Declaro que, después de que el llamado co-informe de ayer de Mártox trasladó el debate a un terreno indigno, considero innecesario e imposible participar en cualquier tipo de debate sobre este punto del orden del día, y en consecuencia renuncio también a mi discurso de conclusión, tanto más cuanto que si Mártox tiene el valor de lanzar acusaciones concretas y abiertas, está obligado a hacerlo ante todo el partido en el folleto a cuya redacción ayer desafié formalmente a Mártox.