Escrito: «Programa de conferencias» – con anterioridad al 10 (23) de febrero de 1903; «Esquema de la primera conferencia» – entre el 10 y el 13 (23 y 26) de febrero de 1903.

Se publicó por vez primera en 1932, en el Lenin Recopilación XIX.

«Programa de conferencias» se publica según el manuscrito; «Esquema de la primera conferencia», según la versión taquigráfica de un alumno de la Escuela Superior Rusa de Ciencias Sociales de París, corregida por V. I. Lenin

Programa de conferencias

Conferencia I. Teoría general de la cuestión agraria. La formación de la agricultura capitalista. Las distintas formas de crecimiento de la agricultura mercantil y la formación de la clase de los obreros asalariados agrícolas. La teoría de la renta de Marx. El carácter burgués de las doctrinas de la llamada escuela crítica (los señores Bulgákov, Hertz, David, Chernov, en parte Máslov y otros), que intentan explicar con supuestas leyes naturales (como la famosa ley de la fertilidad decreciente del suelo) la existencia del tributo que los terratenientes perciben de la sociedad. Las contradicciones del capitalismo en la agricultura.

Conferencia II. La pequeña y la gran producción en la agricultura.

Los esfuerzos de la llamada escuela crítica por encubrir la esclavitud del pequeño productor en la sociedad moderna. Examen de las investigaciones monográficas absolutamente tergiversadas por dicha escuela (M. Hecht, K. Klawki, Auhagen).

Conferencia III. Continuación. La Encuesta de Baden. Plena confirmación de las concepciones marxistas por sus resultados. Datos generales de la estadística agraria alemana. La fábula de la degeneración latifundista del gran capital. La maquinaria en la agricultura. El mayor deterioro del ganado de trabajo en la hacienda del campesino medio. Las cooperativas en la agricultura; los datos alemanes de masas de 1895 sobre las cooperativas lecheras. La diferencia formal entre las cooperativas agrícolas y los trusts industriales, la cual impidió a la llamada escuela crítica comprender la plena homogeneidad de unas y otros en cuanto a su contenido económicosocial.

Conferencia IV. Planteamiento de la cuestión agraria en Rusia. Los fundamentos de la cosmovisión populista y su significado histórico como forma primitiva de la democracia agraria. Importancia central del problema del campesinado (la comuna y la producción popular). La descomposición del campesinado en burguesía rural y proletariado rural. Los métodos para estudiar este proceso y su importancia. La sustitución de la economía basada en la corvea por la economía capitalista. El carácter reaccionario de las concepciones populistas. Las exigencias del momento histórico actual: la eliminación de los residuos de la servidumbre y el libre desarrollo de la lucha de clases en el campo.

Esquema de la primera conferencia

Teoría general

La teoría de Marx sobre el desarrollo del modo de producción capitalista se aplica tanto a la agricultura como a la industria. No deben confundirse los rasgos fundamentales del capitalismo con sus distintas formas en la agricultura y en la industria.

Examinemos cuáles son los rasgos fundamentales característicos y las formas particulares del proceso que crea el régimen capitalista en la agricultura. La causa de que surja este proceso es doble: 1) la producción mercantil y 2) el hecho de que no es el producto, sino la fuerza de trabajo, lo que se convierte en mercancía. Cuando esta fuerza de trabajo entra en el intercambio, toda la producción deviene capitalista y se forma una clase especial, la del proletariado. El crecimiento de la producción mercantil y el desarrollo del trabajo asalariado en la agricultura se producen de una forma distinta que en la industria; por eso la aplicación aquí de la teoría de Marx puede parecer incorrecta, pero hay que saber en qué forma la agricultura se vuelve capitalista. Para ello hace falta, ante todo, esclarecer dos fenómenos:

I. ¿Cómo crece la agricultura mercantil? y
II. ¿Cómo se manifiesta la formación de la clase obrera?

I. El fenómeno fundamental de este proceso es el rápido crecimiento de la población industrial y el lanzamiento de los productos al mercado. Esto significa que, para que la agricultura mercantil se desarrolle en gran escala, es indispensable un amplio desarrollo de la población no agrícola. Este proceso se manifiesta de diversas formas y se observa tanto en los países que importan cereales como en los que los exportan. El rápido crecimiento de la población industrial hace que los países industriales padezcan escasez de cereales, es decir, que, si el sistema técnico se mantiene invariable, no les sea posible subsistir sin importar cereales de otros países. El aumento de la demanda de cereales, existiendo la propiedad privada de toda la tierra, conduce a la formación de un precio de monopolio.

Esto es importante para explicar la renta.

El proceso mismo de formación de la agricultura mercantil no transcurre enteramente igual que en la industria fabril: en la industria esto ocurre de un modo simple y rectilíneo, mientras que en la agricultura vemos otra cosa: allí predomina la mezcla de agricultura mercantil y no mercantil. Aquí se combinan formas diversas. Lo que principalmente se lanza al mercado es un producto determinado en cada localidad. Por un lado, la producción del terrateniente y, sobre todo, la del campesino es producción mercantil, y por otro, conserva su carácter de consumo.

