...críticos centralistas», tantos «centralistas verdaderos», tantos «del Sur», «bolotovistas», etc.»
Plejánov: Se ha expresado usted mal.
(Yo): O el camarada Plejánov ha escuchado mal.
Plejánov: No tiene usted la palabra, porque la sesión es a puerta cerrada...
Miembro del Consejo Vasíliev.
La exclamación citada en la pág. 25 30 e insertada en el discurso de Mártov («¡eso no es cierto!» después de las palabras de Mártov: «que precisamente allí en Rusia hay un «verdadero infierno»), no pudo haber tenido lugar en realidad, porque yo recordaba perfectamente esta expresión de mi carta. Y si tal exclamación se produjo, tal vez la hice yo, pero, probablemente, después de otras palabras de Mártov.
Vasíliev **
Miembros del Consejo (
Lenin ( Vasíliev
Secretario: I. Olin ***
TERCERA SESIÓN.
[30 de enero de 1904] (Presentes los mismos.)
Plejánov. Nos queda por discutir aún los detalles de la resolución del camarada Lenin, así como la cuestión de la que nos desviamos: la cuestión de la literatura del partido. En vista de la experiencia de las sesiones anteriores, propongo que se reduzca el tiempo de los discursos de los oradores, o bien que se adopte un orden por el cual, sobre cada propuesta, sólo se pronuncien dos personas: una a favor y otra en contra.
Lenin se adhiere a la propuesta de reducción del tiempo de los discursos de los oradores y expresa el deseo de leer su opinión particular sobre la resolución adoptada de Plejánov.
Mártov se pronuncia a favor de ambas propuestas de Plejánov.
(Ambas propuestas son votadas y adoptadas por unanimidad.)
* La cifra está corregida de la originalmente escrita «16». Red.
** Todo el texto de la declaración está escrito de puño y letra de F. V. Léngnik. Red.
*** Las tres firmas son autógrafas. Red.

Plejánov. Así pues, las propuestas han sido adoptadas. Doy la palabra al camarada Lenin.
Lenin procede a la lectura de la opinión particular.
Durante la lectura, el presidente Plejánov, interrumpiendo a Lenin, se dirige al Consejo con la pregunta: — ¿puede presentarse una protesta * semejante, la cual, a juzgar por el comienzo, es una crítica de la resolución ya adoptada por el Consejo? No es una opinión particular, sino una crítica que **, indudablemente, provocará una anticrítica, y de este modo nos desviaremos de la tarea que tenemos pendiente. Personalmente, me resulta difícil decidir esta cuestión y la someto a la consideración del Consejo.
Lenin (sobre el orden). En la práctica de todos los congresos se ha establecido la regla en virtud de la cual los que votan tienen derecho a presentar sus opiniones particulares. Por supuesto, toda opinión particular es, por su propia esencia, una crítica. Pero esta circunstancia no impidió, sin embargo, que en el II Congreso se aceptara la opinión particular de los representantes del Bund, opinión que constituía la crítica más severa de la decisión adoptada por el congreso. Nuestra opinión particular contiene la exposición de los motivos que explican por qué nos opusimos a la propuesta del camarada Plejánov y, en general, nuestra actitud hacia esta propuesta. Leer esta opinión particular es tanto más necesario cuanto que al final de la misma hay una declaración motivada de que retiramos nuestra resolución.
Mártov considera que no puede haber ningún obstáculo para la presentación de una opinión particular.
Plejánov. Me he pronunciado en contra porque esto supone abrir debates de carácter crítico y anticrítico, que sólo nos desvían del orden del día. Pero ya que el Consejo se pronuncia a favor *** de la presentación de esta opinión particular de los representantes del C. C., doy la palabra al camarada Lenin y le propongo continuar.
Lenin (lee) **** 31:
* «Protesta» escrito en lugar de lo tachado: «opinión particular». Red.
** El comienzo de esta frase, hasta la palabra: «que», está corregido. La redacción original era: «Esta crítica». Red.
*** Tachada la palabra: «el derecho». Red.]
**** El siguiente texto de la opinión particular está escrito en el manuscrito de puño y letra de N. K. Krúpskaya y representa, al parecer, el mismo ejemplar de la opinión particular que Lenin leyó en la presente sesión del Consejo y que luego fue directamente incluido en el texto de los protocolos. Red.

PROTOCOLOS DE LAS SESIONES DEL CONSEJO DEL P. O. S.-D. R. P.
2 49
Los representantes del C. C. en el Consejo del Partido consideran su deber presentar una opinión particular sobre la cuestión de la resolución del camarada Plejánov.
Los representantes del C. C. están profundamente convencidos de que esta resolución no sólo no pondrá fin a las disensiones del partido, que introducen una escisión de hecho completa en la organización del partido, sino que, por el contrario, las intensificará y enconará aún más, haciéndolas crónicas, e introducirá una mayor desorganización en el trabajo positivo del partido.
Esta resolución, en su esencia, no representa sino la expresión del deseo de la minoría del congreso del partido de cambiar la composición personal del C. C., ignorándose el deseo opuesto de la mayoría del congreso del partido.
Esta resolución, por su esencia, constituye, según nuestro firme convencimiento, la continuación desde el interior del Consejo de la política que ha seguido la oposición desde el mismo congreso del partido, y esta política ha sido una política de boicot, desorganización y anarquía con el objetivo de lograr un cambio en la composición de los centros, lograr por una vía que no corresponde a las normas de una vida del partido mínimamente regular, que está condenada ya por la opinión pública del medio revolucionario en forma de resoluciones de la mayoría de los comités.
Esta resolución expresa el deseo de que el C. C. reanude las negociaciones con la oposición. Las negociaciones se prolongan ya más de cinco meses, introduciendo una completa desmoralización en el partido. El C. C. ha declarado ya que ha dicho su última palabra, habiendo consentido el 25 de noviembre de 1903 la cooptación de dos como prueba de confianza fraternal 32. Las negociaciones han costado ya gastos enormes de recursos monetarios en viajes y un gasto aún incomparablemente mayor de fuerzas y tiempo de revolucionarios, desviados de su trabajo.
Los representantes del C. C. no se consideran con derecho a reanudar ahora estas negociaciones interminables, que engendran un nuevo descontento por ambas partes, suscitan nuevos ajustes de cuentas localistas, y obstaculizan de la manera más terrible el trabajo positivo.
Llamamos la atención más seria sobre el hecho de que tales negociaciones constituyen una interrupción completa del curso regular de la vida del partido.
Declaramos que el C. C. hace recaer toda la responsabilidad de estas negociaciones sobre la minoría.

Declaramos que, decidida e incondicionalmente, no vemos ninguna otra vía de salida honesta y correcta de las actuales disensiones del partido, ningún otro medio de poner fin a esta lucha inadmisible por la composición de los centros, salvo la convocatoria inmediata de un congreso del partido.
Al mismo tiempo, consideramos que, tras la adopción de la resolución del camarada Plejánov, nuestra resolución, presentada anteriormente, queda en esencia negada y se vuelve completamente inútil; por consiguiente, la retiramos.
Miembros del Consejo * N. Lenin
F. Vasíliev **
Mártov.
En vista de que la opinión particular del camarada Lenin tiene *** carácter de acusación contra el Consejo, pregunto al Consejo si puedo proponer a mi vez una resolución correspondiente.
Plejánov. Puede.
Mártov. El debate sobre la cuestión de la pacificación del partido fue provocado por
los representantes del C. C., quien, no estando en condiciones **** de poner fin a las anormalidades de la vida del partido,
recurrió en ayuda al Consejo. El Consejo, tras escuchar la opinión de los representantes del C. C., adoptó una resolución destinada a facilitar
el trabajo del C. C. en la dirección deseada. Después de todo esto *****
los camaradas Lenin y Vasíliev han considerado posible acusar al Consejo
de ser un instrumento de boicot, desorganización, etc.
Lo mejor será aprobar una resolución censurando a los
camaradas Lenin y Vasíliev por el hecho de que, habiendo recurrido ellos mismos al
Consejo en busca de ayuda, ahora presentan una acusación contra él.
* El último párrafo del texto de la opinión particular, comenzando con las palabras: «Al mismo tiempo» y terminando con las palabras de la firma: «Miembros del Consejo», está escrito a lápiz de puño y letra de Lenin. Red.
** Las firmas son originales. Red.
*** La palabra: «tiene» en el manuscrito está escrita en lugar de la palabra tachada anterior: «tiene». Red.
**** La palabra: «condiciones» en el manuscrito está usada en lugar de la palabra tachada anterior: «estado». Después de la palabra: «condiciones» está tachada la palabra: «solo». Red.
***** La expresión: «Después de todo esto» en el manuscrito está usada en lugar de lo tachado antes: «Luego». Red.

PROTOCOLOS DE LAS SESIONES DEL CONSEJO DEL P. O. S.-D. R. P.
Propongo la siguiente resolución (lee)*:
El Consejo expresa una severa censura a los camaradas Lenin y Va-
síliev, quienes se permitieron —después de que ellos mismos plantearon
ante el Consejo del Partido la cuestión de la adopción de medidas para eliminar
el conflicto del partido— protestar contra la resolución adoptada por el Consejo
a este respecto en términos ** que encierran una acusación, incompatible con la dignidad
de miembros de esta institución suprema del partido, de que desorganiza el trabajo
del partido. El Consejo señala a la atención del C. C. el hecho *** de que
tal declaración de sus delegados ****, hecha antes de que la reso-
lución del Consejo fuera puesta en conocimiento del C. C., representa
un intento directo ***** de paralizar los esfuerzos del Consejo para
restablecer la paz en el partido, y pasa a los asuntos del día.
Lenin. Protesto enérgicamente contra que en nuestra opinión particular haya una sola acusación dirigida contra el Consejo. Tal interpretación es absolutamente incorrecta, y el intento del camarada Mártov constituye un atentado contra la libertad de nuestra opinión; su resolución es, por tanto, ilegal.
Mártov. Es extraño hablar de la ilegalidad de una resolución, como extraño sería hablar al comienzo de la sesión de la ilegalidad de la presentación por los camaradas Lenin y Vasíliev de una opinión particular. Me alegraría mucho si hubiera incurrido en un error en mi apreciación del carácter de la opinión particular presentada y si en ella no se encontraran los indicios que me obligaron a hablar de
* El siguiente texto de la resolución propuesta por Mártov está escrito en el manuscrito a lápiz de puño y letra de Mártov y representa el mismo ejemplar de la resolución que fue redactada y leída por Mártov en esta sesión del Consejo. Todas las correcciones en ella, especialmente señaladas abajo, fueron hechas por el propio Mártov. En la parte superior del texto hay un título tachado: «Resolución retirada de Mártov». Al comienzo del texto están tachadas las palabras: «Considerando que,». Red.
** La palabra : «términos» sustituye a la palabra tachada antes: «forma». Red.
*** Las palabras: «el hecho» representan una corrección en lugar de la siguiente serie de formulaciones originales inconclusas y tachadas: «la no», «la conducta de los representantes de su», «la conducta de sus representantes en el Consejo, y pasa a los asuntos del día». Red.
**** «Sus delegados» corregido de: «los delegados del C. C.». Red.
***** Las palabras: «intento directo» están escritas en lugar de las palabras tachadas antes: «violación directa». Red.

la ofensa al Consejo, pero desgraciadamente esto no está demostrado. Ahí se dice claramente, a propósito de la resolución de Plejánov, lo siguiente: «Esta resolución, por su esencia, constituye, según nuestro firme convencimiento, la continuación desde el interior del Consejo de la política que ha seguido la oposición desde el mismo congreso del partido, y esta política ha sido una política de boicot, desorganización y anarquía con el objetivo de lograr un cambio en la composición de los centros.» Aquí no puede haber dos sentidos y la resolución del camarada Plejánov queda claramente caracterizada como un apoyo a la política de anarquía y desorganización.
Después de que, a petición del camarada Lenin, fue modificado el orden del día inicial y fue sometido a debate del Consejo por él mismo el problema de la eliminación de la situación anormal y de la pacificación del partido, después de que el camarada Plejánov, yendo al encuentro de los deseos de los representantes del C. C., propuso una resolución recomendando al C. C. la cooptación, después de que nosotros, a la pregunta del camarada Lenin sobre la salida de la situación anormal, respondimos en conciencia que no veíamos ninguna otra salida fuera de la cooptación, y una vez que esta resolución fue adoptada por mayoría de votos, después de todo esto, el camarada Lenin acusa al Consejo de anarquía y desorganización.
Plejánov. No apruebo el contenido de la protesta del C. C., pero consideraría que la resolución de Mártov tampoco es aceptable. Mártov habla de una acusación contra el Consejo; yo, como presidente, faltaría a mi deber si permitiera a alguien pronunciarse aquí con semejante acusación. Contra el Consejo no puede nadie presentar acusación e incluso la sola idea de ello es completamente inadmisible.
Propongo al camarada Mártov * modificar su resolución del siguiente modo: «El Consejo se niega a comprender la conducta de camaradas que, habiendo propuesto al Consejo que expresara su opinión sobre la adopción de medidas para asegurar la paz en el partido, protestan contra el hecho de que esta opinión haya sido expresada. El Consejo considera que estos camaradas tendrían derecho a protestar sólo en el caso de que él se hubiera negado a expresar su opinión sobre la cuestión planteada por ellos.
El Consejo está convencido de que no se puede protestar contra el hecho de que él haya considerado su deber hacerlo,
y estima por debajo de su dignidad tener en cuenta tales intentos.»
Mártov, mostrándose de acuerdo con la opinión del camarada Plejánov, retira su
* Tachada la palabra: «en algo». Red.

