Están presentes 2 miembros del CC — Lenin y Vasíliev *, 2 miembros del OC — Mártov y Axelrod * y el presidente del Consejo ** Plejánov.

PRIMERA SESIÓN.
[28 de enero de 1903]

El presidente abre la sesión *** del Consejo.

Lenin pide la palabra sobre una cuestión de orden y, una vez concedida, propone discutir la cuestión de las medidas que podrían contribuir al restablecimiento de la paz en el partido y de las relaciones normales entre los miembros del Partido que piensan de manera divergente ****.

El presidente, sin objetar en esencia esta propuesta, señala al Consejo que su aceptación implicaría un cambio del orden del día. El orden del día anterior reza: discusión de las medidas para coordinar la actividad del CC y del OC en la edición de la literatura del partido *****.

Mártov. No tendría nada en contra de la propuesta del camarada Lenin, si esto pudiera facilitarnos la solución de las cuestiones que se tenían en vista al convocar el Consejo.

El presidente pone en primer lugar la cuestión planteada por el camarada Lenin, ya que nadie tiene nada en contra.

Lenin. He planteado la cuestión de las medidas para restablecer la buena paz y ****** las relaciones normales en el partido precisamente porque la suma de malentendidos entre los trabajadores del partido ha alcanzado

* Las palabras: « — Lenin y Vasíliev», « — Mártov y Axelrod» — en el manuscrito están adicionalmente insertadas a lápiz por la mano de V. I. Lenin. Ante cada par de estos nombres, Lenin había escrito respectivamente y luego tachó: «los miembros del CC», «y los miembros de la redacción del OC». — Red.
** Aquí está tachado a lápiz la palabra: «camarada». Red.
*** En el manuscrito está corregido de: «reunión». Red.
**** El final de la frase: «relaciones normales entre los miembros del Partido que piensan de manera divergente» en el manuscrito representa una corrección a lápiz por la mano de Lenin en lugar de lo escrito originalmente: «condiciones más normales para el trabajo positivo del partido». — Red.
***** El presente texto del discurso del presidente está insertado en sustitución del siguiente texto, originalmente escrito y luego tachado: «señala que esto es un orden del día completamente nuevo». — Red.
****** En el manuscrito está tachada aquí a lápiz la palabra: «más», aparentemente, por Lenin al revisar el texto. Red.

dimensiones amenazadoras. No pienso * que sea posible un trabajo fructífero del partido si no existe un terreno común en el que puedan apoyarse en su actividad los diversos miembros del partido, llevados por la fuerza de unas u otras circunstancias a malentendidos mutuos. No es un secreto para nadie que la anormalidad de las relaciones entre miembros aislados o partes del partido ** es tal que ahora *** sería difícil hablar de un partido obrero socialdemócrata único, si no se jugara con las palabras. Puedo, por supuesto, si es necesario, presentar pruebas detalladas en confirmación de esta tesis (recordemos, por ejemplo, muchos episodios de la correspondencia de trabajo del CC y del OC²), pero, quizás, en vista de lo notorio del hecho que afirmo, sería mejor no recurrir ahora a **** semejantes ilustraciones espinosas. Así pues, debemos intentar tomar medidas más decididas para eliminar el mal fundamental. De lo contrario, se produce una situación tal que, a propósito del acto partidario más simple, más ordinario, surgirá un intercambio de opiniones en alto ***** grado indeseable, con una selección sistemática de expresiones muy ****** fuertes y de los más selectos... cómo decirlo más suavemente... cumplidos, o algo así... Aunque pueda parecer que tengo la pretensión de atentar en cierto modo contra la «libertad de lengua», la cuestión ******* está en que también en el terreno de las acciones no todo va bien. Como miembros del Consejo, cuyo principal cometido es unir dentro del partido lo que tiene tendencias a la desunión, debemos intentar eliminar las fricciones que obstaculizan la marcha de los trabajos del partido, y con voluntad esto no sería imposible. Así pues, pregunto si no se podrían tomar algunas medidas contra ciertos procedimientos de lucha dentro del partido, que rebajan esta

* La expresión: «no pienso» en el manuscrito está escrita en sustitución de la tachada: «temo». Red.
** Después de la palabra: «partido» está tachada la palabra: «actualmente». Red.
*** La expresión: «que ahora» está escrita en sustitución de la tachada: «en vista de la cual». Red.
**** La expresión: «recurrir a» está usada en sustitución de la tachada delante de ella: «tocar esta». Red.
***** La palabra: «alto» está escrita en sustitución de la tachada: «sumo». Red.
****** «Muy» está escrito en sustitución de lo tachado: «las más». Red.
******* La expresión: «la cuestión» está escrita en sustitución de la tachada: «el quid». Red.

última a la situación de un grupo desorganizado, que la convierten en una simple ficción. Tal vez, el Consejo podría adoptar, en interés de la causa común, una resolución cuyo proyecto, esbozado por mí, leeré ahora. Considero importante en el sentido de principio una decisión de este tipo del Consejo, que persiga el objetivo de eliminar y condenar las formas inadmisibles *
de lucha entre diferentes unidades o grupos en el seno del partido, que discrepan entre sí sobre unas u otras cuestiones. Repito que la situación actual es demasiado anormal y necesita correctivos.

Axelrod. Todos estamos de acuerdo en esto.

Lenin. Ruego a los secretarios que incluyan la observación del camarada Axelrod en el acta.

Ahora leeré el proyecto de la resolución que propongo³:

«El Consejo del Partido, teniendo en cuenta el carácter y las formas de manifestación de la divergencia entre los miembros del Partido, que está vinculada al segundo congreso ordinario, considera imperiosamente necesario llamar enérgicamente a todos los miembros del Partido al trabajo amistoso y conjunto bajo la dirección de ambas instituciones centrales, el OC y el CC.

