El CC y la redacción del OC recuerdan por tanto a todos los miembros de la llamada «oposición» su deber partidario. El descontento con la composición personal de los centros, provenga de irritaciones personales o de discrepancias que a tal o cual miembro del partido le parezcan serias, no puede ni debe conducir a un comportamiento desleal. Si, a juicio de unas u otras personas, los centros cometen estos o aquellos errores, es obligación de todos los miembros del partido señalarlos ante todos los miembros del partido y, ante todo, señalárselos a los propios centros. El CC y la redacción del OC, del mismo modo, están obligados, en nombre del deber partidario, a examinar todas esas indicaciones con el máximo esmero, independientemente de quién las formule. Sin embargo, ni la redacción del OC ni el CC han recibido de la llamada oposición ninguna indicación directa y concreta sobre errores, ni manifestación alguna de descontento o desacuerdo en cualquier cuestión; el camarada Martov se niega incluso a ocupar un puesto en la redacción del OC y en el Consejo Superior del partido, a pesar de que sólo en ese cargo podría descubrir ante el partido todos los errores que él percibe en la actividad de los centros.

El CC y la redacción del OC están firmemente convencidos de que el Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia no permitirá influir sobre las instituciones creadas por él por vías ilegales, encubiertas (encubiertas ante el partido) y desleales de presiones y boicots. El CC y la redacción del OC declaran que a toda costa permanecerán en sus puestos mientras el partido no los destituya, que cumplirán con su deber y harán todos los esfuerzos para llevar a cabo cuanto les ha sido encomendado. Las tentativas de «boicot» no apartarán ni un ápice a la redacción del OC ni al CC del camino que siguen, cumpliendo la voluntad del congreso; tales tentativas sólo causarán pequeñas molestias y grandes perjuicios en determinadas ramas de la labor partidaria, y tan sólo demostrarán la incomprensión del deber partidario y su violación por parte de quienes se empeñaran en proseguirlas.

Escrito entre el 26 de septiembre y el 13 de octubre (9 y 26 de octubre) de 1903.

Publicado por primera vez en 1927 en la Recopilación Leninista VI.

Se publica según el manuscrito.