PROTOCOLOS DE LAS SESIONES DEL CONSEJO DEL P. O. S.-D. R. P.
resolución y luego propone introducir * la siguiente adición a la resolución recién propuesta por el camarada Plejánov:
«Por lo que respecta a las palabras de que la resolución adoptada por el Consejo «es la continuación desde el interior del Consejo de la política que ha seguido la oposición desde el mismo congreso del partido», y a la caracterización de esta política como «política de boicot, desorganización y anarquía», el Consejo considera por debajo de su dignidad responder a estas lamentables palabras.»
(Se pone a votación la resolución de Plejánov con la enmienda de Mártov. A favor: Axelrod, Mártov, Plejánov; en contra: Lenin y Vasíliev. Resolución adoptada.)
Plejánov. En vista de que el proyecto de resolución propuesto por el camarada Lenin al comienzo de la 1ª sesión y adoptado en la 2ª, ha sido retirado por él mismo, y ** a mi resolución adoptada nadie presenta enmiendas, *** declaro **** adoptada esta resolución sin enmiendas. Ahora nos queda por discutir todavía dos cuestiones: la cuestión de la convocatoria de un congreso y la cuestión de la coordinación de la actividad del C. C. y del C. O. en materia de distribución de la literatura del partido.
Lenin. Los representantes del C. C. quisieran someter a discusión aún varias pequeñas cuestiones, pero solicito que se ponga previamente en el orden del día la cuestión de la convocatoria del congreso.
Plejánov. Su propuesta ha sido aceptada, y le doy la palabra.
Lenin. A la cuestión de la convocatoria del congreso se puede añadir poco.
El estado terriblemente difícil del partido queda ilustrado también por *****
el curso de los debates en el Consejo. En más de una ocasión se ha señalado que en el congreso se formaron dos mitades casi iguales, de modo que con la salida de uno de la «mayoría» se obtuvo una igualdad completa. No veo cómo esta igualdad podría conducir a la paz sin un congreso del partido ******. Nadie duda de que los desórdenes conducen
a anormalidades clamorosas. Debe considerarse un hecho indudable que el estado de ánimo belicoso existe en ambas partes.
* Las palabras: «propone introducir» están escritas en lugar de la palabra tachada antes: «lee». Red.
** Tachado: «a propósito de mi». Red.
*** Tachado: «el Consejo». Red.
**** «Declaro» escrito en lugar de lo tachado: «considero». Red.
***** Tachado: «por». Red.
****** El final de la frase: «a la paz sin un congreso del partido» está adicionalmente escrito a lápiz de puño y letra de Lenin. Red.

Desde el punto de vista de todos estos datos no se puede imaginar ninguna otra salida honesta y correcta, como no sea la convocatoria del congreso. El camarada Mártov ha señalado las dificultades técnicas, financieras, etc., para la realización de mi propuesta sobre la convocatoria del congreso, pero la situación actual de las cosas es mucho peor que todas estas dificultades.
Mártov. La cuestión abordada por el camarada Lenin es muy importante; la abordaré con toda seriedad.
La Redacción del C. O. no comparte la opinión del C. C. sobre el significado de un congreso extraordinario. La enojosa
y desagradable situación de las cosas se explica por la falta de claridad de principios en la política organizativa. En vista de que
los protocolos del II Congreso acaban de ser publicados, la Redacción del C. O.
considera que muchos camaradas aún no han tenido tiempo de familiarizarse
con la esencia y el carácter de las divergencias que aquejan al
partido. La Redacción se considera plenamente capaz, mediante el esclarecimiento
de la cuestión en la literatura, de lograr que quede claro para todos los camaradas el carácter y la esencia de la crisis que atravesamos,
con lo cual se alcanzará también un desarrollo más normal del conflicto organizativo. Por ello, la Redacción considera el intento de cercenar
tal proceso * de esclarecimiento como altamente perjudicial, y,
mientras tanto, la convocatoria de un congreso extraordinario detendría inevitablemente
el desarrollo de las controversias literarias sobre estas cuestiones. Como
«iskrista», recuerdo bien cómo nos relacionábamos todos nosotros con el
reconocimiento del congreso como el medio único de salvación, cuando tres años
atrás Rabócheie Dielo, en la crisis de entonces, enarboló como
consigna la convocatoria del congreso ordinario 33. Todos nosotros considerábamos que era necesario primero alcanzar una completa claridad en todas las cuestiones
controvertidas: todos nosotros eludíamos el congreso, que podría haber terminado
en una escisión abierta. Y sólo después de un esclarecimiento a fondo
de las cuestiones controvertidas en la literatura, comenzamos a preparar el congreso.
Los representantes del C. C. saben cuánto trabajo ideológico y organizativo requirió la convocatoria del II Congreso. Si
se aborda con la misma seriedad la convocatoria del III Congreso, entonces
los sacrificios y los recursos materiales que se exigirían del partido resultarían en este momento
superiores a sus fuerzas. Por supuesto, estos gastos serán, tal vez, pequeños, si se prepara a toda prisa, de cualquier modo, un congreso; si se cree
que basta con obtener mandatos de la mayoría de los comités,
* Tachado: «del desarrollo». Red.

PROTOCOLOS DE LAS SESIONES DEL CONSEJO DEL P. O. S.-D. R. P.
entonces, por supuesto, convocar un congreso es fácil, pero ¿qué congreso será ese?
La experiencia del II Congreso ha confirmado con qué seriedad y esmero
hay que trabajar en la preparación de un congreso, y, mientras tanto,
el partido no dispone de ningún recurso material. En el momento
actual existe desconfianza de los comités locales hacia las instituciones
centrales, a causa de lo cual se crea * una atmósfera que hace
difícil la convocatoria de un congreso sobre bases tales que no
permitirían a nadie poner en duda su autoridad.
Yo
considero que un congreso puede hacer el balance sólo de un proceso de desarrollo ** ya concluido y liquidar un período acabado; sólo ese *** papel del congreso puede considerarse
fructífero. ****
Por lo tanto, propongo la siguiente resolución (lee): *****
Considerando:
1) que las divergencias ****** que se han desarrollado después y como resultado del II Congreso
en el seno del partido apenas han comenzado a ser esclarecidas en la literatura
del partido;
2) que, por ello, la mayoría de los miembros del partido aún no ha podido
formarse una idea clara del carácter ******* y el significado
de estas divergencias y ni siquiera ha tenido aún la posibilidad de
familiarizarse con los protocolos del propio II Congreso;
3) ******** que un congreso extraordinario *********, cuya convocatoria propo-
* Tachado: «semejante». Red.
** Las palabras: «sólo de un proceso de desarrollo ya concluido» están escritas en lugar de la expresión tachada: «un proceso desarrollado». Red.
*** La palabra: «ese» en el manuscrito está usada en lugar de la expresión tachada antes: «en tal caso». Red.
**** En este lugar del manuscrito está tachado: «En la medida en que no hay nada de esto, en la medida en que el trabajo literario apenas ha comenzado». Red.
***** El siguiente texto de la resolución en el manuscrito está escrito a lápiz de puño y letra de Mártov y representa el mismo ejemplar que fue redactado y leído por Mártov en esta sesión del Consejo. Todas las enmiendas en él fueron hechas por el propio Mártov. En el reverso de la hoja en la que está escrito el texto de la resolución, hay una inscripción tachada con tinta de puño y letra de P. N. Lepeshinski: «resolución de Mártov». Red.
****** Tachado: «entre los distintos». Red.
******* La palabra: «carácter» está corregida de la palabra: «curso». Red.
******** La cifra «3» está corregida de «4», ya que este punto en la redacción original era el cuarto. Red.
********* La expresión: «congreso extraordinario» está usada como redacción definitiva en lugar de la siguiente serie de formulaciones originales inconclusas tachadas: «la convocatoria de un congreso extraordinario», «para que», «la convocatoria». Red.

nen los representantes del C. C. *, exigiría del partido
enormes sacrificios a condición de que este congreso estuviera organizado
en cuanto a la plenitud y corrección de la representación **
de la misma manera que lo estuvo el II Congreso ordinario;
4) *** que **** dada la existencia de desconfianza mutua entre
las distintas partes del partido y sus instituciones centrales,
sería, en general, muy difícil organizar un congreso de tal modo
que la autoridad de sus decisiones no pudiera ser puesta
en duda;
5) ***** que aún no se ha agotado la posibilidad de poner fin
a los resultados desorganizadores de estas divergencias mediante medidas oportunas,
enérgicas y de tacto por parte de las instituciones
centrales del partido,
el Consejo no considera posible aprobar la propuesta de los representantes del C. C. sobre la convocatoria de un nuevo congreso, ya que tal congreso,
en virtud de las consideraciones señaladas, no podría aportar los resultados deseables
en el sentido ****** de la pacificación del partido *******.
En la medida en que no hay nada de esto, en la medida en que el trabajo literario
para el esclarecimiento de la esencia de las divergencias apenas ha comenzado ********,
no puedo estar de acuerdo con el camarada Lenin cuando dice que
la única salida honesta y digna de un revolucionario es
la convocatoria del congreso. Consideraría un intento objetivamente deshonesto, es decir, insuficientemente fundado *********, de cargar sobre el partido en condiciones
desfavorables para él la responsabilidad de la resolución
* Las palabras: «los representantes del C. C.» están corregidas de: «el C. C.». Más adelante en el manuscrito está tachado: «exigiría del partido tales». Red.
** Tachado: «como mínimo». Red.
*** La cifra «4» está corregida de «5», ya que este punto originalmente figuraba como quinto. Red.
**** Tachado: «la instit. central». Red.
***** La cifra «5» está corregida de «3», ya que este punto antes era el tercero. Red.
****** «En el sentido» — enmienda en lugar de lo tachado: «para». Red.
******* Aquí termina en el manuscrito el texto de la resolución de Mártov, escrito de su puño y letra. El texto siguiente, que representa la parte final del discurso de Mártov después de la lectura de la resolución, está escrito, como de costumbre, con tinta de puño y letra de P. N. Lepeshinski.
******** Tachadas las palabras: «He aquí por qué». Red.
********* Las palabras: «intento fundado» representan una enmienda en lugar de la formulación original tachada: «intento meditado, como el que asumieron las inst. centr. del partido». Red.

