H… sí, esto ya es consecuente. Yo abro la boca, y ustedes echen: ¡he aquí una nueva fórmula de las relaciones entre el «escritor» y el «iskrista» práctico! Llegar a acordar que los folletos locales están fuera del alcance de las organizaciones locales (¿compuestas por «activistas» boquiabiertos y ociosos?), que esos folletos deben ser suministrados desde el extranjero, esto ya es el colmo de todo. Es una tan magnífica (desde mi punto de vista) coronación del edificio de toda la carta 7 c. 6 f., que solo puedo terminar con esta «corona». Esta corona resplandeciente solo se empañaría con añadidos o comentarios.