La necesidad de obtener dinero provoca el tránsito de la economía natural a la economía mercantil. El poder del dinero gravita sobre los campesinos no sólo en Europa Occidental, sino también en Rusia. Las estadísticas de los zemstvos muestran que incluso allí donde los residuos de la economía patriarcal son muy fuertes, la subordinación del campesino al mercado alcanza proporciones enormes.

II. El proceso de formación de la clase de los obreros asalariados consiste en la descomposición del campesinado en dos capas: 1) los granjeros, que consideran la agricultura como una industria, y 2) los obreros asalariados. A este proceso se lo denomina a menudo diferenciación del campesinado. En Rusia, en particular, este proceso se ha manifestado de manera muy acusada. Fue advertido por los economistas ya en tiempos del sistema feudal.

Particularidades de la formación.

Este proceso se produce de modo desigual. Junto con la formación de la clase de los obreros asalariados observamos la pervivencia del sistema patriarcal y la formación de un sistema nuevo, el capitalista. La clase de los obreros asalariados está vinculada a la tierra de un modo u otro: las formas del proceso son, por consiguiente, sumamente diversas.

Sobre el predominio de la agricultura capitalista

La renta

La población de un país capitalista se divide en 3 clases: 1) obreros asalariados, 2) terratenientes y 3) capitalistas. Al estudiar el sistema hay que hacer abstracción de las peculiaridades locales, en las que tal división bien definida puede no existir todavía.

La división fundamental del producto, según Marx, es la división en producto necesario y plusproducto. Una parte determinada de este plusproducto es precisamente la renta del suelo, a saber: la parte que queda después de deducir la ganancia media del capital. Y la ganancia media se forma, en la sociedad capitalista desarrollada, por influjo de la competencia, la cual distribuye el plusproducto entre los capitalistas no en proporción al número de obreros, sino en proporción a la magnitud de todo el capital invertido en la empresa.

Marx examina la formación de la ganancia media en el tomo III de El Capital. En parcelas de distinta fertilidad, el capital proporcionará una ganancia diferente: en la peor tierra la ganancia será menor, en la mejor, mayor, adicional. (Ya antes de Marx, Ricardo había sentado las bases de la teoría de la renta.) En virtud del monopolio de los precios en el mercado de cereales y de la insuficiencia general de la cantidad de estos, el precio es determinado por la peor parcela de tierra. El excedente de la ganancia que se obtiene en la tierra de mejor calidad o en la tierra que se halla más cerca del mercado, en comparación con la peor tierra y la más alejada, se llama, según Marx, renta diferencial.

La renta es arrebatada por los terratenientes a los granjeros.

La distinta magnitud de la ganancia adicional puede ser de 2 tipos: 1) la que proviene de la diferencia de fertilidad, y 2) la que proviene de la distinta aplicación del capital. Además. Aparte del monopolio de la hacienda privada sobre la tierra, existe el monopolio de la propiedad privada sobre la tierra: el terrateniente puede no entregar la tierra al arrendatario hasta que el precio del trigo suba, y entonces cobra la renta absoluta, que representa un monopolio elemental. Esta puede ser: 1) monopolio en estado puro (entonces, analizando estrictamente, no debería llamarse renta). En 2º lugar, la renta absoluta puede extraerse de la ganancia adicional del capital agrícola en virtud de la siguiente circunstancia. En la agricultura la técnica es inferior, por eso la proporción del capital variable (= creador de ganancia) es más alta que en la industria. Por eso también la proporción de ganancia debe ser más alta en la agricultura que en la industria. Y entonces el monopolio de la propiedad territorial impide el igualamiento de la alta ganancia en la agricultura y la baja ganancia en la industria. De la más alta ganancia agrícola, no sometida al igualamiento, se extrae la renta absoluta en el sentido propio de la palabra. Su fuente es el aumento del precio del trigo. La renta diferencial, en cambio, se extrae del producto. Los últimos años, caracterizados por la incorporación de nuevos países al comercio, condujeron a una crisis.

El precio de la tierra representa una renta anticipada y descontada. Por eso se la considera como un rédito de cierto capital. Al comprar tierra es necesario invertir un capital que pueda dar un rédito de renta media. Por eso el rápido curso del desarrollo de la industria infló fuertemente la renta en Europa y la consolidó.

