Considerando que la unidad más completa y más estrecha del proletariado en lucha es absolutamente necesaria tanto para el logro más rápido de su objetivo final como en interés de la conducción consecuente de la lucha política y económica sobre la base de la sociedad existente;

– que en particular la unidad completa del proletariado judío y no judío es especialmente necesaria, además, para la lucha exitosa contra el antisemitismo, esa vil exacerbación de la particularidad racial y la hostilidad nacional llevada a cabo por el gobierno y las clases explotadoras;

– que la fusión completa de las organizaciones socialdemócratas del proletariado judío y no judío de ningún modo y en nada puede limitar la independencia de nuestros camaradas judíos en la realización de propaganda y agitación en uno u otro idioma, en la publicación de literatura que responda a las necesidades del movimiento local o nacional dado, en el planteamiento de tales consignas de agitación y lucha política directa que sean aplicación y desarrollo de las tesis generales y fundamentales del programa socialdemócrata sobre la plena igualdad de derechos y la plena libertad de idioma, cultura nacional, etc., etc.;

– el congreso rechaza resueltamente el principio federativo de organización del Partido Ruso y confirma el principio organizativo que sirvió de base a los estatutos de 1898, es decir, la autonomía de las organizaciones socialdemócratas nacionales en los asuntos concernientes a…[61]