El momento histórico que atraviesa Rusia —el enorme fortalecimiento de la efervescencia revolucionaria dentro del país y las dificultades internacionales, capaces de conducir a la guerra— impone deberes particularmente serios al Partido del proletariado consciente, que lucha en las primeras filas por la liberación de todo el pueblo del yugo de la autocracia. La necesidad de un trabajo amistoso y conjunto bajo la dirección de ambos centros del Partido para el fortalecimiento de nuestra organización, para el desarrollo de la conciencia y la cohesión de las masas más amplias posibles de la clase obrera nunca se ha manifestado tan imperiosamente como en el momento actual.

Unas u otras divergencias sobre las más diversas cuestiones siempre han existido y existirán inevitablemente en el Partido, que se apoya en un gigantesco movimiento popular, que se plantea como tarea ser la expresión consciente

* La expresión: «eliminar y condenar las inadmisibles» está escrita a lápiz por la mano de Lenin en sustitución de la tachada por él mismo: «limitar las perjudiciales». Red.
** En el manuscrito hay un lapsus, — está escrito: «el cual», mientras que según el sentido debe ser: «la cual». Red.

de este movimiento, rechazando resueltamente todo espíritu de círculo y las concepciones estrechamente sectarias. Pero, para ser dignos representantes del proletariado consciente en lucha, dignos participantes del movimiento obrero mundial, los miembros de nuestro Partido deben esforzarse con todas sus fuerzas en que ninguna divergencia particular en la comprensión y en los modos de aplicar los principios, reconocidos por nuestro programa del partido, impida ni pueda impedir el trabajo amistoso y conjunto bajo la dirección de nuestras instituciones centrales. Cuanto más profunda y ampliamente comprendamos nuestro programa y las tareas del proletariado internacional, cuanto más valoremos la importancia del trabajo positivo para el desarrollo de la propaganda, la agitación y la organización, cuanto más lejos estemos del sectarismo, del mezquino espíritu de círculo y de los ajustes de cuentas localistas, — con tanta más energía debemos lograr que las divergencias entre los miembros del Partido se discutan con calma y en esencia, que estas divergencias no puedan perturbar nuestro trabajo, no puedan introducir desorganización en nuestra actividad, no puedan obstaculizar el correcto funcionamiento de nuestras instituciones centrales.

El Consejo del Partido, como institución suprema del Partido, condena resueltamente todas las tentativas desorganizadoras, vengan de quien vengan, todo apartamiento del trabajo, todo apartamiento del apoyo material a la caja central del partido, todo boicot, que sólo es capaz de reducir la lucha puramente ideológica de opiniones, concepciones y matices a procedimientos de presión toscamente mecánica, a una especie de refriega indigna. El Partido está agotado por las discordias, que se prolongan ya casi medio año, y exige imperiosamente la paz. Ninguna divergencia entre los miembros del Partido, ningún descontento con la composición personal de uno u otro centro puede justificar el boicot y procedimientos de lucha semejantes, que testimonian precisamente la ausencia de principios y de contenido ideológico, que testimonian el sacrificio de los intereses del Partido a los intereses del círculo, de los intereses del movimiento obrero a los intereses del estrecho localismo. Entre nosotros hay, por supuesto, y en un Partido grande siempre habrá casos en que uno u otro número de miembros esté descontento con cierto matiz de la actividad de uno u otro centro, con ciertos rasgos de su orientación, o con su composición personal, etc. Tales miembros pueden y deben esclarecer las causas y el carácter de su descontento en un intercambio de opiniones camaraderil y en la polémica en las páginas de las publicaciones

del partido, pero sería completamente inadmisible e indigno de revolucionarios manifestar su descontento mediante el boicot o el apartamiento del apoyo con todas las fuerzas a todo el trabajo positivo, unificado y orientado por ambos centros del partido. El apoyo a ambos centros, el trabajo amistoso bajo su dirección directa — es nuestro deber común y directo para con el partido.

Tales procedimientos de lucha no ideológicos, toscamente mecánicos, como los señalados más arriba, merecen una condena absoluta, pues son capaces de destruir completamente todo el Partido, cohesionado entera y exclusivamente por la buena voluntad de los revolucionarios. Y el Consejo del Partido recuerda a todos sus miembros que esta buena voluntad se ha expresado ya con plena nitidez en nuestra decisión común, no protestada por nadie, de reconocer como obligatorias para todos los miembros del Partido todas las resoluciones del segundo congreso y todas las elecciones realizadas por él. Ya el Comité de Organización, que mereció la gratitud general por su actividad para la convocatoria del congreso, adoptó en el § 18 de los estatutos del II Congreso la siguiente decisión, aprobada por todos los comités del Partido:

"Todas las resoluciones del congreso y todas las elecciones realizadas por él son decisión del Partido, obligatoria para todas las organizaciones del Partido. No pueden ser protestadas por nadie ni bajo ningún pretexto y sólo pueden ser anuladas o modificadas por el siguiente congreso del Partido."

Esta decisión, adoptada por todo el Partido antes del congreso y confirmada varias veces en el propio congreso, equivale a la palabra de honor que se dieron a sí mismos, por su buena voluntad, todos los socialdemócratas. ¡Que no olviden, pues, esta palabra de honor! ¡Que desechen cuanto antes todos los pequeños ajustes de cuentas mutuos, que sitúen de una vez por todas la lucha ideológica en unos marcos tales que no conduzca a violaciones de los estatutos, no obstaculice la actividad práctica y el trabajo positivo.»

He aquí el proyecto que presento en nombre del CC con la firma de sus dos representantes y que podría servir de motivo no para la solución de algunas cuestiones particulares sobre la eliminación de unas u otras divergencias entre los miembros del partido, sino para la creación de un terreno común bajo los pies de los socialdemócratas rusos que trabajan en interés de una causa común.

Plejánov. Lo que ha leído el camarada Lenin tiene el carácter de una proclama, de la cual es difícil entender qué propuestas prácticas concretas tiene en vista Lenin precisamente. Yo, por mi parte,

le propondría que indicara * la esencia de esta proclama en forma de propuestas prácticas expresadas clara, breve y nítidamente.