Gran parte del libro recientemente aparecido de Máslov: «Las condiciones del desarrollo de la agricultura en Rusia» está dedicada a la teoría de la renta, y en esta cuestión Máslov sostiene un punto de vista completamente erróneo, repitiendo los argumentos de los burgueses llamados «críticos» de Marx, como el Sr. Bulgákov y otros. Marx mostró que la vieja economía política inglesa consideró esta cuestión demasiado simplemente, no como un proceso que crea condiciones históricas particulares, sino como un proceso que crea condiciones naturales, por eso razonaba: la renta se forma en virtud de la necesidad del paso de las mejores parcelas de tierra a las peores. Pero también ocurre el paso inverso, ya que existen perfeccionamientos. Los críticos fueron hacia atrás, de Marx a la economía burguesa.

Otra comprensión estrecha de la teoría de la renta es la unión de la ley de formación de la renta diferencial con la ley de la disminución de la fertilidad del suelo, a consecuencia de la cual supuestamente la ganancia disminuye en una misma parcela de tierra. Ricardo explica el paso de las mejores parcelas a las peores por la imposibilidad de aplicar un capital cada vez mayor. De los «críticos» rusos, todos se alzaron en defensa de la teoría de la disminución de la fertilidad del suelo, al igual que Máslov, quien en las demás cuestiones quiere seguir siendo marxista. Pero los argumentos en defensa de esta teoría no fueron más allá de agudezas, como la de que si no se reconoce esta teoría, habría que reconocer que con un pedacito de tierra se podría alimentar a todo un Estado.

Marx luchó contra esta teoría. Esta considera el gasto de capital aritméticamente y cae en el error de ignorar las condiciones de la economía general. Si se supone que la aplicación de un capital cada vez mayor es siempre posible, entonces sería correcta, pero tal cosa presupone la transformación de los sistemas, y los sistemas en la agricultura se mantienen durante siglos, y esto puso la aplicación del capital dentro de límites determinados. Si la técnica no cambia, entonces la ulterior aplicación del capital es imposible o posible en límites estrechos. Marx señala que en la industria tampoco se puede desarrollar ilimitadamente la producción en una superficie dada de tierra: si la empresa ocupa una superficie determinada de tierra, para desarrollarla hará falta ampliarla. Pero si la tierra se somete a un cultivo racional, esto sólo debe mejorar la producción, de modo que Marx concluye que no sólo no hay desventaja en este aspecto con la tierra, sino todo lo contrario. Ese «si» precisamente lo ignoraron los adversarios de la teoría de Marx. De este modo, Máslov, como presunto marxista, puede inducir a error a muchos con sus puntos de vista en esta cuestión. Su libro representa uno de los innumerables ejemplos de nuestro tiempo: ir hacia atrás en lugar de ir hacia adelante.

La población agrícola disminuye en sentido absoluto, pero la producción agrícola progresa. Durante el siglo XIX este progreso estuvo estrechamente vinculado al crecimiento de la agricultura mercantil. Él caracteriza uno de los rasgos fundamentales del actual régimen capitalista, que se manifiesta en el hecho de que se crea competencia en la agricultura, un mercado para ella y la diferenciación de la población. Dio un fuerte impulso al desarrollo de la agricultura, pero cada uno de los pasos del progreso estuvo acompañado por la aparición de contradicciones que hacen imposible utilizar todas las fuerzas productivas de la nueva agricultura científica. El capitalismo crea la gran producción, la competencia, acompañadas del despilfarro de las fuerzas productivas de la tierra. La concentración de la población en la ciudad provoca tierras despobladas y se crea un intercambio anómalo de sustancias. El cultivo de la tierra no mejora, o no mejora como debería mejorar.

La crítica socialista llamó la atención sobre esto hace tiempo (Marx). El Sr. Hertz, y en Rusia después los Sres. Bulgákov, Chernov, Struve, señalaron que la teoría de Marx, que se apoyaba en Liebig, estaba anticuada. Esta opinión de los «críticos» es completamente errónea. La ruptura por el capitalismo del equilibrio entre la explotación de la tierra y su abonado no está sujeta a duda (el papel de la separación entre la ciudad y el campo). En muchos escritores, que simpatizan no con la teoría marxista sino con su «crítica», sus propios datos hablan en su contra. Por ej., Nossig. Según sus datos resulta que las fuerzas productivas de la tierra no se reponen, que no se le devuelve lo que se extrae de ella. Es necesario el abono artificial y animal. Como promedio, de 60.000 kilogramos de abono utilizados por hectárea de tierra se requiere que 1/3 sea abono natural, pero el sistema agrícola actual no es capaz de proporcionar esto.

Así pues, la influencia del capitalismo en la agricultura se manifiesta en lo siguiente:

Exige la libertad del trabajador asalariado y desplaza todas las formas de la vieja servidumbre. Pero la situación de los trabajadores asalariados agrícolas sigue estando oprimida. La opresión se ha intensificado y ha empezado a exigir una mayor lucha.

El capitalismo aumentó en proporciones enormes el tributo que percibe el terrateniente, la magnitud de la renta diferencial y absoluta. La renta inflada crea un obstáculo para el ulterior crecimiento de la agricultura.