Martín Nikoláievich que aconsejo explicar a la redacción del Órgano Central lo absurdo de la exigencia de papeles: que a Borís se le ha escrito dos veces, que hay noticia de su arresto, ¿acaso hay que esperar respuesta de Rusia durante medio año? Protesten, pero de facto ustedes harán todo.

* - golpe de Estado. Red.

En cuanto a las finanzas, temo que nos hayamos metido en la biblioteca en vano: no es cuestión de lujos, sino de sobrevivir. ¿Recuerda que se lo dije? ¡¡Y 300 francos se fueron al traste!! Oh, cuidado, no se dejen llevar, por Dios, con la biblioteca 270, piensen en el conjunto.

A Ignat, un gran saludo de mi parte. ¿Cómo se siente?

Estoy terriblemente preocupado por Nina Lvovna. Escríbame enseguida si sabe algo.

La respuesta a Plejánov, en mi opinión, hay que publicarla sin falta (en folleto, no en hoja suelta, con un pequeño prefacio), si el Órgano Central después de todas las protestas no la imprime. Y no se demoren con esto, pues perderá interés 271.

Le estrecho fuertemente la mano y envío saludos a Vera Mijáilovna y a todos los amigos.

Suyo, N. Lenin

Escríbanme (y envíen los periódicos) a Meiringen, postlagernd*.