PROTOCOLOS DE LAS SESIONES DEL CONSEJO DEL P. O. S.-D. R. P.
de la crisis, responsabilidad que deben asumir las instituciones centrales del partido.
Lenin. No puedo estar de acuerdo con Mártov; ha presentado incorrectamente
las tareas del congreso. Dice que las divergencias aún no
han sido esclarecidas entre todos los camaradas, que la convocatoria del congreso detendría
el proceso de delimitación y de esclarecimiento del conflicto organizativo
en la literatura. Me parece que precisamente para el libre esclarecimiento de las divergencias de principios es necesario eliminar la crisis,
es necesario limpiar la atmósfera de los altercados, y para ello es necesario
convocar el congreso. No para cercenar la lucha, sino para
introducirla en cauces normales *, es necesario el III Congreso. Es extraño
hablar siquiera de que el congreso supuestamente cercenaría la lucha de principios.
Recordaré las palabras dichas en el II Congreso por el presidente, cuyo sentido consistía en que incluso nuestro
programa está sujeto a ulterior desarrollo y esclarecimiento 34; pero
precisamente para que la lucha de principios de las opiniones sea
exitosa y fructífera **, se necesitan condiciones tales como las que
en este momento no existen.
Protesto contra los paralelismos históricos aquí aducidos y la referencia *** a Rabócheie Dielo. La diferencia entre la situación actual de las cosas y la que existía tres años atrás consiste en que en aquel tiempo
no había aún un partido unido, y ahora ya existe.
Precisamente desde el punto de vista de quienes hablan aquí de la mitad
escindida, precisamente desde su punto de vista no se puede protestar contra el congreso para eliminar la anormalidad que
nosotros ahora no estamos en condiciones de suprimir con nuestras propias fuerzas.
Sólo entonces será posible el trabajo positivo y el esclarecimiento
de las discrepancias de principios ****, cuando el III Congreso elimine
esta anormalidad e introduzca la lucha de opiniones en cauces definidos.
Plejánov. ***** En vista de que la cuestión de la convocatoria del congreso es de enorme importancia, he formulado por escrito mi opinión ******
* La expresión: «cauces normales» está corregida de: «forma normal». Red.
** Tachado: «para ello». Red.
*** La palabra: «la referencia» está corregida de: «las referencias». Red.
**** Corregido de «divergencias». Red.
***** Al comienzo del registro del discurso de Plejánov en el manuscrito está tachado: «Expresaré 2»... Red.
****** La expresión: «he formulado por escrito mi opinión» representa una enmienda en lugar de la formulación original tachada antes: «propongo la siguiente resolución». Red.

y ruego a los camaradas secretarios que la incluyan en el protocolo (lee): «Considero
que la inmediata convocatoria del congreso conduciría con seguridad a
la escisión, pero la escisión no puede ser útil al partido, al que
asestaría un golpe mortal; sólo podría alegrar a aquellos
que aspiraran a ella. He aquí por qué estoy contra la inmediata
convocatoria del congreso.»
Lenin. El camarada Plejánov ha expresado claramente un «fuerte» argumento, pero incorrecto. Si el III Congreso condujera a la escisión, entonces eso
significaría que no hay deseo de subordinarse a la mayoría, que no hay
deseo de trabajar juntos, es decir, de hecho no tenemos partido *.
Todos han reconocido que el camarada Travinski no fue sin resultado en sus intentos
de arreglar el conflicto, y camaradas como Travinski hay
muchos, y el congreso será precisamente un encuentro y una conversación de tales
camaradas **.
Una lucha desesperada, una lucha decidida, llena *** incluso de excesos, no es aún una escisión. Si hay un deseo real
de trabajar conjuntamente, entonces debe haber también un deseo
de subordinarse a la voluntad de la mayoría, es decir, al congreso ****.
Mártov. Del deseo de trabajar conjuntamente siempre ha hablado la minoría, y de la escisión no ha hablado; de ella ha hablado
la mayoría. Concuerdo con la opinión del camarada Plejánov ***** sobre
que es posible una escisión si se convoca ahora el III Congreso.
Si se considera que el congreso debe terminar con un acuerdo, entonces por
ahí es por donde hay que empezar ******. Una alusión a la conveniencia de tal acuerdo
estaba en la declaración y el proyecto iniciales del camarada Lenin, pero
la opinión particular presentada por él mismo posteriormente, tras la adopción de la resolución del camarada
Plejánov, tiene menos que nada el carácter de tal
* El texto, comenzando con las palabras: «eso significaría» y terminando con las palabras: «no tenemos partido», está adicionalmente escrito a lápiz de puño y letra de Lenin. Red.
** El texto: «y el congreso será precisamente un encuentro y una conversación de tales camaradas» está adicionalmente escrito a lápiz de puño y letra de Lenin. Red.
*** «Llena» escrito en lugar de lo tachado: «que alcanza». Red.
**** El final de la frase, comenzando con las palabras: «debe haber», está adicionalmente escrito a lápiz de puño y letra de Lenin; en este texto, posteriormente, de puño y letra de P. N. Lepeshinski, se hizo una enmienda con tinta: la palabra: «también», que en la redacción de Lenin estaba después de la palabra: «deseo», fue trasladada antes de ella. Red.
***** Tachado: «de la posibilidad». Red.
****** El texto: «Si se considera que el congreso debe terminar con un acuerdo, entonces por ahí es por donde hay que empezar» está escrito en lugar del siguiente texto original tachado antes: «Lenin expresa la seguridad de que el congreso terminará con un acuerdo. Mi resolución lo prevé cuando dice». Red.

PROTOCOLOS DE LAS SESIONES DEL CONSEJO DEL P. O. S.-D. R. P.
acuerdo. La Redacción no asumirá sobre sí la responsabilidad de
la convocatoria del congreso antes de haber agotado todos los medios posibles
para la pacificación del partido.
En el papel creador del congreso el partido no puede depositar esperanzas, y la experiencia del II Congreso lo ha confirmado brillantemente. Sólo aquellas cuestiones que antes fueron discutidas y elaboradas en la literatura fueron asimiladas por todos los miembros del congreso, mientras que en el terreno de las demás cuestiones todos tuvieron que andar a tientas. Además de ello, debo señalar que por parte de los miembros del partido, excepto los representantes del C. C., no se han recibido declaraciones sobre la necesidad de una pronta convocatoria de un nuevo congreso.
Plejánov. Ya que nadie pide más la palabra, considerando la cuestión esclarecida, propongo a los camaradas Lenin y Mártov que formulen sus resoluciones, para lo cual decreto un receso de 5 minutos.
Receso.
Lenin (después del receso). He aquí el proyecto de resolución (lee) 33:
«El Consejo del Partido, convencido de que las instituciones centrales del partido
son incapaces de poner fin a las relaciones absolutamente anormales y desorganizadoras
en el seno del partido, creadas después del II Congreso
y que se prolongan desde hace más de cinco meses, decide convocar
el III Congreso del partido.»
Mártov * lee la resolución por él presentada anteriormente.
(Se ponen a votación las resoluciones en el orden de su presentación;
a favor de la resolución de Lenin: Lenin y Vasíliev; en contra: Plejánov,
Axelrod, Mártov — (rechazada); a favor de la resolución de Mártov: Plejánov, Axelrod, Mártov; en contra: Lenin y Vasíliev (adoptada).)
Plejánov. Así pues, la resolución de Mártov ha sido adoptada. Propongo ahora pasar a la cuestión en curso sobre la edición de la literatura
del partido.
Mártov. La Redacción del C. O. ha planteado esta cuestión para su discusión
en vista de su carácter urgente y porque mejor
podremos trabajar en la pacificación del partido si damos
el ejemplo de una solución lo más amistosa posible de los conflictos particulares que surgen entre el C. C. y el C. O. allí donde las fun-
* En el manuscrito, al comienzo del registro de esta intervención de Mártov, está tachado: «he aquí el proyecto de mi resolución (lee):». En lugar de lo tachado está escrito el texto siguiente. Red.
** Tachado: «(Véase pág.)». Red.

ciones de ambos entran en contacto. Al número de tales conflictos entre el C. C.
y el C. O. pertenece también la cuestión de la edición de la literatura del partido. No voy a enumerar los documentos, son bien conocidos
por el C. C. Sólo mencionaré las enérgicas
declaraciones recibidas del C. C., cuyo sentido es que, si la Redacción no ingresa
en la caja una determinada suma de dinero, el C. C. teme que
no se pueda continuar la publicación del órgano del partido 36.
La Redacción llamó la atención del C. C. sobre el hecho de que todo intento por su
parte de ayudar a la caja central recurriendo en busca de ayuda a personas
capaces de ayudar al partido, debe ser paralizado por tales
actos por parte de los agentes del C. C., que dificultan la recaudación de dinero,
infundiendo a posibles donantes el temor de que el partido esté
al borde de la escisión 37.
La Redacción señalaba la sistemática falta de información
del C. O. sobre la actividad del C. C., y esta circunstancia
también dificulta nuestro recurso a los donantes.
La Redacción señaló que el C. C., sobre la base de los Estatutos del partido,
debe proporcionar a la Redacción todos los medios para el conocimiento
de la situación en las localidades, y mientras tanto el C. C. se negó a entregar a la
Redacción las contraseñas para los comités e incluso * al C. C. 38. La Redacción
señalaba que la acusación sistemática sobre la ilegalidad de su
composición, la de suscitar por su parte disputas sobre localismo, todo esto
no puede dejar de repercutir en los recursos monetarios, en la medida en que sus
poseedores pierden la confianza en que los recursos serán
invertidos de manera productiva en la obra para la cual se donan,
es decir, en la edición de la literatura del partido 39. Los argumentos de la Redacción no
fueron reconocidos por el C. C. como merecedores de respeto. El C. C. respondió
que si el dinero no era proporcionado, habría que cerrar
la imprenta. El reproche lanzado a los redactores de que no dan
acceso a las personas que poseen dinero, es de naturaleza muy extraña:
pues el C. C. conoce ** los vínculos con estas personas ***, y de esta manera
el acceso a estas personas está libre para el C. C. **** Pero esto
es una particularidad, por supuesto. Al mismo tiempo, la Redacción ***** abriga
* Tachado: «(en la oficina)». Red.
** Las palabras: «el C. C. conoce» es una enmienda en lugar de lo tachado antes: «el C. C. sabe». Red.
*** Aquí en el manuscrito se hizo una interpolación que luego fue tachada: «y él ha encontrado repetidamente el camino hacia ellos». Red.
**** El texto: «y de esta manera el acceso a estas personas está libre para el C. C.» en el manuscrito representa una interpolación adicional. Red.
***** El texto: «Al mismo tiempo, la Redacción» está escrito en lugar de lo tachado: «En el momento de la polémica». Red.

