1

Lenin hace observaciones preliminares a su informe. Propongo, en primer lugar, conservar los seudónimos utilizados en el congreso, ya que estoy demasiado acostumbrado a ellos y me será más fácil emplearlos que recordar cada vez de qué organización era el delegado. En segundo lugar, pienso referirme también a las reuniones de la organización de Iskra que tuvieron lugar en los intervalos entre las sesiones del congreso, por así decirlo, de manera privada. Creo que esto se puede hacer, en primer lugar, porque la Liga era la sección en el extranjero de la organización de Iskra; en segundo lugar, porque la organización de Iskra ya está disuelta; en tercer lugar, porque sin estos datos me será más difícil esclarecer el verdadero sentido de los acontecimientos del congreso del partido.

2

El camarada Martov se opone a que se mencionen las reuniones privadas de la organización de Iskra, ya que no se levantaron actas de las mismas, pero ahora tampoco existen aún las actas del congreso del partido, y yo tampoco puedo remitirme a ellas. Puesto que el camarada Martov está presente aquí, podrá introducir correcciones si se desliza alguna inexactitud. Si las reuniones privadas de Iskra tienen importancia para la causa, las revelaré también ante un público más amplio; de todos modos, el camarada Martov no conseguirá ocultarlas («¡Oho!»). Recuerdo perfectamente a quiénes no permití asistir a estas reuniones y quiénes salieron de ellas, y hablaré mucho de esto. Por supuesto, puede haber errores, y no puedo reconstruirlo todo de memoria. Lo más importante es la agrupación política de las personas. Por cada votación individual, por supuesto, puedo reconstruirla solo aproximadamente, pero, en general, está completamente clara para mí. No conviene a los intereses de la causa ocultar a la Liga lo que concierne a la organización de Iskra, que ya está disuelta y que ya se ha convertido en patrimonio del partido. En cuanto a los seudónimos de las actas, por supuesto, son mejores, pero yo no he leído las actas y, por tanto, no los conozco.

3

El camarada Martov teme que, al hablar de las reuniones privadas de Iskra, se pueda caer en el terreno del chismorreo. Yo no tenía intención de abordar el terreno del chismorreo, y «ya veremos» quién logra mantenerse a la altura de la discusión de principios y quién deberá descender a esta región tenebrosa («¡Oho!»). «¡Ya veremos», «ya veremos»! Me considero completamente libre para referirme a las reuniones de la redacción y no tendré nada en contra si el camarada Martov también se refiere a ellas, pero debo señalar que durante el congreso no tuvimos ni una sola reunión específica de la redacción.

4

Efectivamente, yo mismo consulté a la asamblea y nadie me detuvo. Creo que es completamente conveniente hablar libremente de todo. Hay una diferencia gigantesca entre las conversaciones privadas y las reuniones de la organización de Iskra. En cualquier caso, que se pronuncie la asamblea. Hasta que la Liga no considere necesario que yo hable de las reuniones privadas de la organización de Iskra, no lo haré.

5

El objetivo principal de mi informe es demostrar que el camarada Martov se equivocaba, pero en su insinuación respecto al camarada Plejánov veo algo completamente distinto{28}. Recuerdo una frase mía, pronunciada en el congreso del partido en cierta ocasión: «qué tormenta de indignación suelen provocar las personas que en la comisión dicen una cosa y en la sesión, otra»[17]. Insinuar tal comportamiento ya no significa discutir la conducta política, sino pasar a lo personal. En cuanto a la declaración de P. B. Axelrod de que X. se marchó completamente desinformado, puedo afirmar que eso es completamente falso{29}. Él mismo se dirigió a mí por carta, en la que me comunicaba que, en su opinión, en toda esta división hay mucho de personal y poco de principios. De ello deduzco que ya estaba informado. Y a su petición de expresar mi opinión sobre el congreso, también tuve ocasión de escribirle más de una vez.