Axelrod. Quería decir lo mismo que el camarada Plejánov. Efectivamente, es necesario elaborar condiciones prácticas ** capaces de eliminar las relaciones anormales en el partido, que le privan de la posibilidad de cumplir sus tareas. El proyecto de proclama, propuesto por los representantes del CC, no indica ningún medio práctico para eliminar el mal que constata, y por eso su adopción por el Consejo no conduciría al objetivo. Un llamamiento del Consejo a los miembros del partido con una exhortación al cese de las discordias no puede tener por sí mismo ningún significado práctico. La cuestión, puesta en el orden del día por iniciativa de los representantes del CC, sólo puede ser resuelta mediante la discusión y la indicación de medidas prácticas para instaurar la paz en el partido ***.

Mártov. A mí también me parece que la tarea del Consejo no consiste sólo en señalar el daño de las discordias en el partido. Los malentendidos señalados por el camarada Lenin tienen su larga historia, todos ellos **** son de viejo origen. Han surgido sobre el terreno no sólo de la diferencia ***** en algunas concepciones de las cosas por parte de miembros aislados del Partido, sino también sobre el terreno ****** de todo tipo de complicaciones organizativas.

Nuestro llamamiento al partido con la exhortación ******* de olvidar las discordias anteriores tendría sentido sólo en el caso de que existiera un trabajo positivo tan intenso de pacificación

* En el manuscrito está corregido de «destacar». Red.
** La palabra: «prácticas» está insertada a lápiz por la mano de P. B. Axelrod. Red.
*** El texto del discurso de Axelrod, comenzando con las palabras: «capaces de eliminar» y hasta el final, está insertado en el manuscrito a lápiz por la mano de Axelrod en sustitución del siguiente texto tachado por él, originalmente escrito por P. N. Lepeshinski: «sobre el terreno de las cuales fuera posible la actividad. La primera cuestión, por tanto, consiste en cómo restablecer las relaciones buenas, normales en el partido, qué medidas prácticas es necesario emprender en este sentido». Red.
**** Después de la palabra: «ellos» en el manuscrito está lo tachado: «muy». Red.
***** La palabra: «diferencia» está escrita en sustitución de la tachada: «sobre el terreno de los choques». Red.
****** Después de la expresión: «sobre el terreno» está tachado: «históricamente». Red.
******* La expresión: «con la exhortación» está insertada adicionalmente por Mártov. Red.

del partido * por parte de las instituciones centrales del partido, en vista del cual todas las viejas cuentas y relaciones agravadas se desdibujaran por sí mismas y ** desaparecieran de la escena.

El presidente. Quisiera que el camarada Lenin se pronunciara *** sobre mi propuesta **** — de destacar las medidas prácticas adecuadas para la causa de la pacificación del partido.

Lenin. Me he convencido con satisfacción por los discursos de ambos representantes del OC de que en principio aprueban la necesidad de medidas decididas para el establecimiento de la unidad real en el partido *****. Esto ya crea un cierto terreno común entre nosotros. En cuanto a la propuesta del camarada Plejánov, considero necesario decir lo siguiente: ****** el camarada Plejánov me propone que destaque de mi proyecto de resolución las medidas prácticas más sustanciales, dirigidas a la eliminación ******* del mal constatado en la vida del partido, y señala al mismo tiempo que esta resolución tiene ******** el carácter de una proclama **********; sí, efectivamente, mi propuesta ********** tiene el carácter de una proclama, pero está calculada precisamente para eso. La idea de esta "proclama" consiste en que el Consejo, en nombre de ambos centros, se pronuncie por la delimitación de las formas de lucha admisibles en el partido de las inadmisibles. Sé que, en general, la lucha en sí es inevitable, pero hay lucha y lucha. Hay procedimientos de lucha que son completamente anormales e inadmisibles en un partido medianamente viable. Y el camarada Mártov ha dicho con razón que además de la lucha de ideas ha habido también lo que él ha llamado "complicaciones organizativas".

* Las palabras: «de pacificación del partido» están insertadas adicionalmente por la mano de Mártov. Red.
** Después de «y» está tachada la palabra: «se volvieron». Red.
*** El comienzo del texto del discurso del presidente está corregido del siguiente texto original: «Propongo al camarada Lenin que se pronuncie». Red.
**** Después de la palabra: «propuesta» está tachada la palabra: «le». Red.
***** El final de la frase, comenzando con las palabras: «medidas decididas», está escrito en el manuscrito en sustitución de lo tachado: «medidas conciliadoras». Red.
****** Tachado: «en primer lugar». Red.
******* La expresión: «medidas, dirigidas a la eliminación» está usada en el manuscrito en sustitución de lo tachado delante: «recetas contra». Red.
******** «Tiene» está corregido de la expresión original: «tendría más bien». Red.
********* Después de la palabra: «proclama» está lo tachado: «que». Red.
********** La expresión: «mi propuesta» está escrita en el manuscrito en sustitución de la tachada: «lo que yo propongo». Red.

Nosotros, que nos hemos reunido aquí no para la lucha, sino para la eliminación de las condiciones anormales en la vida del partido, podemos y debemos influir sobre nuestros otros camaradas con una indicación autorizada sobre los límites de la lucha admisible dentro del partido *.
Pero no conozco otros modos de influencia que una proclama. Destacar propuestas prácticas aquí no tendría sentido. En cuanto a la declaración de los representantes del OC de que yo, al constatar la anormalidad en la vida del partido, no toco las causas de este tipo de anormalidad, debo decir que he elegido esta posición no casualmente, sino de manera totalmente consciente, temiendo que si tocamos ahora aunque sea un poquitín este ovillo, ya de por sí bastante enredado, no sólo no lo desenredaremos, sino que lo enredaremos aún más. Pues no se puede en realidad olvidar que somos, respecto a este ovillo, dos partes igualmente interesadas y muy subjetivamente dispuestas, de modo que si intentamos desenredarlo, en cualquier caso no nos corresponde a nosotros, sino a aquellos que han sido completamente ajenos a la causa de su enredo **. Por nuestra parte, semejante tentativa nos llevaría a revisar todo tipo de documentos, lo que, con la actual composición del Consejo, llevaría *** una vez más a... una refriega. Tomemos como punto de partida de nuestros razonamientos lo que existe, ya que no se puede borrar la realidad, y estoy gustosamente dispuesto a coincidir con el camarada Mártov en que no se pueden eliminar todas las divergencias y choques **** con ninguna palabra edificante. Esto es cierto, pero ¿quién puede ser el juez de este tipo de aspectos lamentables de nuestra vida partidaria? Pienso que tal papel puede corresponder, en cualquier caso, no a nosotros mismos, sino a un gran número de personas, — revolucionarios prácticos entregados a la causa, que no han participado en la refriega. Evitando cautelosamente la cuestión de las causas de nuestras discordias, me permitiré, no obstante, ilustrar