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el temor de que la literatura por ella redactada no esté garantizada en su
difusión.
Ha habido casos de denegación a miembros del partido e incluso a comités de la entrega de literatura, y el C. C. aceptaba, finalmente, dársela sólo a condición de que se vendiera del mismo modo que a nuestros adversarios. Para colmo, a la propia Redacción se le
niegan las publicaciones que ella misma redacta.
Este tipo de quejas dificultan la actividad de la Redacción
en la
obtención de recursos monetarios. La publicación por ahora marcha, pero no se ven resultados fructíferos. Es deseable obtener una respuesta en limpio: ¿de qué manera puede el C. C. asegurar la salida regular del órgano del partido? Si la cosa está de tal manera que el C. C. no puede dar tal
garantía, ¿no podría el Consejo discutir y elaborar medidas
para asegurar la publicación del C. O.?
Lenin. Empezaré por el final. El camarada Mártov ha comprendido e iluminado incorrectamente las cartas del C. C., especialmente sobre el dinero. Ha perdido de vista que
estas cartas son la continuación de una conversación que tuvo él,
Mártov, con Travinski. El propio Mártov escribió sobre el contenido de esta
conversación en los siguientes términos: «Al camarada Travinski *, como a usted
personalmente, le mencioné los 5—6 mil, como un mínimo supuesto
de lo que al año puede ser recibido para el partido de esas
dos fuentes a las que los miembros de la Redacción tienen acceso» 39.
Declaro que Travinski nos comunicó la entrega única
de esta suma, y no en el transcurso del año, de modo que aquí hay algún
malentendido.
El hecho es que nosotros contábamos con esas 5 mil, y, de acuerdo con ello, distribuimos los recursos entre la caja de Rusia y la del extranjero.
El camarada Mártov dijo que ambas fuentes monetarias (por cierto,
hasta qué punto expone incorrectamente (en estado de irritación) el asunto
la Redacción, se ve también en que en las cartas al C. C. Mártov usaba
incluso entre comillas las palabras «sacos de dinero» y nos imputaba
tal expresión. En realidad, esta expresión
no nos pertenece a nosotros, sino a Mártov) — así pues, el camarada Mártov dijo que las dos fuentes monetarias nos son conocidas.
Sí, nos son conocidas, pero la cuestión no está en el conocimiento, sino en la accesibilidad de las mismas. Me
es conocido que al año una fuente podría dar hasta 10 mil,
otra hasta 40, pero no es más fácil por ello, ya que no me son accesibles. En la transformación de estas fuentes de accesibles en inaccesibles se expresa precisamente esa obstrucción de los recursos monetarios que
* «Travinski» escrito en lugar de lo tachado: «Hans». Red.

constituye un procedimiento absolutamente inadmisible en la lucha
del partido.
Además, precisamente ahora han ocurrido recientemente detenciones que han afectado a personas que debían recibir dinero en Rusia.
Aquí no hay dinero, y de Rusia no se podrá recibir pronto, y esto
costará no un centenar de rublos en el envío de agentes
especiales. Por supuesto, el dinero se recibirá de todos modos, si no hay más
desgracias, pero se recibirá no pronto y difícilmente en cantidad completamente suficiente.
Es absolutamente falso que en la carta del C. C. hubiera amenazas.
No hubo ninguna amenaza, pues el C. C. expresaba todo el tiempo su preocupación
por la publicación del C. O. Sobre las contraseñas responderá el camarada Vasíliev. Según nuestras informaciones, la Redacción envía a sus agentes por Rusia. Esto presupone
también una caja especial propia del C. O., lo que significa una escisión
de hecho del partido. Esto contradice los Estatutos, que exigen
un conocimiento completo del C. C. y la concentración enteramente en sus
manos tanto de toda la caja como de toda la organización de los asuntos prácticos. El C. O.
está rompiendo clamorosamente estos Estatutos, creando su propio centro
de viajes y de agentes, su propio centro de dirección práctica y de
injerencia en los asuntos de los comités. Tal agencia, contraria a los Estatutos
del partido, introduce una desorganización directa en el trabajo. El C. C.
no puede responder del orden en la conducción de los asuntos y no responde de
él, en tanto que el desorden es introducido sistemáticamente por el propio C. O. He aquí
las cartas de Odesa y Bakú que ilustran a este respecto la
situación de las cosas. De Odesa, del 24 de diciembre * de diciembre escriben 40: «Ayer
estuvo en nuestra casa Z **, quien declaró que lo había enviado la Redacción
en calidad de su plenipotenciario con el encargo de comunicar a los comités sobre los últimos acontecimientos, sobre las negociaciones, sobre la presente situación de las cosas en la Redacción, sobre la petición de la Redacción de enviar materiales,
colaborar, encargar hojas o enviar cartas para
las hojas comunes, así como para los folletos, para cuya edición se ha
formado un grupo. Repitió 41 todo lo viejo y demostró con insistencia la razón,
la nobleza y la «lealtad» de la minoría. El Comité lo escuchó, le hizo varias preguntas, habiéndole preguntado ***, entre otras cosas, —
* En el manuscrito — lapsus, — está escrito: «del 29 de diciembre». Red.
** «Z» escrito en lugar de lo tachado: «Zagorski». Red.
*** En el manuscrito — lapsus; está escrito: «preguntó», mientras que en la misma carta que Lenin leyó en esta sesión del Consejo está escrito «habiendo preguntado». Red.

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si era con conocimiento del C. C. que había asumido su misión, a lo que él,
en lugar de una respuesta breve y directa: sí o no, empezó a justificarse y a demostrar que la Redacción tiene pleno derecho de dirigirse
a los comités también sin conocimiento del C. C. Insistió en que allí
mismo, en su presencia, se discutiera lo informado y se redactara una resolución, a lo
que el Comité declaró que tomaba nota de lo informado,
y en cuanto a la discusión y la resolución, el Comité lo hará
cuando lo considere necesario, y que ahora pasaba a los asuntos
del día.» Y he aquí lo que se dice en la carta de Bakú del 1 de enero:
«Al Comité de Bakú se presentó Martín con un informe del C. O. y con el
objetivo no disimulado de sembrar la desconfianza hacia el C. C. Cuando al final
se interesó por conocer la opinión del Comité, se le respondió:
confiamos incondicionalmente en el C. C.
Cuando él objetó que le interesaba conocer la actitud hacia el C. O., entonces, sin rodeos, se le
observó que después de lo que acababa de escucharse (la exposición de su misión) la confianza en él se había tambaleado 42. — También es ilegal y no
conspirativo el hecho de que el C. O. haga comunicaciones sobre la composición del C. C. no
sólo a los comités, sino también a particulares (por ejemplo, a Druián, lo que
el C. C. señaló en su carta al C. O.) 43. En cuanto a las «relaciones belicosas», el quid está en que el camarada Mártov mezcla
aquí dos cosas completamente distintas. En el terreno del trabajo
positivo y de la obtención de medios, las relaciones belicosas (boicot
y demás) son absolutamente inadmisibles, y por parte del C. C. nunca las hubo. En el terreno de la literatura, la «guerra» es admisible,
y nadie jamás ha coartado la polémica del C. O. Recordaré que incluso
mucho antes el C. C. expresó su plena disposición a editar tanto las cartas
de Dan sobre las consignas de la oposición 44 como el folleto de Mártov «Una vez más en minoría» 45, a pesar de que ambas cosas contienen
ataques al C. C. En la edición de la literatura del C. O. no hubo la menor
interrupción por parte del C. C. No hubo ni un solo caso
en que el C. C. distribuyera la literatura de manera incorrecta o parcial,
en que «ofendiera» a los comités de la minoría. Por el contrario,
Travinski atestiguó y demostró que antes que todos fueron
generosamente dotados los comités de la minoría, y el camarada Mártov tuvo
que reconocer que en este terreno la actividad del C. C. es intachable.
En cuanto a la negativa a entregar literatura del partido, la cosa
está así. A todo miembro del partido sin excepción (si inspira
confianza por su carácter conspirativo, etc.) se le entrega gratuitamente literatura para su transporte a Rusia y su entrega allí a los agentes del C. C.
para su distribución. Pero cuando se encuentran personas que tienen la audacia

de llamarse miembros del partido y al mismo tiempo se niegan
a entregar la literatura en manos de los agentes del C. C. para la distribución general,
es comprensible que con tales personas el C. C. esté privado de la posibilidad
(e incluso del derecho) de llevar el asunto. Y si estas personas después compran
literatura para sus empresas artesanales aisladas que desorganizan el trabajo general,
tanto peor para ellas 46.
Mártov. Ante todo responderé a la cuestión de los 5—6 mil. Lenin vincula incorrectamente el requerimiento a la Redacción con la
detención. Mucho antes de la detención tuvo lugar el recurso del C. C. a nosotros.
La detención fue a principios de enero, y la primera carta de... 47 dice:
«Basándome en que el camarada Travinski, al partir, me transmitió que
el camarada Mártov había prometido dar los pasos correspondientes para que
en la caja del C. C. se entregaran 5—6 mil rublos, considero un deber
comunicar a la Redacción que en la caja queda ya muy
poco dinero.» La Redacción señaló que el camarada Travinski había
transmitido incorrectamente lo que me dijo, pues yo le indiqué la cifra
de 5—6 mil, como un mínimo supuesto por mí de lo que se podría, bajo la condición de confianza en los centros del partido, obtener de personas conocidas en el transcurso del año en distintas sumas. Los camaradas Vasíliev y Lenin saben que yo obtuve, inmediatamente después de nuestro ingreso en la Redacción, 1000 rublos para el C. C. 48. La Redacción, en respuesta a la carta del camarada Vasíliev, señaló lo erróneo
de su opinión y cómo dificulta la recaudación de dinero la táctica
de los agentes del C. C. y de sus miembros, que desacreditan al C. O. con declaraciones
sobre el carácter ilegal de la composición de la Redacción, táctica que suscita,
—lo diré aquí directamente—, el temor de que el C. C. prepare un
coup d’état *.
En respuesta a esta carta, Vasíliev escribió lo siguiente: «Ruego a la Redacción que se ocupe de que el dinero, con el que el C. C.
contaba al distribuir el dinero de que disponía
entre Rusia y el extranjero, ingrese en la caja central
lo más rápidamente posible. En caso contrario, no garantizo que
no haya que cerrar la imprenta hasta nuevos ingresos en la
caja del partido en el extranjero» 49.
Esta carta es del 8 de enero según el estilo extranjero, es decir, escrita antes de la detención.
Lenin dice que el C. C. experimenta dificultades en la redistribución de sumas entre Rusia y el extranjero. Ya hubo
un caso en nuestra práctica cuando estuvimos a las puertas de un coup d’etat
* — golpe de estado. Red.

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por parte del C. C., y el temor a la repetición de intentos semejantes
impide a los camaradas dar sumas grandes a la caja central.
Interpretemos correcta o incorrectamente el incidente con las negociaciones sobre el «olvido» del ultimátum, pero el propio Lenin lo interpretó en
el sentido de que «el olvido se consideraba posible sólo en caso
de restablecimiento de la paz completa». De igual manera yo, diciéndole a Travinski que camaradas conocidos podrían aportar dinero,
lo decía en el supuesto de que se restablecería la paz y desaparecerían,
por consiguiente, todos los temores de un coup d’etat. Ahora se nos dice que si no conseguimos dinero —en lo que nos obstaculiza
el propio C. C.—, Iskra dejará de salir. La cuestión de la edición de la literatura del partido está planteada incorrectamente. En la decisión
del Consejo se dice que «la parte técnica de la publicación» pertenece al C. C. 50 Mientras tanto, el C. C. ha monopolizado la disposición
sobre la literatura que edita * y no la entrega a los miembros
del partido ni a la propia Redacción. No digo que el C. C. distribuya incorrectamente entre los comités la literatura
que ha transportado: para ello no tengo datos. Pero no puedo dejar de ver por parte del C. C. la tendencia a aislar a ciertos comités
de la literatura en los hechos de negativa a entregarla a camaradas
que partían a Rusia y solicitaban una pequeña cantidad de literatura para
los comités de Kiev, Járkov y
Ekaterinoslav. Tal negativa se motivó por el hecho de que, en condiciones
normales, cada cual debería entregar la literatura que hubiera transportado al C. C., y no a su comité; no puedo
dejar de calificar tal hecho como una manifestación de burocratismo. No hay
relaciones normales ahora, y para eliminar las anormales sería
lo mejor ir al encuentro de las propuestas de los comités «de oposición»
sobre servicios mutuos entre ellos y el C. C. En efecto, los que partían
ofrecían, por el derecho a recibir literatura para sus comités, transportar la misma cantidad para el C. C. 51 Dada la existencia
de la desconfianza mutua por todos conocida, es puro burocratismo exigir que los comités sean los primeros en renunciar a la desconfianza, surgida en virtud de la política del propio C. C. Un hecho aún más
escandaloso es la negativa categórica a entregar literatura a la Redacción. Incluso los editores burgueses no limitan a los autores en la
cantidad de ejemplares de sus obras que se les entregan. Yo
pregunto, ¿en base a qué artículo de los Estatutos se ha dado esta negativa? La polí-
* En el manuscrito — lapsus; está escrito: «de la literatura». Red.

