Te envío una copia de la carta de la Unión y del proyecto de nuestra respuesta* (* Véase el presente tomo, págs. 263-264. Nota de la ed.). La respuesta ha sido enviada a Plejánov para que espere tu carta desde París. Organiza inmediatamente una reunión con P.

Andr. y Boris y responde a Plejánov lo más pronto posible si estás de acuerdo con la respuesta o si se requieren modificaciones. Sería deseable, por supuesto, no demorar la respuesta a los aliados, y en caso de votarse modificaciones, la demora resultaría considerable: tal vez las modificaciones poco importantes podrían dejarse de lado. Pero, por supuesto, si hay divergencia de fondo, es necesario retener la respuesta (le escribo también a Plejánov sobre esto) y someterla a votación de todos.

En mi opinión (V. I. y L. Gr. están de acuerdo con ella), lo más importante aquí es precisamente que 1) la sección en el extranjero del CO sea precisamente un departamento del Comité Organizador ruso. Los aliados, al parecer, se imaginan dos secciones con iguales derechos: la rusa y la del extranjero; semejante interpretación no podemos aceptarla ni admitirla en modo alguno y de manera absoluta. El CO ruso debe actuar con cautela (en este sentido su comunicado está redactado de manera ejemplar), pero en todos los asuntos y ante todas las solicitudes dirigidas a él, mantenerse con suma importancia y suma severidad, es decir, de modo que él, el CO ruso, dirija todo, y nadie en el partido pueda hacer nada de carácter partidista general, nada de obligatoriedad general, si no es por encargo del Comité Organizador ruso.

Con su carta, los aliados reconocen de todos modos (o casi, en 3/4 partes reconocen) al CO, y cuanto más lo reconocen, tanto más severa y firmemente debe mantenerse el Comité Organizador. Es de suma importancia desde el principio adoptar el tono correcto y posicionarse de tal manera que la posición partidista quede claramente definida: o bien reconocimiento del CO existente y subordinación a él, o bien guerra. Tertium non datur* (* - No hay tercera posibilidad. Nota de la ed.). Y ahora hay muchas probabilidades de obtener el reconocimiento general, sin ofender ni provocar a nadie, pero sin ceder ni un ápice.

2) Es necesario que el CO reduzca las funciones de su sección en el extranjero al mínimo. La sección en el extranjero solo «se ocupa» (en el sentido de preparar la unificación) de los asuntos del extranjero y ayuda al ruso. En cualquier otra cuestión que rebase aunque sea un poco estos límites, la sección en el extranjero del Comité Organizador debe pedir la opinión y las decisiones del Comité Organizador ruso. Por eso insisto enérgicamente en que el CO ruso escriba lo antes posible una carta a la Unión, a la Liga y al Bund proponiéndoles formar su sección para el desempeño de tales y tales funciones. Es indispensable que sea precisamente el CO ruso quien indique los «límites de competencia» a su sección en el extranjero, y propongo a continuación un proyecto de definición de estas funciones mediante tres, y solo tres, puntos estrictamente limitados. Ruego encarecidamente discutir cuanto antes este proyecto con P. A. y Boris y aprobarlo (o, en su caso, someter a votación las modificaciones). (Enviaremos todos estos datos también a Yuri**, pidiéndole que aguarde la llegada de P. A. y Boris, quienes deben apresurar por todos los medios su llegada.) (Por supuesto, P. A. podría escribir aquí mismo una carta a la Liga, a la Unión y al Comité en el Extranjero del Bund, pero creo que esto es en grado sumo indeseable, pues se sospecharía amaño y ficción. Es mejor esperar una o dos semanas, pero lograr que la carta sea enviada sin falta desde Rusia.) Pienso también que hay que pensar en la elección, por nuestra parte, de un miembro para el CO (sección en el extranjero) y votarlo de antemano, pues con la colegialidad dispersa en distintos lugares esto puede llevar mucho tiempo y sería desagradable hacer esperar por ello. Por mi parte, voto por L. Gr.

Escribirle de nuevo a Plejánov no tengo tiempo, positivamente. Tú, simplemente, envíale de inmediato también esta carta y la respuesta a la Unión, y yo le garabatearé mientras tanto un par de palabras.

Te estrecho la mano. Lenin