* El final de la frase, comenzando con las palabras: «con una indicación autorizada», está escrito en sustitución de lo tachado: «mediante la manifestación de sus tendencias benévolas en la dirección dada». Red.
** El final de la frase, comenzando con las palabras: «a la causa», está corregido del originalmente escrito: «es completamente inocente en la causa de su enredo». Más adelante, antes del comienzo de la siguiente frase, en el manuscrito hay lo tachado: «Insisto en que la revisión...». Red.
*** Después de: «llevaría» está lo tachado: «nos». Red.
**** La palabra: «choques» está escrita en sustitución de la tachada: «descontentos, que tuvieron lugar en nuestro lamentable pasado desde el tiempo del congreso». Red.

mi idea con un ejemplo del terreno de nuestro pasado reciente. La lucha se prolonga ya 5 meses. Durante este período de tiempo ha habido ya, según creo, hasta 50 personas mediadoras que han intentado poner fin a las discordias del partido, pero conozco sólo a uno, cuya * actividad en esta dirección ha tenido resultados, aunque muy modestos, pero relativamente afortunados. Hablo del camarada Travinski, respecto al cual hay que señalar que es una persona sumergida, por decirlo así, hasta las cejas en el trabajo práctico revolucionario positivo, de modo que su atención estaba casi enteramente concentrada en este trabajo, y que no participó en la querella. Sólo por estas felices circunstancias se puede, acaso, explicar la cierta no infructuosidad de sus tentativas conciliadoras⁴. Pienso que con la participación de este tipo de personas en el análisis de las causas del malestar del partido sería posible desenredar el ovillo ante el cual nos encontramos ahora perplejos. Nosotros debemos cuidarnos de entrar en el examen de unas u otras causas de la querella, pues esto, al margen de nuestra voluntad, podría llevarnos a infligirnos (según la expresión del camarada Mártov) mutuamente nuevas heridas, además de las numerosas heridas viejas, aún muy lejos de cicatrizar. He aquí por qué estoy contra el análisis de las causas y a favor de buscar medios que pudieran, por lo menos, encerrar los modos de lucha en límites más o menos admisibles. Una de dos: si en esta dirección se puede hacer algo, entonces hay que intentarlo, y si no, si no se puede influir sobre las partes en lucha mediante la persuasión autorizada, entonces queda una cosa — dirigirse a esas terceras personas, situadas fuera del campo de las acciones bélicas y que realizan sus tareas prácticas positivas, de las cuales ya he hablado. Dudo que nosotros mismos podamos convencernos de la razón de una u otra ** parte. Me parece que esto es imposible.

Mártov. Hablando de las causas de las discordias y descontentos, quería decir que para elaborar los medios de eliminar la situación anormal es necesario esclarecer las causas generales. La desconfianza creada entre ambos centros es un hecho, la desconfianza de los centros hacia los comités locales y viceversa, también un hecho.

* «Actividad» está usado en sustitución de lo tachado antes de esto: «tentativa». Red.
** La palabra: «otra» está escrita en sustitución de la tachada: «distinta». Red.

Debemos plantear la cuestión directamente: el Consejo debe intentar eliminar la desconfianza con medidas positivas; ninguna proclama podría tener un efecto suficiente. Es difícilmente posible convencer con una palabra, un llamamiento o una proclama, pues las instituciones centrales continúan creando nuevos motivos de divergencia y el propio texto de la proclama podría dar motivo a nuevas investigaciones de los "culpables"; las instituciones centrales pueden convencer a los miembros del partido con una resolución en la medida en que ésta exprese una tentativa de eliminar las causas de la desconfianza. Estoy de acuerdo con el camarada Lenin en que un colegio de personas que menos hayan participado en las discordias podría llegar a algunas soluciones prácticas.

Plejánov. Quisiera señalar al camarada Lenin que él debilita mucho el significado práctico de su propuesta *.
La forma de esta propuesta me gusta, pero su contenido lo considero insatisfactorio. Cuando Lenin propuso leer su proyecto, me parecía que nosotros hablaríamos en esencia sobre las causas de la evidente anormalidad de nuestra vida partidaria **, después de lo cual serían indicadas *** unas u otras medidas para eliminarla. Pero hablar de los medios sin analizar las causas del mal dado no es lógico, y el camarada Lenin precisamente no toca estas causas. Él habla de que la situación es anormal, de que la paz es mejor que la querella, etc. Pero todo esto son perogrulladas, y además perogrulladas enojosas ****, pues se le ofrecen al partido justamente en el momento en que éste experimenta la mayor necesidad de modos prácticos de restablecer su vitalidad. El camarada Lenin propone, por lo demás, también su medio — resolver ***** la cuestión de qué procedimientos ****** en la lucha dentro del partido son admisibles y cuáles inadmisibles, es decir, dicho de otro modo, propone al

* La palabra: «propuesta» en el manuscrito está usada en sustitución de la tachada delante de ella: «proyecto». Red.
** El texto: «sobre las causas de la evidente anormalidad de nuestra vida partidaria» en el manuscrito está corregido del siguiente texto original: «sobre los modos reales de eliminar la anormalidad existente en la vida partidaria». En cursiva señalamos aquí los lugares sometidos a corrección. Red.
*** La palabra: «indicadas» en el manuscrito está corregida de «planteadas». Red.
**** Las palabras: «enojosas además» están escritas en sustitución de la tachada: «ofensivas». Red.
***** «Resolver» está corregido de «solucionar». Red.
****** Después de la palabra: «procedimientos» está lo tachado: «partidaria». Red.