tica del camarada Vasíliev se distinguía, con ello, por el más alto grado
de evasividad. La Redacción solicitó 50 ejemplares de Iskra, el expedidor en una carta insolente exigió que diera cuenta de adónde
iba a parar esta cantidad insignificante de ejemplares.
A la petición de entregar 50 ejemplares adicionales siguió la negativa del mismo expedidor, y el camarada Vasíliev, a quien después de esto nos dirigimos 52, guardó silencio, ignorando nuestras cartas, hasta que le
forzamos a una respuesta, comunicándole que hasta recibirla no responderíamos a sus requerimientos sobre el dinero 53. Entonces nos respondió que
no nos entregaría más de 50 ejemplares 54. Propusimos —
pues, según la decisión del Consejo, el número de ejemplares de la publicación se determina por acuerdo del C. O. y el C. C. 55 — aumentar la cantidad
de la publicación en el número de ejemplares que nos es necesario, a fin de no
coartar al C. C., si no dispone de ejemplares «libres».
Nuevo silencio como respuesta. Del mismo modo con el silencio respondió
a la exigencia de la Redacción de entregarle las contraseñas a los comités e incluso al
C. C., exigencia que se deriva de los Estatutos. A esto Lenin responde que, en efecto, los miembros de la «oposición» y los delegados de la Redacción encuentran de todas formas las contraseñas. Sí, pero tienen que obtenerlas por medios «artesanales». El camarada Lenin plantea la cuestión de la legalidad
de los viajes de los delegados de la Redacción; pero según los Estatutos a la Redacción se le
ha concedido conocer no sólo la situación de los asuntos en las localidades, sino incluso la
composición personal de todas las organizaciones. ¿Es esto posible, si la Redacción
se ve privada de la posibilidad de enviar a sus miembros o a camaradas que merezcan su confianza para conversaciones personales?
¿Es posible la dirección ideológica en ausencia de relaciones personales con los dirigentes sobre el terreno? En esto vemos
un intento de aislar a la Redacción del partido, intento que tan claramente
se ha expresado en la creación de una oficina en el extranjero del C. C. no prevista por los Estatutos. Por los protocolos del congreso pueden ustedes convencerse de
que el camarada Glebov, elegido para el C. C., explicaba la necesidad de
otorgar a la Redacción la posibilidad de relaciones directas
con los comités por el hecho de que, en caso de detenciones generales, el nuevo C. C.
recibiría de ella las conexiones conservadas 56. Ahora se crea una nueva
institución, que rompe la centralización del partido, con el objetivo
especial de aislar a la Redacción. Y nuestra protesta a este
respecto la califican de injerencia inoportuna en los asuntos del C. C., y proponen al Consejo que ponga fin a nuestros
intentos de encontrar por nuestra cuenta acceso a los comités.
La carta aquí citada de Travinski sobre nuestra carta a los comités me sorprende. No

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sé si el C. C. tiene el texto de toda la carta. La Redacción les enviará
una copia de ella y verán que no hay en ella frases sobre
el espíritu de clan y toda la forma de la carta es plenamente correcta. Se expone la posición de principios de la Redacción y nada más. La carta de Travinski muestra hasta qué punto el C. C. es intolerante y
susceptible a toda crítica. Hasta qué punto, bajo la influencia
del C. C., se desarrolla la hostilidad hacia la Redacción se ve por el hecho,
comunicado por nuestro plenipotenciario, sobre su visita al Comité
de Odesa: allí dudaron si no violarían los derechos del C. C. si,
de acuerdo con nuestra petición, continuaran enviando a la Redacción
sus publicaciones y correspondencias. No puedo estar de acuerdo en que
la comunicación a los comités de que Lenin es miembro del C. C. fuera
por nuestra parte inoportuna. La divulgación de este hecho después
de que se ha divulgado su anterior participación en la Redacción, no puede
comprometerlo ante la policía. Y mientras tanto, el hecho del ingreso en el C. C. es un hecho político de tal magnitud que no
podemos ocultarlo a los camaradas, que permanecen en la suposición incorrecta de que Lenin está «apartado» del «trabajo positivo». Ocultar este hecho sería tan inadmisible como ocultar el hecho del ingreso de Axelrod, Zasúlich y Starover
en la Redacción del C. O.
Plejánov. El camarada Mártov ha mencionado la carta insolente del expedidor. Yo pediría al camarada Mártov que leyera la carta.
Mártov. El camarada expedidor escribe... (lee la 1ª carta.
La carta no apareció en los protocolos.)
En la 2ª carta escribe... (lee la 2ª carta, que
tampoco apareció en los protocolos) **.
Lenin. Decididamente no puedo comprender qué hay de insolente en la 1ª y
en la 2ª cartas del expedidor. Pide datos importantes para
la rendición de cuentas, y la Redacción, en lugar de una respuesta fraternal
al fondo de su petición, respuesta que, a fin de cuentas, no le fue
dada, contesta de manera puramente burocrática. He aquí un
ejemplo de una carta verdaderamente insolente de la Redacción del C. O. al
C. C.: «La Redacción del C. O. llama la atención del C. C. sobre el hecho
* Más adelante en el manuscrito está tachado: «al recibir la carta, pensé», «(lealtad)» (estaba escrito a lápiz) «y respondí que esto sería rendición de cuentas». Este lugar está marcado al margen con lápiz y señalado con un signo de interrogación. Red.
** Más adelante en el manuscrito está tachado: «Ninguna referencia al hecho de que a él se le ha prohibido». Red.

de que la presencia en el extranjero de tres miembros del C. C., no justificándose
por ninguna consideración práctica y conduciendo a la creación de un nuevo
centro organizativo no previsto por los Estatutos del partido,
introduce inevitablemente en la vida del partido politicastro y desorganización»... 57 ¡Pero si esto es un insulto directo (politicastro) sin sombra
de hechos ni datos! El C. C. respondió a esto: «Si la Redacción no
actuara en un estado de extrema irritación, vería fácilmente
la extrema inconveniencia de sus observaciones sobre cuántos
miembros del C. C. se encuentran en el extranjero. A ésta y a otras salidas indecentes
de tono de la Redacción (como la ridícula alusión a una supuesta
impresión «secreta») el representante del C. C. en el extranjero
responde sólo con un llamado a recordar el deber del partido y a cesar acciones capaces de crear, a partir de la polémica literaria,
motivos para la escisión»... 58 — Sobre que supuestamente incluso las editoriales burguesas * dan a los redactores cientos de ejemplares, yo, lo confieso,
no lo he oído. Que pruebe el camarada Mártov, si no lanza palabras al viento, a preguntar a Dietz si da 400 ejemplares de «Neue
Zeit» 59 a Kautsky para su difusión, o a preguntar a Singer,
o a Fischer, si Gradnauer exige 200 ejemplares del «Vorwärts» 60 también para su difusión por sus propios medios. Los
socialdemócratas alemanes comprenden la diferencia entre la anarquía y la organización. — La cuestión del dinero surgió antes de la detención, pero yo, en realidad,
sólo señalaba el cambio en el planteamiento de esta cuestión, provocado por la detención. — Hasta qué punto la Redacción mezcla la polémica admisible con el boicot inadmisible, se ve con especial claridad en lo
siguiente: en la carta del 4 de enero 61, respondiéndonos al requerimiento sobre el dinero, la Redacción, entre las «condiciones que hacen difícil para ella
la propaganda entre sus conocidos del apoyo activo al C. C.», menciona lo siguiente: «los agentes del C. C. y las personas protegidas por ellos dicen en las reuniones frases amenazantes sobre la ilegalidad de la actual
composición de la Redacción (de lo que, por lo demás, se habla también en la carta del miembro del C. C. Lenin...)». ¡Miren qué asombrosa tergiversación
de los conceptos políticos! ¡La cuestión del suministro (u obstrucción)
de las fuentes monetarias se une a la cuestión de la polémica
en los discursos y en los folletos! ¿No es esto una confusión de la lucha ideológica con
los ajustes de cuentas localistas y la trifulca?! ¡La cuestión de la aprobación o
desaprobación por los miembros del partido de la composición (y la actividad) de la Redacción
se mezcla con la cuestión de la «legalidad»! ¿No es esto un formalismo burocrático?!
* «Editoriales» escrito en lugar de lo tachado: «redacciones». Red.

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Naturalmente, el representante en el extranjero del C. C. respondió a esto: «...como representante del C. C., considero
necesario señalar a la Redacción que no hay ningún fundamento para plantear la cuestión de la legalidad, etc., sobre la base de discursos acalorados
en los mítines en el extranjero o sobre la base de la polémica literaria... Si en la polémica la Redacción ve ataques
contra * ella, pues ella tiene la posibilidad plena y completísima de respuesta.
¿Es razonable acalorarse por una u otra dureza (desde el punto
de vista de la Redacción) en la polémica, cuando en ninguna parte se habla
de boicot, ni de ningún otro modo de acción
desleal (desde el punto de vista del C. C.)?»... 62 En efecto, es sumamente extraño hablar de unas supuestas personas «protegidas»... ¿Qué significa esto?
¿Qué lenguaje burocrático es éste? ¿Qué le importa al C. C. los discursos en
los mítines? No hay censura entre nosotros para limitar la libertad
de discursos y la libertad de polémica. ¿Acaso no es necesario deslindar tal
lucha del boicot?
El relato del camarada Mártov sobre el Comité de Odesa (que supuestamente preguntó al C. C. si debía enviar cartas al C. O.) lo considero una broma evidente. Seriamente no se puede hablar de esto.
Repito que ni un solo hecho de apartamiento del trabajo de la
minoría ha habido jamás por parte del C. C. Subrayo que
el camarada Mártov mismo reconoce que no tiene hechos de una distribución incorrecta,
unilateral o parcial de la literatura.
Vasíliev. A lo que ha dicho el camarada Lenin, quiero añadir
lo siguiente. Jamás me he negado a dar a la Redacción contraseña alguna. La única vez que se dirigió a mí directamente pidiéndome
contraseñas Blumenfeld —fue en una conversación completamente privada en la reunión de año nuevo—, le dije que a mi disposición
sólo había contraseñas para el C. C., expresando mi
plena disposición a comunicarlas a la Redacción. Pero al día siguiente,
2 (15) de enero, recibí un telegrama de Rusia, advirtiendo
de grandes detenciones, relacionadas con las direcciones que yo tenía, las cuales por ello, naturalmente, no pude dar a nadie.
Plejánov.
Me dirijo con una pregunta a los representantes
del C. C., ¿cómo contemplan la solución de la cuestión de las dificultades materiales para la salida sin obstáculos de Iskra?
Lenin. He constatado el hecho de la dificultad y propongo mi
proyecto de resolución.
* «Contra» escrito en lugar de lo tachado: «para». Red.

Mártov. Mientras nos mantengamos en un punto de vista formal, la Redacción puede responder que no está en absoluto obligada ni tiene intención
de desviar sus fuerzas del trabajo literario que le ha encomendado el partido *
para atraer dinero a la caja, que el C. C. no es capaz
de llenar. En esencia, ya escribimos y repetimos
que los aquí mencionados poseedores de «fuentes de dinero» son
nuestros camaradas de partido, y no «sacos de dinero», y no podemos
dejar de rendirles cuentas de la situación de la institución
a cuya caja les invitaríamos a dar dinero. Y he aquí que
nos lo han impedido las acciones de los agentes del C. C., los discursos amenazantes, que insinuaban una escisión, que sería provocada mediante un coup d'état por parte de la «mayoría». En los primeros pasos tras el ingreso en la Redacción, nosotros, a la pregunta de si estábamos seguros de que el C. C. haría llegar Iskra a Rusia, respondíamos con plena confianza en la lealtad del C. C.: «sí». Pero, cuando vimos que el C. C. no
entregaba literatura ni a nosotros, ni a los prácticos de la «minoría»,
dudamos; la confianza desapareció en nosotros y en nuestros camaradas.
Señalamos la inconveniencia de la permanencia en el extranjero de tres miembros del C. C. ** porque con ello se creaba una nueva institución que amenazaba con embrollar todo el asunto en el partido y que no servía para nada más que para la lucha contra el C. O.; dicha institución comenzó su actividad privando
a la Redacción de la mitad de las direcciones y de las conexiones con Rusia. Planteamos de nuevo al C. C. la pregunta: ¿está dispuesto a coordinar sus acciones con la decisión del Consejo que limitó su papel en la publicación a la parte técnica? ¿Está dispuesto a no coartar a la Redacción en el uso de la literatura del partido?
Plejánov. Llamo la atención de los camaradas sobre el hecho de que nos queda muy poco tiempo, y por lo tanto propongo hablar
no más de 5 minutos cada uno.
Lenin. El camarada Mártov ha visto por nuestra parte una amenaza de golpe. Es ridículo. [Mártov. ¿Y el ultimátum?] El «ultimátum»
del C. C. fue una respuesta al ultimátum de Starover. El ultimátum es
nuestra última palabra respecto a las condiciones aceptables para nosotros
de una buena paz. Eso es todo. Sólo una imaginación enferma podría
ver una aspiración al golpe en nuestra respuesta a la minoría,
que indudablemente ha llevado al partido a la escisión. En cuanto a la mayoría,
no tiene por qué pensar en un golpe. En lo que respecta a la distribución de Iskra,
* En el manuscrito — lapsus; está escrito: «el trabajo literario». Red.
** En el manuscrito — lapsus; está escrito: «después». Red.

