Recibí la carta del CO.

Propongo responder así: «En nuestra opinión, la cuestión del *ordre du jour*¹ se plantea del siguiente modo. Quien decide definitivamente esta cuestión, el *ordre du jour*, es el propio congreso y solo él. Por consiguiente, es completamente inútil discutir sobre los votos decisivos en este punto. Además, tras el CO, una masa de comités ya ha reconocido la “iniciativa exclusiva” para la convocatoria del congreso. De aquí se deduce que la preparación preliminar del congreso, incluida la preparación preliminar (propaganda *respective*²) del *ordre du jour*, se confía exclusivamente al Comité Organizador. Por eso, proponer que alguien más vote aún sobre el *ordre du jour* “preliminar” es completamente superfluo: esto no puede tener un significado decisivo. Más aún, esto solo provocará demoras y descontentos, pues habrá ofendidos (comités no consultados), inevitablemente habrá descontentos y quejosos.

Por consiguiente, tanto desde el punto de vista de la lealtad formal como desde el punto de vista del tacto, no se debe adoptar ninguna decisión formal sobre la recogida de votos de los comités o de quien sea. Esto solo socavaría la autoridad del CO, que renuncia a la iniciativa exclusiva que se le ha concedido.

Si ya resulta muy inconveniente modificar la decisión adoptada (y formalmente irreprochable), entonces, tal vez, se podría encontrar esta salida: convertir la votación (de los comités) en una consulta con ellos, es decir, acordar que el CO, en la medida de lo posible, tratará de aprovechar las reuniones y conversaciones para la consulta.

* Enviado a N. K. Krúpskaya a Londres para el reenvío de la carta al Comité Organizador (el texto entre comillas) a Járkov. — *Nota de la ed.*

En conclusión, aconsejamos darse prisa con el congreso. Cuanto antes lo convoquen, mejor. Y pónganse inmediatamente y de manera más activa a preparar los comités, a designar a los delegados, a conquistar Nikoláyev y Odesa. Lo principal: asegurarse la plena confianza en una indudable mayoría de iskristas decididos».

Névzorov ayer hizo el ridículo: tanto Charles Rappoport como Krichevski lo despellejaron. No había iskristas.

Salgo, probablemente, el domingo. Los trenes no llegan a las 6, sino a las 3:45 y a las 10:45. Probablemente con uno de estos.

Tuyo...

Escrito entre el 4 y el 7 de marzo de 1903.
Enviado de París a Londres.
Publicado por primera vez en 1928 en el Recopilador de Lenin VIII.
Se imprime según el manuscrito.

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¹ — *del orden del día. — Nota de la ed.*
² — *o. — Nota de la ed.*