Consejo algo así como una convención de Ginebra. No niego cierta importancia también a semejante acto, pero esto es un puro paliativo, no es suficiente. A mi juicio, es necesario tocar una causa fundamental, que en medida significativa ha condicionado la existencia de la anormalidad que constatamos.

Axelrod. Yo considero la proclama propuesta por el camarada Lenin no * siquiera como un paliativo, sino ** sólo como una nueva fuente para el agravamiento de las discordias mutuas ***. Cada parte interpretará a su manera algunos pasajes de la proclama, y esto conducirá a nuevos choques. Subrayo que el CC tiene la posibilidad de poner fin a las relaciones anormales en el partido y el Consejo está obligado a elaborar e indicar al CC los medios que lleven a la eliminación de estas relaciones ****.

Plejánov. Planteo la cuestión directamente: ¿considera el camarada Lenin posible aceptar mi propuesta — destacar de su proclama la esencia y proponer medidas prácticas que llevaran a la eliminación de relaciones tan agravadas?

Lenin. No comprendo del todo la propuesta del camarada Plejánov. Cuando él habla de que es necesario tomar algunas medidas prácticas, pues en mi proyecto ya ***** hay una indicación de la posibilidad de semejante medida práctica.
Sólo hay que decir, decirlo con autoridad, que la lucha normal, la lucha ideológica, la lucha que se lleva en ciertos límites — es admisible, pero son inadmisibles: el boicot, la negativa a trabajar bajo la dirección del CC, la negativa a apoyar con medios monetarios la caja central, etc. Se dice que con palabras no convenceremos a nadie. Yo tampoco me atreveré a afirmar que esto

* «Ni siquiera» está escrito a lápiz por la mano de P. B. Axelrod en sustitución de lo tachado por él: «no sólo». Red.
** Las palabras: «sino» están escritas a lápiz por la mano de P. B. Axelrod en sustitución de lo tachado por él: «sino también». Red.
*** Las palabras: «agravamiento de las discordias mutuas» están escritas a lápiz por la mano de P. B. Axelrod, en sustitución de lo tachado por él: «lucha». Red.
**** El final del texto del discurso de Axelrod, comenzando con las palabras: «el CC tiene la posibilidad», está insertado por la mano de Axelrod en sustitución del siguiente texto original tachado por él: «si las instituciones centrales tienen la posibilidad de eliminar las discordias, entonces en el Consejo debemos hablar de la raíz, de las causas que han provocado las discordias; debemos elaborar medios radicales para eliminar el mal». Red.
***** «Ya» está escrito en sustitución de lo tachado: «también». Red.

sería suficiente para el establecimiento de relaciones buenas entre las 2 partes del partido, porque la enfermedad que hay que curar es, efectivamente, crónica, porque, como se expresa el camarada Mártov, entre ambas partes del partido ha crecido efectivamente un muro muy sólido. Quizás, este muro, nosotros que lo hemos creado, no lo derribemos, pero no hay nada imposible en que nosotros, los que más fuertemente nos hemos infligido mutuamente heridas, — nosotros, como miembros del Consejo, con nuestra proclama autorizada contengamos * a los camaradas de formas de lucha indignas. En cuanto a la destrucción del muro, a mi juicio, el tiempo jugará un papel tal que todo lo ulterior disminuirá **. Y en lo que respecta a que algunos pasajes de la proclama puedan ser interpretados por ambas partes a su manera, pues, a mi juicio ***, digamos lo que digamos aquí, todo, quizás, será interpretado a su manera.

[Axelrod. ¡Por eso no sólo hay que hablar, sino también hacer!]

Lenin (continúa). — Luego, no comprendo por qué el camarada Axelrod piensa que mi propuesta puede resultar sólo una nueva fuente de lucha. Repito que el muro que ha crecido entre las dos partes del partido no lo derribaremos, pues nosotros mismos hemos aplicado muchos esfuerzos para crearlo, pero podrían derribar este muro aquellos de nuestros camaradas que, estando ocupados en el trabajo práctico, están al margen de nuestras discordias. El camarada Mártov, como me he convencido hoy con satisfacción, está en principio de acuerdo con esta tesis — sobre el posible papel útil en la causa de nuestra querella de otros camaradas nuestros ajenos a esta querella. Pero aparte de esto, pienso que ya el solo hecho de un acuerdo entre los representantes de las instituciones centrales sobre qué es lícito en la lucha y qué no lo es — ya sólo esto podría abrir la primera brecha en el muro que separa **** a ambas partes *****, después de lo cual la anormalidad

* «Contengamos» en el manuscrito está escrito en sustitución de lo tachado delante: «detengamos». Red.
** Aquí en el manuscrito está tachado el siguiente comienzo de la frase siguiente: «Digamos lo que digamos aquí». Red.
*** «A mi juicio» está escrito en sustitución de lo tachado: «yo creo». Red.
**** «Que separa» está corregido de «que separó». Red.
***** Después de las palabras: «ambas partes» en el manuscrito está lo tachado: «arriba indicado». Red.

existente en la vida partidaria podría comenzar a disminuir.