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todos sus números se distribuyeron, en lo posible, con regularidad, y si
algún comité se considerara «olvidado» en este sentido,
bastaría simplemente con comunicarlo al C. C.
fraternalmente. Tales comunicaciones no las tenemos hasta ahora. La carta
de la Redacción a los comités no es una acción fraternal, sino militar.— El C. C. mantiene la opinión de que el asunto de la distribución de la literatura debe pasar por unas solas manos y un segundo
centro distribuidor no es necesario y es perjudicial. Ahora unas palabras acerca
del expedidor. Repito que el expedidor resultó acusado
sólo porque quería cumplir concienzudamente su
deber e hizo una pregunta práctica a la Redacción. La consiguiente
exigencia de la Redacción de «¡no discutir!», «¡entregar 100 o
200 ejemplares!», etc.— * tiene todos los indicios de una actitud burocrática
hacia el asunto en su forma más pura. — Sobre las direcciones
diré sólo que a la Redacción se le ha transmitido todo lo que le pertenece.
Se ha separado sólo la correspondencia personal y organizativa, y lo
demás se ha transmitido a la Redacción. Además recuerdo que ya en Londres el C. O. tomó formalmente en sus manos toda la correspondencia organizativa. Hablar de un nuevo centro en vista de la permanencia en el extranjero de
miembros del C. C. es una clara quisquillosidad y una injerencia burocrática en
la esfera que está sujeta a la competencia autónoma
del C. C.
Axelrod. Quiero señalar que aún no se ha recibido respuesta a la pregunta planteada a los representantes del C. C., a pesar
de que el camarada Plejánov ha planteado la pregunta de manera directa y la ha formulado
con precisión y claridad.
Plejánov propone entregar los proyectos de las resoluciones existentes.
Lenin (lee los proyectos de sus resoluciones). 1) «El Consejo del Partido ruega a la Redacción del C. O. que tome cuanto antes todas las medidas que de ella dependan para que el C. C. pueda recibir, en
el futuro más inmediato, los 5—6 mil rublos sobre los que ha versado la correspondencia
entre el C. O. y el C. C., y que son urgentemente requeridos en este
momento por la caja central del partido en vista de las circunstancias especialmente urgentes
creadas por las últimas detenciones en Rusia.»
2) «El Consejo del Partido considera incorrecto el envío por la Redacción
del C. O., sin el acuerdo y conocimiento del C. C., de plenipotenciarios de la Redacción
a los comités, porque tal envío introduce la desorganización en el par-
* Más adelante tachado: «esto es precisamente». Red.

tido y viola por completo la distribución de funciones entre ambos centros establecida por el II Congreso.» 3) «El Consejo
del partido considera incorrecta la comunicación por la Redacción del C. O., sin
el acuerdo del C. C., de informaciones a los comités sobre la composición del C. C.»
Mártov. Propongo dos resoluciones (lee):
1) «El Consejo del Partido reconoce que, según los Estatutos del partido,
que obligan a todos los comités a proporcionar a la Redacción del C. O. todos
los medios para el conocimiento de los asuntos de la organización, nadie
tiene derecho a impedir a los plenipotenciarios de la Redacción entrar
en relaciones con los comités en los asuntos de la Redacción, siempre que
sobre sus plenipotenciarios, por ella delegados, la Redacción informe
al C. C.»
2) «El C. C. está obligado a poner a disposición de la Redacción del C. O.
la cantidad de publicaciones del partido que le sea necesaria
en interés de su difusión.»
* En cuanto a la resolución del camarada Lenin sobre los recursos monetarios,
carece de sentido, pues aquí todo depende de la buena voluntad
de los donantes, y la Redacción no puede dar ninguna garantía
al respecto mientras no se produzca un arreglo de las relaciones
entre el C. O. y el C. C. Escribir sobre esto a los donantes se hará, pero
no se puede responder del éxito de este llamamiento.
Lenin. El camarada Mártov interpreta de manera completamente incorrecta los Estatutos.
El conocimiento del C. O. debe ser pleno y multilateral, —
así lo exigen tanto los Estatutos como el bien del asunto. Pero el envío de plenipotenciarios con fines organizativos —como, por ejemplo, el en-
vío de Z al Comité de Odesa sin conocimiento del C. C.— viola claramente
la distribución natural de funciones entre las dos instituciones centrales
del partido **. Ello *** no está en absoluto motivado por los intereses de la información y sólo introduce una desorganización directa ****,
violando por completo la unidad de acción *****. Semejante medida
precisamente intensifica el caos en los asuntos del partido y en la práctica significa
una escisión directa del partido en dos mitades — en lugar de la división
de las dos instituciones centrales según sus funciones.
Mártov. Quiero introducir una enmienda de hecho. El camarada Z, antes de
* En el manuscrito, al comienzo del registro del discurso de Mártov, después de la lectura de sus proyectos de resoluciones, está tachado: «(Mártov continúa)». Red.
** Tachado: «Además»... Red.
*** Tachado: «pues»... Red.
**** Tachado: «y». Red.
***** Tachado: «del C. C.». Red.

PROTOCOLOS DE LAS SESIONES DEL CONSEJO DEL P. O. S.-D. R. P.
su partida, pidió * al representante del C. C. —camarada Vasíliev— que le diera
información sobre la frontera, pero recibió una negativa.
Vasíliev. Esto es una falsedad absoluta. Constato el hecho de que no hubo nada parecido.
El Presidente propone a Vasíliev evitar expresiones duras.
Mártov. Al menos, el propio camarada Z me lo dijo.
Lenin. Esto no es cierto. Jamás hubo tal negativa ni pudo haberla.
El Presidente (lee sus 2 resoluciones).
1) «El Consejo, expresando su pesar por el hecho de que el camarada Vasíliev no
comunicara las contraseñas a la Redacción del C. O., espera que en adelante la conducta
de este camarada esté más de acuerdo con los Estatutos del partido.»
2) «Aunque el Consejo del Partido no ve en qué ha perjudicado la comunicación
de la Redacción del C. O. a los comités del hecho del ingreso del camarada Lenin en el
C. C., comunicación motivada y justificada por la situación de las cosas,
el Consejo del Partido invita a la Redacción en sus futuras relaciones con los comités a tomar ** en consideración el desagrado
del camarada Lenin *** por tal comunicación.»
Lenin lee de nuevo su 1ª **** resolución. (Se vota: a favor — Lenin y Vasíliev, los demás en contra, — resolución rechazada.)
Plejánov. ¿Considera el camarada Lenin posible poner a votación ahora mi 2ª resolución, concerniente a la misma cuestión? En vista de su asentimiento, ruego levanten la mano...*****
Mártov (sobre el orden). Quisiera presentar dos enmiendas a la resolución de Plejánov: en 1er lugar, en lugar de las palabras «invita a la Redac-
* «Pidió» escrito en lugar de lo tachado: «preguntó a». Red.
** El texto: «invita a la Redacción en sus futuras relaciones con los comités a tomar» está corregido de este texto original: «reconoce la necesidad de que en sus futuras relaciones con los comités la Redacción tome».
En cursiva señalamos los lugares corregidos del texto. Red.
*** «Del camarada Lenin» escrito en lugar de lo tachado: «del C. C.». Red.
**** Hay fundamento para pensar que aquí en el manuscrito del protocolo se deslizó un error, y debe leerse: «3ª». Más adelante Plejánov pone a votación su 2ª resolución, «concerniente a la misma cuestión», a saber, la cuestión de la comunicación por la Redacción del C. O. a los comités sobre la composición del C. C. De esta cuestión trataba la 3ª resolución de Lenin. Red.
***** Más adelante tachado: «quién está a favor de mi resolución. (A favor: Plejánov, Axelrod, Mártov; en contra: Lenin, Vasíliev, — adoptada.)». Red.

ción» poner: «reconoce la necesidad de que la Redacción»;
en 2º lugar, en lugar de las palabras:
«el desagrado del camarada Lenin» poner «el desagrado del C. C.».
Plejánov. La modifico conforme a las enmiendas del camarada Mártov (relee y pone a votación). A favor: Plejánov,
Axelrod, Mártov; Lenin y Vasíliev se abstienen.
Lenin (lee su * 2ª resolución ya presentada anteriormente sobre el envío ** de agentes del C. O.) A favor de la 2ª resolución de Lenin —
Vasíliev y Lenin; en contra — los demás, — rechazada.
Mártov lee su 1ª resolución. A favor: Plejánov, Axelrod, Mártov; en contra — los demás, — adoptada.
Lenin lee su 3ª *** resolución **** A favor: Lenin y
Vasíliev; en contra — los demás, — rechazada.
Mártov lee su 2ª resolución sobre la entrega de literatura al C. O.
Plejánov. ¿Quién está a favor?
Plejánov, Axelrod, Mártov.
Plejánov. ¿Quién está en contra?
Lenin. Consideramos ilegal la adopción de esta resolución.
Plejánov. Ruego al camarada Lenin que no me interrumpa durante las votaciones.
Lenin. Ruego que se haga constar mi declaración en el protocolo.
Plejánov. Y yo ruego que se haga constar en el protocolo que el camarada Lenin no ha cumplido ****** la demanda legal del presidente.
Plejánov ******* relee una vez más su resolución con las dos enmiendas de Mártov y la pone a votación. A favor: Plejánov, Axelrod y Mártov, — en contra — los demás, — adoptada.
Plejánov. El Consejo del Partido ha expresado su opinión sobre las causas de la anormalidad y sobre los medios para eliminarla. Surge
* La palabra: «su» está escrita en este lugar a lápiz en lugar de la misma palabra tachada, originalmente escrita después de «2ª». Red.
** Tachadas palabras originalmente escritas una en lugar de otra: «de la literatura», «de los representantes». Red.
*** En el manuscrito aquí, al parecer, se deslizó un error, — debe leerse: «1ª», ya que ésta era, indudablemente, la resolución sobre la «entrega» de dinero, de lo que también hay indicación en la siguiente nota al pie. Red.
**** Tachado: «sobre la entrega». Red.
***** Más adelante tachado: «los demás — en contra, — adoptada», «se abstuvieron, — adoptada». Red.
****** Tachado: «mi». Red.
******* Tachado: «lee». Red.

