El Congreso reconoce como justa la posición de Plejánov en las cuestiones programáticas, tácticas y organizativas que mantuvo en el segundo congreso del partido y en el congreso de la Liga en el Extranjero. El Congreso reconoce que después del congreso de la Liga, Plejánov, en interés de la paz del partido y para eliminar la escisión ya consumada por los mencheviques, propuso una política de concesiones a personas a las que él había caracterizado correctamente ante todo el partido (núm. 52 de Iskra, del 7 de noviembre de 1903) como revisionistas e individualistas anárquicos. El Congreso expresa su profundo pesar de que Plejánov no se mantuviera en esa posición, de que se pusiera a buscar por los medios más desvergonzados y contra la voluntad del partido la satisfacción de todas las exigencias de los mencheviques, de que descendiera, en interés de justificar a los mencheviques, hasta defender la posición de principio de ellos, reconocida por él como errónea, y hasta inventar divergencias inexistentes con la mayoría del partido.

El Congreso condena enérgicamente esta política de doblez respecto a los copartidarios, porque semejante política, cualesquiera que sean los móviles humanitarios respecto a personas aisladas que la inspiren, no puede por menos de ejercer una influencia desmoralizadora sobre el partido.