Plejánov. Ya que nadie ha propuesto aquí medidas prácticas para la eliminación de la situación anormal, y nosotros podríamos sin dificultad ponernos de acuerdo en algo, o, al menos, conversar sobre tales medidas, entonces me veo obligado a tomarlo sobre mí. Pienso que la proclama leída por el camarada Lenin es un paliativo, pero hay que hacer que el propio paliativo no conduzca a nuevos malentendidos. No se puede no estar de acuerdo en que el boicot no debe ser aplicable en nuestro trabajo partidario, pero los camaradas, al leer nuestra resolución en la que se menciona el boicot, preguntarán quién ha boicoteado a quién; he tenido ocasión de oír de la mayoría que boicotea la minoría, pero también he tenido ocasión de oír de la minoría que boicotea la mayoría.
Es necesario hablar más detenidamente sobre de qué eliminación de discordias se habla en el proyecto, y es necesario discutir las medidas prácticas con las que se eliminaría la situación creada. Una vez planteada la cuestión, intentaré hacer una tentativa en este sentido, expondré mi opinión * sobre la raíz de la situación anormal y someteré a discusión una medida práctica que, a mi juicio, podría llevar a la eliminación de esta situación anormal. La situación anormal se creó en el congreso. La llamada mayoría y la minoría en el congreso eran casi iguales. Cuando uno se pasó a la minoría⁵, los votos se dividieron por igual, lo que se expresó en una resolución que dice que hay que ** elegir una comisión para la publicación de las actas, en la que entren representantes de ambas mitades del congreso⁶.
Los centros fueron elegidos en el congreso por una sola parte del partido. Este momento anormal dio inicio a todas las complicaciones ulteriores. Si el CC corrige esto y completa su composición con representantes de la llamada minoría, con ello mismo dará inicio al establecimiento de la buena paz en el partido. Propongo a discusión la siguiente resolución⁷: «El Consejo del Partido, lamentando las querellas que existen ahora en el POSDR, está profundamente convencido de que la existencia de estas querellas está condicionada por el hecho de que el CC, por su composición, representa sólo a una parte del partido y

* Las palabras: «expondré mi opinión» en el manuscrito están usadas en sustitución de las tachadas delante de éstas: «someteré a discusión». Red.
** Las palabras: «que dice que hay que» están escritas en sustitución de lo tachado: «que exige». Red.

que para su eliminación es necesario un cambio de su composición mediante
la cooptación de un número correspondiente de personas pertenecientes a la llamada minoría del congreso del partido o solidarias con ella.» Entregando esta resolución a los camaradas secretarios, concluyo con el deseo de que los miembros del Consejo se pronuncien sobre mi propuesta.

Mártov. Al encuentro de la solución de los conflictos que tienen lugar dentro del partido, se puede ir por dos caminos: o intentar, a propósito de cuestiones particulares que surgen en la atmósfera de este tipo de choques, elaborar en uno u otro caso un modus vivendi * particular (esto, entre otras cosas, ha servido de objetivo también para la presente reunión del Consejo), o bien la eliminación radical de la causa fundamental del mal. Yo me he pronunciado aquí a favor de la propuesta ** del camarada Lenin ***, ya que vi en esta propuesta una tentativa de encontrar medidas radicales para restablecer el orden normal en la vida del partido, en la medida en que esperaba que precisamente de tales medidas radicales se trataría en el proyecto de resolución que él propone.
No consideraría un llamamiento con una simple proclama al partido como tal medida, pero ya que se propone una proclama semejante en interés de pacificar a las partes en lucha, consideraría condición necesaria que esta proclama elevara a los camaradas por encima del nivel de las pequeñas rencillas organizativas. Partiendo de este punto de vista, me sumo a la opinión del camarada Plejánov y Axelrod, que ven en el proyecto de proclama del camarada Lenin una insuficiencia en la indicación de las causas de las discordias y la ausencia de medidas prácticas ****. En la proclama del camarada Lenin se trata sólo de las manifestaciones de la lucha actualmente existente, pero no se dice qué es lo que precisamente la ha engendrado. Si ya quisiéramos ser sinceros, entonces tendríamos que mencionar en la proclama todos los hechos destacados. Hablando de qué es admisible en esta lucha y qué no,

* — modo de vida; manera de comportarse. Red.
** El comienzo de esta frase está corregido en el manuscrito. La redacción original era la siguiente: «Me he pronunciado a favor de conocer aquí la propuesta». En cursiva señalamos los lugares corregidos. Red.
*** En el manuscrito, al margen frente a esta frase, hay un signo de interrogación. Red.
**** El final de esta frase, comenzando con las palabras: «una insuficiencia en la indicación», está corregido en el manuscrito. La redacción original era la siguiente: «una posible nueva fuente de discordias». En cursiva señalamos lo tachado. Las correcciones y adiciones están escritas sobre la línea del texto corregido. Frente a este lugar, al margen, hay un signo de interrogación. Red.

tendríamos que mencionar muchos hechos y plantear una serie de cuestiones: ¿son admisibles en el partido las leyes de excepción, es admisible la destrucción de organizaciones existentes, la eliminación * de militantes destacados del trabajo, etc.? Una de las inconveniencias de semejante modo de influencia ** consistiría en que nos sería difícil evitar al hacerlo la mención de todos los hechos destacados y la tentativa de condenar las acciones de algunos camaradas, y con ello mismo sólo reforzaríamos la escisión en el partido y, en lugar de elevar a nuestros camaradas por encima del nivel de las pequeñas discordias y rencillas, provocaríamos una serie de nuevas acusaciones en el mismo plano ***, de modo que tal declaración no resultaría en absoluto el medio radical buscado, tanto más cuanto que nosotros mismos difícilmente podríamos ponernos de acuerdo sin dificultad sobre qué considerar normal, qué admisible, qué inadmisible, etc. Por eso continúo manteniendo la opinión de que es necesario recurrir al análisis de las causas que han engendrado la anormalidad en la vida del partido. — Ahora no toco la propuesta del camarada Plejánov, pero si el Consejo decidiera discutir la resolución propuesta por el camarada Plejánov, entonces yo, en nombre de la redacción, introduciría en ella algunas enmiendas y adiciones.