PROTOCOLOS DE LAS SESIONES DEL CONSEJO DEL P. O. S.-D. R. P.
ahora la cuestión: ¿está sujeta a publicación la resolución adoptada por el Consejo
o no? Considero que esta opinión, de acuerdo con las miras
del camarada Lenin, debe ser publicada.
Lenin propone publicar todos los protocolos íntegramente.
Plejánov lee la resolución propuesta:
«El Consejo considera necesario publicar su opinión sobre la cuestión planteada en su primera sesión por el camarada Lenin, es decir,
sobre la cuestión de la actual situación penosa de las cosas en el partido.»
Lenin lee su resolución:
«El Consejo del Partido decide publicar todos los protocolos de sus sesiones.» *
Mártov presenta la propuesta de permitir a las instituciones centrales utilizar los protocolos por partes **.
Plejánov. No estoy de acuerdo con la propuesta del camarada Mártov; me *** parece, para evitar malentendidos, que la alternativa es: o publicar los protocolos íntegramente o **** no publicarlos en absoluto. De acuerdo con el deseo y la petición del camarada Lenin, yo, como
presidente, he recordado en repetidas ocasiones a los camaradas secretarios que todo
lo que aquí se ha dicho debe ser secreto, nadie debe saber
lo que ocurre y de qué se habla en el Consejo; ¿cómo
concordar tal propuesta del camarada Lenin con su actual propuesta sobre la publicación de los protocolos? Estoy decididamente en contra de
la publicación de los protocolos, ya que pueden ser utilizados
en un sentido indeseable por nuestros enemigos: los socialistas-
revolucionarios *****.
Lenin. Puedo adherirme a la propuesta ****** del camarada Mártov, y estoy dispuesto incluso a renunciar a mi resolución.
Vasíliev. Me adhiero a la resolución del camarada Mártov.
* El propio texto de la resolución leída por Lenin está escrito en el manuscrito a lápiz. Red.
** Más adelante tachado lo escrito a lápiz: «un libro gordo». Red.
*** «Me» usado en lugar de lo tachado: «a mi parecer». Red.
**** Tachado: «no». Red.
***** El final del discurso de Plejánov: «ya que pueden ser utilizados en un sentido indeseable por nuestros enemigos: los socialistas-revolucionarios» representa la redacción definitiva en lugar de las siguientes formulaciones originales tachadas: «ya que servirán de nuevo material», «pueden dar a nuestros enemigos — los socialistas-revolucionarios nuevo material para la polémica». Red.
****** Las palabras: «Puedo adherirme a la propuesta» están corregidas a lápiz de: «Me pronuncio por la propuesta». Red.

Axelrod. Si ya hay que imprimir, entonces imprimir todo, ya que la publicación de los protocolos del Consejo por partes conducirá a una nueva
polémica.
Mártov. Efectivamente, corremos el riesgo de desacreditar el contenido de los protocolos, si empezamos a imprimirlos por partes. Por
ello presento una nueva propuesta: «Cada parte tiene derecho a imprimir los protocolos del Consejo después de su aprobación.»
Plejánov pone a votación su resolución. (A favor de la resolución — Plejánov, Mártov y Axelrod; en contra — Lenin y Vasíliev; resolución adoptada.)
Se pone a votación la resolución de Mártov: a favor — Lenin, Vasíliev, Mártov y Axelrod; en contra — Plejánov. Resolución
adoptada.
Lenin retira su resolución.
Mártov (sobre el orden). Quisiera someter aún a la consideración del Consejo la cuestión de la revocabilidad de los miembros del Consejo. ¿Cómo
contemplamos nuestra sustitución por otros miembros?
Lenin (sobre el orden). Como queda muy poco tiempo, propondría al Consejo *** no discutir ahora la
cuestión planteada por el camarada Mártov, sino discutir rápidamente aquella
cuestión que quiero proponer a la atención del Consejo y a propósito de
la cual propongo la siguiente resolución: «El Consejo del Partido
considera incorrecta la comunicación por los representantes de la Redacción
del C. O. al secretario del C. O. 63 del juicio sobre él del camarada Vasíliev, porque este
juicio fue emitido sólo ante los miembros del Consejo, siendo parte de las deliberaciones
en el seno de la institución suprema del Partido.»
Mártov (sobre el orden). No existe ninguna carta por parte del camarada secretario al representante del C. C., sino sólo correspondencia personal entre uno y otro. Tales actos no pueden
ser discutidos aquí, en el Consejo.
Lenin. Mártov habla sobre el fondo de la cuestión, y no sobre el orden.
Plejánov propone trasladar ambas cuestiones planteadas (por Mártov y Lenin) a la siguiente sesión del Consejo.
Mártov. Mi cuestión es más importante y rogaría que se sometiera a discusión ahora mismo.
* «Ya que» escrito en lugar de lo tachado: «aunque, en mi opinión, tal». Red.
** Tachado: «a favor — Plejánov». Red.
*** Más adelante tachado: «responder a». Red.

PROTOCOLOS DE LAS SESIONES DEL CONSEJO DEL P. O. S.-D. R. P.
Plejánov propone de nuevo poner estas cuestiones en el turno más próximo en la siguiente sesión del Consejo y pone a votación
la cuestión del cierre de la sesión. La mayoría se pronuncia a favor
del cierre. El Presidente declara cerrada la sesión.
N. Lenin
Miembros del Consejo
Vasíliev
Secretario I. Olin *
1 La redacción original del título de los protocolos atestigua el hecho de que entre los miembros del Consejo (al parecer, por parte de los representantes
del C. O.) se expresó la opinión de que la presente sesión del Consejo debía considerarse como su IIª sesión. Esto equivalía a la propuesta de reconocer
el comienzo del funcionamiento del Consejo sólo a partir de la sesión del 29 de noviembre de 1903 y no considerar la sesión del Consejo del 1 de noviembre (sobre estas dos sesiones del Consejo véase «Recopilación Leninista» VII, documentos 71 y 108, págs. 179—183 y 279—
284). Con esto no podían estar de acuerdo en modo alguno los representantes del C. C., y el propio Plejánov, como presidente del Consejo, que había escrito personalmente la decisión del Consejo del
1 de noviembre, tampoco podía tan simplemente, de pasada, anular la primera sesión del Consejo del 1 de noviembre, desagradable para la oposición. Por ello, en lo que respecta a la denominación de la presente sesión de enero del Consejo, los participantes en la sesión llegaron a un compromiso y en el título definitivo de los protocolos se pasó por alto en silencio la cuestión de
qué número, desde el momento de la existencia del Consejo, correspondía a esta sesión de tres días.
2 Los «episodios de la correspondencia práctica entre el C. C. y el C. O.» aquí mencionados están detalladamente iluminados en la correspondencia anterior de la Redacción del C. O. con el representante del C. C. en el extranjero — véase documentos 129—131, 135, 136, 141,
143, 144, 151, 152, 154, 155, 160—162, págs. 49—58, 69, 70, 90—92, 96—
99, 100, 124, 125—126, 130—132, 133—134, 156—162).
3 El autor del siguiente proyecto de resolución fue Lenin. En el archivo de Ginebra se han conservado dos copias de este documento, una — de su puño y letra, la otra — de mano de N. K. Krúpskaya, ambas — completamente idénticas al presente registro en los protocolos del Consejo. Este proyecto de resolución fue publicado en el folleto de N. Shájov «La lucha por el congreso (Recopilación de documentos)»
(Ginebra, 1904, págs. 81—83); véase también la reimpresión del folleto de N. Shájov en la recopilación del Istpart del CC del PC(b) «Cómo nació el partido de los bolcheviques» (Leningrado, 1925, pág. 333).
Allí este documento fue impreso con toda una serie de pequeñas enmiendas y cambios estilísticos, hechos, al parecer,
por el propio V. I. Lenin al preparar el documento para su impresión en el folleto de N. Shájov.
4 La «no infructuosidad de los intentos conciliadores» por parte de G. M.
Krzhizhanovski está suficientemente atestiguada e iluminada en los documentos publicados anteriormente «De la época de la escisión» (véase «Recopilación Leninista» VII, documentos 108 y 109, págs. 279—288).
* Las tres firmas son originales. Red.

5 Aquí se trata de Topuridze, delegado del II Congreso del Comité de Tiflis (según los protocolos del congreso — Karski), quien al final del congreso (en las sesiones 34, 35 y 36) se pasó de la mayoría a la minoría. Sobre sus vacilaciones durante el congreso y su paso a la minoría, véase más detalladamente «Recopilación Leninista» VII, documentos 61 y 62, págs. 114—119.
6 La cuestión de la elección de la comisión de actas se resolvió al final de la 36ª sesión del congreso. El delegado del grupo «Obrero del Sur» E. Y. Levin («Egórov») presentó la siguiente propuesta sobre el carácter de la composición de la comisión: «Para evitar reproches, me pronuncio por que en la comisión para la publicación de las actas sean elegidos representantes de las dos mitades escindidas». En el espíritu de esta propuesta, el congreso adoptó la siguiente resolución: «Para la publicación de las actas, elegir una comisión especial compuesta por representantes de ambas mitades del congreso.» («Actas» del II Congreso del P. O. S.-D. R. P. Leningrado, 1924, pág. 327.)
7 La siguiente resolución de Plejánov fue impresa, junto con otros documentos de la sesión de enero del Consejo del Partido, en el folleto de N. Shájov «La lucha por el congreso» (Ginebra, 1904, pág. 83; reimpresión en la recopilación del Istpart del CC del PC (b) «Cómo nació el partido de los bolcheviques», Leningrado, 1925, pág. 335) con algunos cambios de carácter estilístico.
8 Véase más arriba la nota 5.
9 Se trata del punto 3 del «ultimátum» del C. C. del 25 de noviembre de 1903, donde el C. C. proponía cooptar en la composición del C. C. a dos miembros de la oposición (véase «Recopilación Leninista» VII, documento 102, pág. 258). El C. C. en ese momento estaba compuesto por 9 miembros: Krzhizhanovski, Léngnik, Noskov fueron elegidos por el congreso; Gúsarov, Zemliachka, Krasin, Essen fueron cooptados en septiembre—octubre; Galperin y Lenin fueron cooptados en noviembre.
10 Después de la negativa de Mártov, tras su elección por el congreso, a entrar en la composición de la Redacción y después de la retirada de Kóltsov de su candidatura, fue presentada primero por M. N. Liádov, luego por L. M. Knipovich y, finalmente, por P. A. Krasikov la propuesta de cooptar a un tercer redactor por los dos elegidos. Esta propuesta, calculada exclusivamente sobre el hecho de que con el tiempo Mártov entraría en la Redacción, fue adoptada por el congreso por 24 votos contra 10, con 10 abstenciones («Actas» del congreso, Leningrado, 1924; pág. 308—309).
11 Se trata de la salida de L. E. Galperin de la composición del Consejo del Partido. Más detalladamente véase «Recopilación Leninista» VII, documento 108, págs. 279—283.
12 «El documento del C. C.» — el ultimátum del C. C. del 25 de noviembre de 1903.
13 Aquí se indica por primera vez de manera más o menos precisa el momento de la primera sesión del primer C. C. Tuvo lugar en la composición de la troika del C. C. elegida por el congreso, seguramente, en Kiev (la residencia de entonces de uno de los miembros del C. C. G. M. Krzhizhanovski) inmediatamente después del regreso del extranjero (después del congreso) de otro miembro del C. C. V. A. Noskov, es decir, a finales de agosto o principios de septiembre del nuevo estilo.
14 V. I. Lenin.
15 G. M. Krzhizhanovski.
16 Véase «Recopilación Leninista» VII, documentos 71, 109 y 110, págs. 179—183, 285—290.

