En lo que atañe a nuestro conflicto, mediante el intercambio de declaraciones, por mi parte propongo la siguiente declaración:

Yo no dudaba ni dudo de la buena fe y sinceridad de Mártov. Puesto que Mártov declara que, al conocer mi proyecto de elegir dos ternas y aprobarlo, él personalmente siempre consideró necesaria la ampliación de la terna redaccional inicial, no dudo personalmente ni permito que nadie dude de la veracidad de Mártov. Estaría muy contento de convencerme de que las acusaciones que ha formulado contra mí se basaban en un malentendido.

29 de noviembre de 1903.

N. Lenin