Lenin. La propuesta del camarada Plejánov ha suscitado en mí un sentimiento muy mezclado. Al ponerse a hablar de las causas de la lucha, ha llegado precisamente por este camino a esas mismas heridas, cuya infligencia mutua ha constatado también el camarada Mártov. En mi proyecto hago la tentativa **** de delimitar lo admisible en nuestra lucha de lo inadmisible, vengan de quien vengan los ataques.
Si nos pusiéramos a hablar de cuándo y de quién partió algo, con ello mismo pondríamos el comienzo del fin, es decir, del fin de nuestra

* La palabra: «eliminación» en el manuscrito está escrita en lugar de las palabras originalmente escritas una en lugar de otra y tachadas: «apartamiento» y «remoción». Red.
** Después de la palabra: «influencia» en el manuscrito está lo tachado: «sobre los camaradas». Red.
*** La expresión: «una serie de nuevas acusaciones en el mismo plano» representa la corrección definitiva (en tercera redacción). La redacción original era la siguiente: «nuevos malentendidos»; la segunda redacción era: «una serie de nuevos malentendidos». Red.
**** Las palabras: «hago la tentativa» están escritas a lápiz por la mano de Lenin en sustitución del siguiente texto original tachado por él: «hablo de que intentemos decir cómo». Red.

conversación. Juzgarnos a nosotros mismos — es, simplemente, desde el punto de vista psicológico, moral, completamente imposible. Si nos ponemos de nuevo a discutir aquí las causas de las relaciones agravadas entre los miembros del partido, ¿podremos nosotros mismos elevarnos por encima del nivel de las pequeñas rencillas?

[Axelrod: ¡Podremos!]

El presidente ruega no interrumpir a los oradores y propone a Lenin que continúe.

Lenin. No comparto el optimismo del camarada Axelrod. El camarada Plejánov, al examinar las causas que provocaron la escisión del partido, ha dado su interpretación de los hechos, con la cual no estoy de acuerdo. Si comenzamos las disputas, habrá que sacar las actas y recurrir a ellas en busca de referencias. Así, por ejemplo, el camarada Plejánov dice que * sobre la cuestión de la elección de las instituciones centrales, el congreso se dividió en partes casi iguales, que un miembro del congreso que se apartó de la mayoría a la minoría estableció con ello el hecho de la igualdad numérica de ambas mitades del congreso, que de esta manera el CC representa sólo una parte del partido, etc. Pero no se puede razonar así; es imposible en realidad hablar de la existencia de una supuesta sola parte del partido que eligió al CC. Muchos, quizás, votarían ahora sobre algunas cuestiones no como votaron en el congreso. Y quizás, incluso yo mismo votaría de manera diferente sobre muchas cuestiones. Pero esto no significa que los posibles cambios y nuevas combinaciones en este terreno nieguen de algún modo los resultados de las votaciones anteriores. En lo que respecta a la lucha, siempre existe la división del todo en partes. Sí, el CC ahora, y no en el congreso, es representante de una parte, pero sé bien que, según la opinión ** de los camaradas, también el OC es, en el mismo sentido, representante sólo de una parte. Sólo desde un punto de vista podría reconocer como correcta la expresión del camarada Plejánov, a saber, precisamente desde el punto de vista de la escisión realmente existente. No porque el congreso tenga la culpa de algo se puede hablar de la «anormalidad» de la composición de una u otra institución central, sino sólo porque, existiendo tales y cuales circunstancias, las personas no desean trabajar conjuntamente unas con otras... Así, apenas hemos tocado las causas de la

* En el manuscrito aquí, después de la palabra: «que», está lo tachado: «después de la votación». Red.
** Después de las palabras: «según la opinión» en el manuscrito está lo tachado: «de muchos». Red.

anormalidad, cuando de nuevo llegamos a la necesidad de desenredar un ovillo tal que no sólo no podremos desenredar, sino que enredaremos aún más *. Que muchos están descontentos con la composición del CC, es cierto; pero en igual medida es cierto también que hay toda una serie de personas descontentas con la actual composición del OC. A la pregunta del camarada Mártov de si es admisible la «destrucción» de las organizaciones existentes, yo diría: «¡sí! ¡la reestructuración de las organizaciones es plenamente admisible!» ¿Es admisible la remoción por una institución partidaria competente ** de una u otra persona de uno u otro tipo de trabajo revolucionario? — respondo: «¡sí, es admisible!» Pero si yo pregunto por qué y cómo surgió uno u otro «atentado» contra la integridad e inviolabilidad de alguna organización, por qué no tuvo acceso tal o cual persona a tal o cual esfera del quehacer partidario, etc., — con esto *** tiendo de nuevo la mano hacia ese mismo ovillo, que desenredar no está en nuestras fuerzas. Así, también sobre la cuestión de la admisibilidad o inadmisibilidad de la «destrucción» de las organizaciones llegamos de nuevo a divergencias. Todo esto demuestra que discutir ahora las causas de nuestras querellas sería una pérdida de tiempo completamente inútil e incluso perjudicial. Vuelvo a la cuestión de la representación proporcional. Se podría hablar de ella sólo partiendo del reconocimiento de la escisión ya existente. Nosotros representamos aquí a dos partes en lucha...

Plejánov. Nos hemos reunido aquí como miembros del Consejo, y no como partes en lucha.

Lenin. La observación del camarada Plejánov contradice su propia resolución, en la que se habla de la querella existente dentro del partido, que ha escindido al partido en dos mitades, de las cuales una mitad, según las palabras de la resolución, no está representada en absoluto en una institución central como el CC.
Por supuesto, oficialmente no somos representantes de dos partes en lucha, pero en la medida en que esta representación se deriva del curso de nuestros debates, tenía el derecho lógico de hablar de ello.

* Más adelante en el manuscrito está tachado el siguiente texto: «Plejánov dice que el CC representa sólo una parte del partido. Estoy decididamente en desacuerdo con esto». Red.
** Las palabras: «institución partidaria» en el manuscrito están escritas en sustitución de la tachada: «órgano». Red.
*** Después de: «con esto» está tachada a lápiz la siguiente frase: «volveré de nuevo al reino encantado de los malentendidos mutuos». Red.

Plejánov. Usted se ha expresado diciendo que nos hemos reunido aquí como representantes de dos partes en lucha, y a este respecto he hecho mi observación.

Lenin. No lo niego, quizás me he expresado no del todo exactamente...

Plejánov. Se ha expresado usted incorrectamente.

Lenin. Puede ser que me haya expresado incorrectamente, no voy a discutirlo. Sólo afirmo que la resolución del camarada Plejánov traslada la disputa al terreno del reconocimiento de hecho de la escisión. Estamos escindidos, es lo que constato.
Si no fuera así, la resolución sería ilegítima. La mayoría del partido está descontenta también con la composición del OC, composición en la que 4 de 5 pertenecen a la minoría.
Por parte del CC podría surgir la misma pretensión de cambio de la composición del OC que la que se presenta ahora al CC. Por su esencia, la resolución del camarada Plejánov equivale a la declaración de condiciones de una sola parte...

