¡Estimado camarada! Me alegró mucho su carta, porque aquí, en el extranjero, oímos muy pocas voces francas e independientes de aquellos que están ocupados en el trabajo local. Para un escritor socialdemócrata en el extranjero es sumamente importante intercambiar con frecuencia opiniones con los obreros de vanguardia que actúan en Rusia, y su relato de cómo se reflejan en los comités nuestras discordias fue para mí sumamente interesante. Quizá incluso publique su carta 255 en alguna ocasión.

Responder a sus preguntas en una sola carta es imposible, porque un relato detallado de la mayoría y la minoría ocuparía todo un libro. Ahora he publicado, en una hoja aparte, la «Carta a la redacción de Iskra (¿Por qué salí de la redacción?)»* – allí expongo brevemente los motivos de nuestra divergencia y trato de mostrar cuán incorrectamente se presenta el asunto en el núm. 53 de Iskra (a partir del núm. 53, la redacción está compuesta por cuatro representantes de la minoría y también Plejánov). Espero que esta carta (una pequeña hoja impresa de 8 páginas) llegue pronto a sus manos, pues ya la han llevado a Rusia y, probablemente, no será difícil de distribuir.

Repito: en esta carta el asunto se expone muy brevemente. Exponerlo con más detalle aún no es posible, hasta que no salgan las actas del congreso del partido y del congreso de la Liga (en el núm. 53 de Iskra se ha anunciado que las actas de ambos congresos se publicarán íntegras y muy pronto. Me consta que las actas del congreso del partido se publicarán en un libro entero de trescientas páginas o más; ya están listas casi 300 páginas; probablemente, dentro de una semana, a lo sumo dos, saldrá ese libro). Es muy posible que todavía haya que escribir un folleto* cuando salgan todas esas actas.

Yo personalmente considero que la escisión fue provocada ante todo y sobre todo por el descontento respecto de la composición personal de los centros (el OC y el Comité Central). La minoría quería que se confirmara al viejo grupo de seis en el OC, pero el congreso eligió a tres de los seis, considerándolos, evidentemente, más aptos para la dirección política. De la misma manera, la minoría fue derrotada en la cuestión de la composición del CC, es decir, el congreso no eligió a quienes la minoría quería.

La minoría descontenta empezó entonces a inflar discrepancias muy pequeñas, a boicotear los centros, a buscar partidarios e incluso a preparar la escisión del partido (aquí circulan rumores muy persistentes y, probablemente, verosímiles de que ya han decidido fundar y han comenzado a preparar su propio periódico con el nombre de «Kramola». No en vano, seguramente, el folletín del núm. 53 de Iskra está compuesto con un tipo de letra que ni siquiera existe en la imprenta del partido).

Plejánov decidió cooptarlos a la redacción para evitar la escisión y escribió el artículo «¿Qué no se debe hacer?» en el núm. 52 de Iskra. Yo me retiré de la redacción después del núm. 51, porque consideraba incorrecta esa modificación de las decisiones del congreso bajo la influencia de los escándalos en el extranjero. Pero, por supuesto, no quería yo personalmente obstaculizar la paz, si la paz es posible, y por eso (no considerando ya posible para mí trabajar en el grupo de seis) me retiré de la redacción, aunque sin renunciar a colaborar.

La minoría (u oposición) quiere además hacer entrar por la fuerza a su gente en el Comité Central. El Comité Central aceptaba, en aras de la paz, tomar a dos, -

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* Véase Obras, 5ª ed., t. 8, págs. 98-104. N. de la Red.

* V. I. Lenin se refiere al folleto «Un paso adelante, dos pasos atrás», que salió a la luz en mayo de 1904 (véase Obras, 5ª ed., t. 8, págs. 185-414). N. de la Red.