PROTOCOLOS DE LAS SESIONES DEL CONSEJO DEL P. O. S.-D. R. P.
17 La carta aquí citada por Mártov, cuyo autor fue V. I. Lenin, está impresa más arriba (documento 129, págs. 49—53).
18 Carta a A. N. Potrésov (véase «Recopilación Leninista» VI, documento 21, págs. 213—218).
19 Lenin publicó esta carta en sus partes más sustanciales en su folleto «Un paso adelante, dos pasos atrás» (Obras, t. V, págs. 427—42)).
20 Ésta es una réplica de Mártov o de Axelrod.
21 No se ha aclarado qué hecho concreto de las negociaciones con la oposición fecha Lenin aquí el 15 de septiembre.
22 F. V. Léngnik, como representante oficial del C. C. para las relaciones permanentes con la Redacción del C. O., quien se encontraba en el extranjero desde el 18 de septiembre de 1903, y G. M. Krzhizhanovski, que vino al extranjero en noviembre con una misión especial para llevar las negociaciones con la oposición.
23 Mártov habla aquí de la resolución de la Redacción del C. O. del 22 de diciembre con la protesta contra las acciones de los miembros del C. C. en el extranjero Lenin y Léngnik (véase más arriba, documento 141, pág. 90).
24 El fragmento citado aquí por Lenin de la carta de G. M. Krzhizhanovski lo hemos aducido más arriba (véase nota 3 al documento 157, pág. 142). De la comparación del texto allí aducido con el texto leído por Lenin en la sesión del Consejo, queda claro que el extracto conservado en el archivo de Lenin de la carta de G. M. Krzhizhanovski, aducido más arriba, fue precisamente el leído en la sesión del Consejo y las marcas en él fueron hechas por Lenin precisamente en vista de esta lectura.
25 Éstos eran los comités de Sarátov y de Odesa. Ellos, en sus resoluciones sobre la crisis interna del partido, protestaron contra la conducta antipartidista de la mayoría del congreso de la Liga y expresaron al C. C. una censura por sus concesiones a la Liga. Estas resoluciones fueron publicadas en el folleto de N. Shájov «La lucha por el congreso» (Ginebra, 1904, pág. 28; reimpresión en la recopilación del Istpart «Cómo nació el partido de los bolcheviques», Leningrado, 1925, pág. 283).
26 Según la afirmación de Mártov, el Consejo en relación con la convocatoria del congreso del partido tenía sólo obligaciones y ningún derecho. Esto era una tergiversación directa del sentido absolutamente claro del § 2 de los Estatutos. Este artículo decía: «El órgano supremo del partido es el congreso del partido. Es convocado (en lo posible no menos de una vez cada dos años) por el Consejo del Partido. El Consejo del Partido está obligado a convocar el congreso si lo exigen las organizaciones del partido que tengan conjuntamente derecho a la mitad de los votos en el congreso» («Actas» del II Congreso, Leningrado, 1924, pág. 7). La segunda tesis de este artículo («Es convocado», etc.) establece precisa y claramente el derecho del Consejo de convocar los congresos ordinarios del partido en el orden normal «no menos de una vez cada 2 años» (y por consiguiente se podía también más a menudo). La tercera tesis, a la que exclusivamente se refería Mártov, establecía el derecho de iniciativa de los comités locales para la convocatoria del congreso y la obligación del Consejo en tal caso excepcional de cumplir la voluntad de las organizaciones locales.
27 Las palabras entre paréntesis, que representan bien una observación del propio Plejánov, bien una réplica de alguien de los representantes de la redacción (no es posible establecerlo con exactitud sobre la base del texto del manuscrito, ya que este lugar en el manuscrito está interpolado en el texto de Plejá-

nov de mano de P. N. Lepeshinski), son una cita no del todo precisa de aquel pasaje de la comedia «El menor» de Fonvizin, donde Mitrofán («el menor») cuenta a su madre («la señora Prostakova») un sueño que ha tenido:
«Mitrofán. En cuanto empiezo a dormirme, veo como si tú, madrecita, te dignaras pegar a padrecito.
Prostakov (aparte). ¡Ay! ¡desgracia mía! ¡el sueño en la mano!
Mitrofán (enterneciéndose). Entonces me dio pena.
La señora Prostakova (con disgusto). ¿De quién, Mitrofanuchka?
Mitrofán. De ti, madrecita: estás tan cansada de golpear a padrecito.»
28 Aquí Lenin tiene en cuenta la reunión decisiva del 4 de octubre en la composición de los seis miembros de la antigua redacción de «Iskra» y del representante del C. C. en el extranjero F. V. Léngnik. La reunión fue convocada por iniciativa de Plejánov. Sobre esta reunión Lenin relata en el folleto «Un paso adelante, dos pasos atrás» (Obras, t. V, pág. 430), y más detalladamente se cuenta en la carta de F. V. Léngnik a los demás miembros del C. C. en Rusia del 5 de octubre de 1903 («Recopilación Leninista» VI, documento 29, pág. 267).
29 Aquí Lenin tiene en cuenta el punto 3 del ultimátum del C. C., que decía: «En la composición del C. C. se cooptan dos miembros de la oposición a elección del C. C., con la particularidad de que la libertad de estas elecciones no está sujeta a restricción alguna» («Recopilación Leninista» VII, documento 102, pág. 258).
30 En la declaración de F. V. Léngnik la referencia está hecha a la página del manuscrito del protocolo de la 2ª sesión del Consejo. En el texto aquí impreso del protocolo, el lugar señalado en la declaración se encuentra en la pág. 219.
31 La opinión particular de los representantes del C. C., junto con otros documentos de la sesión de enero del Consejo del Partido, fue impresa en el folleto de N. Shájov «La lucha por el congreso» (Ginebra, 1904, págs. 84—85, reimpresión en la recopilación del Istpart del CC del PC (b) «Cómo nació el partido de los bolcheviques», Leningrado, 1925, págs. 335—336) con dos cambios de poca importancia.
32 Véase «Recopilación Leninista» VII, documento 102, comienzo del punto 5, pág. 258.
33 Aquí Y. O. Mártov tenía en cuenta el intento de los dirigentes de "Rabócheie Dielo" (M. G. Kogan-Grinévich) de convocar el II Congreso del partido en otoño de 1901, después del "conflicto del extranjero" — la salida de los iskristas del congreso "unificador" de las organizaciones socialdemócratas del extranjero el 5—6 de octubre de 1901 (véase la carta de Lenin, «Recopilación Leninista» VIII, págs. 214—216).
34 Lenin aquí tenía en cuenta el discurso de Plejánov al final de la 21ª sesión del congreso después de la adopción definitiva por el congreso del programa del partido. En este su discurso, Plejánov, entre otras cosas, dijo: «Los miembros de nuestro Partido están obligados a reconocer su programa. Esto no significa, por supuesto, que una vez adoptado el programa no pueda ser sometido a crítica. Pero quien desee seguir siendo miembro del Partido, debe incluso en su crítica mantenerse sobre el terreno del programa» («Actas» del II Congreso, Leningrado, 1924, pág. 217).
35 El siguiente proyecto de resolución de Lenin fue impreso en el folleto de N. Shájov «La lucha por el congreso» (Ginebra, 1904, pág. 85; reimpresión en la recopilación del Istpart del CC del PC (b) «Cómo nació el partido de los bolcheviques», Leningrado, 1925, pág. 336) con un cambio insignificante.
36 En este lugar Mártov se refiere a las cartas del representante del C. C. en el extranjero del 1 y 8 de enero, que están impresas más arriba (documento 151 y 154, págs. 124 y 130—132).

PROTOCOLOS DE LAS SESIONES DEL CONSEJO DEL P. O. S.-D. R. P.
37 Aquí Mártov se refiere a sus cartas del 4 y 17 de enero, impresas más arriba (documentos 152 y 161, págs. 125—126 y 157—160).
38 Sobre este recurso de la Redacción a la sección del C. C. en el extranjero pidiendo contraseñas para Rusia, véase más arriba los documentos 123—125 (págs. 32—34).
39 Véase aquí mismo la nota 37.
40 El fragmento de la carta de Odesa del 24 de diciembre citado más abajo lo hemos aducido más arriba, en la nota 4 al documento 157 (págs. 142—143). De la comparación del aspecto exterior del documento allí impreso con las circunstancias de la cita del texto de la misma carta en la presente sesión del Consejo, queda claro que el documento aducido más arriba es precisamente aquel del que se sirvió Lenin en la presente sesión del Consejo, y que fue preparado precisamente para su lectura en el Consejo del Partido.
41 En el texto de la carta «de Odesa» estaba escrito: «Rumiaba»... Esta expresión Lenin, al leerla en la sesión del Consejo, la suavizó reemplazándola por la palabra: «Repitió» (véase más arriba, documento 157 nota 4, pág. 143).
42 Aquí Lenin citaba la carta de L. B. Krasin, que está impresa más arriba (documento 159, pág. 154).
43 La comunicación del C. O. sobre la composición del C. C., sobre la cooptación de Lenin en la composición del C. C., fue hecha, en primer lugar, en la conocida carta de la Redacción del C. O. a los comités (véase más arriba el apéndice al documento 157, pág. 146); en segundo lugar, a particulares (a Druián), véase más arriba, (documento 162, pág. 162).
44 La «carta» de Dan aquí mencionada fue publicada en breve por Mártov en forma de apéndice a su folleto «La lucha contra el "estado de sitio" en el P. O. S.-D. R. P.» (Ginebra, 1904, págs. 84—96).
45 Véase más arriba la nota 16 al documento 127 (pág. 43).
46 Se trata, al parecer, del secretario de la redacción I. S. Blumenfeld (véase más arriba, documento 162, pág. 162, y documento 165, pág. 176).
47 Se trata de la carta de F. V. Léngnik — a la redacción de «Iskra» del 1 de enero (más arriba, documento 151, pág. 124).
48 Sobre estos mil rublos véase más arriba, documento 149 (pág. 119).
49 Véase más arriba el documento 154, pág. 132.
50 Se trata de la decisión del Consejo en la sesión del 29 de noviembre de 1903, que en el punto 3 del protocolo de la sesión está registrada del siguiente modo: «3) Se adoptó la decisión de que toda la parte técnica de la edición de la literatura del partido que se publique bajo la redacción del C. O., recae sobre el C. C.» (véase «Recopilación Leninista» VII, documento 108, pág. 282).
51 Aquí Mártov confirma de hecho la existencia en la oposición de un transporte propio y las condiciones en las que Dan se ofrecía a F. V. Léngnik para utilizar los servicios de su transporte (véase documento 132, pág. 60).
52 Véase más arriba la carta de Y. O. Mártov — a F. V. Léngnik del 8 de enero (documento 155, pág. 133).
53 Véase más arriba su propia (de Mártov) carta del 17 de enero (documento 161, pág. 459).
54 Véase más arriba la carta de F. V. Léngnik a la redacción de «Iskra» del 21 de enero (documento 162, pág. 161).
55 Aquí, como más arriba, se trata de la decisión del Consejo del 29 de noviembre de 1903. En el mismo punto 3 del protocolo de la sesión del Consejo, más adelante está registrada la siguiente decisión: «Luego se decidió que en todas las cuestiones

concernientes a la forma y la cantidad de la publicación que se edita, así como al momento de su salida, el representante del C. C. actúa de acuerdo con el representante del C. O.» («Recopilación Leninista» VII, documento 108, pág. 282).
56 En las «Actas del II Congreso del P. O. S.-D. R. P.» esta intervención de V. A. Noskov («Glebov») está registrada del siguiente modo: «Glebov defiende el derecho de la redacción del Órgano Central a conocer directamente la composición personal de los comités locales. En caso de caída de todo el Comité Central, se sabrá por quién se puede sustituir...» Además, la redacción del Órgano Central necesita saberlo todo para tener una idea clara de las fuerzas y de la situación de los asuntos» («Actas», Leningrado, 1924, pág. 254).
57 Aquí V. I. Lenin citaba el final de la carta-resolución de la Redacción, dirigida al C. C. del 22 de diciembre de 1903, que está impresa más arriba (documento 141, págs. 91—92).
58 Véase más arriba la carta del representante del C. C. en el extranjero del 27 de diciembre de 1903 en respuesta a la resolución de la Redacción del C. O. del 22 de diciembre citada más arriba (documento 143, pág. 98).
59 «Neue Zeit» («Tiempo Nuevo») — órgano científico de la socialdemocracia alemana, fundado en 1883 por K. Kautsky y editado por él hasta 1917; luego el redactor de la revista fue G. Cunow; la revista iluminaba cuestiones de socialismo, filosofía y economía política; la publicación de la revista cesó en 1923.
60 «Vorwärts» («Adelante») — órgano central de la socialdemocracia alemana, comenzó a publicarse bajo la redacción de W. Liebknecht y Hasenclever en 1876 en sustitución del «Volksstaat» («Estado Popular») que se publicaba desde 1869; fue suspendido en la época de la ley de excepción contra los socialistas (en lugar de «Vorwärts» se publicaba en Suiza «El Socialdemócrata»), reanudado a partir del 1 de enero de 1891; siendo el órgano de la socialdemocracia alemana, que oficialmente a finales del siglo XIX y principios del XX se mantenía en el terreno del marxismo ortodoxo, el «Vorwärts» daba al mismo tiempo cabida en sus páginas a artículos de los revisionistas.
61 Véase más arriba el documento 152, págs. 125—126.
62 Véase más arriba el documento 154, pág. 131.
63 El secretario del C. O. — I. S. Blumenfeld. No se ha aclarado de qué juicio exactamente sobre él de F. V. Léngnik se trata aquí.