Plejánov. No pertenezco ni a la mayoría ni a la minoría.

Lenin. El camarada Plejánov nos ha dicho que no pertenece ni a la mayoría ni a la minoría, pero aparte de él, nadie en el Consejo dirá esto. Razonando de manera formalista, desde el punto de vista de los estatutos, la resolución propuesta por el camarada Plejánov es ilegítima.
Pero, repito, en esencia puede ser comprendida en la medida en que parte del hecho de la escisión.
Pero ya que una parte expresa sus «condiciones», también la otra parte tendría el derecho de plantear exactamente de la misma manera sus «condiciones». No estamos por encima de «ambas partes», sino que somos precisamente «ambas partes». Por eso, ya que nos situamos en el terreno del reconocimiento de la escisión ya de hecho en el partido, para la solución de nuestras disputas y «malentendidos» debemos reconocer sólo un medio radical — dirigirnos a terceras personas *. En el partido hay personas, como ya he dicho antes, personas que están ocupadas en el trabajo positivo y que no han participado en la lucha de la «mayoría» y la «minoría».
Sólo a estas personas se puede recurrir.

Mártov. No he oído motivos suficientemente convincentes sobre la ilegitimidad de la resolución propuesta por el camarada Plejánov en el discurso del camarada Lenin. La expresión de una opinión, la presentación de una resolución

* Las palabras: «terceras personas» en el manuscrito están escritas en sustitución de las tachadas: «tribunal arbitral de otros». Red.

a discusión del Consejo son plenamente legítimas. Desde el punto de vista formal, los estatutos no ponen ningún obstáculo ni para la discusión de esta cuestión ni para la adopción de una resolución que exprese sólo un deseo del Consejo.

Plejánov. Estoy de acuerdo con Mártov y no alcanzo a comprender de qué manera se puede considerar mi propuesta como ilegítima. Al final de su discurso, el camarada Lenin se ha remitido a los estatutos. He propuesto a todos que expresen su opinión sobre mi propuesta. Pregunto al camarada Lenin qué punto de los estatutos lo prohíbe. Si el camarada Lenin me indica tal punto, retiraré la propuesta presentada, pero mientras no se me demuestre esto. Desde el punto de vista formal tengo absolutamente la razón, y en esencia diré lo siguiente.
Me he remitido al paso del camarada Karski * al lado de la minoría en una de las últimas sesiones⁸. El camarada Lenin me ha objetado que él no sabe nada de tal paso, que el camarada nombrado simplemente votó una vez con unos y otra con otros. Admitámoslo, pero el hecho sigue siendo un hecho; cuando este camarada votó con la minoría, el congreso se dividió en dos partes iguales.
Las instituciones centrales fueron elegidas por una de estas partes, y durante las elecciones la diferencia cuantitativa entre estas partes era completamente insignificante.
Ahí está la raíz del mal.
El camarada Lenin dice que no ocurre de otra manera, que la minoría siempre y en todas partes se subordina a la mayoría. Sí, pero hay mayoría y mayoría, y además existe la representación proporcional.
No se puede dejar de prestar atención a que el CC fue elegido por una sola parte del partido y por eso tiene un carácter unilateral **.
En el CC no hay ni un solo representante de la minoría, y en la redacción del OC estoy yo, elegido por la mayoría del congreso.
Es cierto que ahora soy completamente neutral, pero no ha cambiado por ello la estructura de mis convicciones, y es por ellas por lo que se determina la actividad de un redactor.
Además, en la redacción estaba el camarada Lenin, que salió de ella por su propio deseo.
¿Y a qué nuevos candidatos habría propuesto la mayoría a la redacción del OC? No habría tenido a quién proponer, excepto al mismo camarada Lenin.
Esto lo vimos en el congreso,

* La palabra: «Karski» en el manuscrito está escrita a lápiz, en sustitución de la tachada «Isari». Red.
** Más adelante en el manuscrito sigue una frase tachada: «En interés de la actividad fructífera es necesaria la cooptación en el CC». Red.

cuando, al rehusar el camarada Mártov, la mayoría votó por el camarada Koltsov, y aún por él se emitieron sólo 3 votos. Lo mejor de todo sería que el camarada Lenin entrara de nuevo en la redacción, y que el CC completara su composición mediante la cooptación que propongo. El camarada Lenin ha señalado que mi resolución, propuesta para discusión, constata la escisión.
Si la expresión de diversas opiniones es escisión, entonces en este caso entre el camarada Lenin y yo existe una escisión. Por suerte, en el momento actual no hay todavía escisión en el partido, y podemos prevenirla.

Lenin. No estoy de acuerdo ni con Mártov ni con Plejánov. Dicen que de la ilegitimidad de tal resolución no puede ni hablarse, y aducen dos argumentos.
1) El argumento de Mártov consistía en la indicación de que el Consejo es la institución suprema del partido. Pero el Consejo está limitado en su competencia por disposiciones especiales de los estatutos, en lo que en su momento se esforzó mucho el propio camarada Mártov. 2) El segundo argumento consiste en que el Consejo, con la resolución propuesta, expresa sólo su opinión y deseo.
El Consejo, por supuesto, puede expresar su opinión y manifestar sus deseos, pero sin atentar contra esto y aquello *.

[Plejánov: ¡Por supuesto! ¡Por supuesto!]

Lenin (continúa). El Consejo sólo puede proponer la cooptación al CC, pero entonces el CC exigirá cambiar la composición del OC.
En ciertas condiciones ** estoy dispuesto a estar de acuerdo con la representación proporcional ***. Pero, pregunto, ¿existe en el OC la representación proporcional? La composición del OC es la siguiente: 1 contra 4, y además ese uno no pertenece ni a la mayoría ni a la minoría. El CC propuso en su momento (2 de 9⁹); esto fue en la época de completa dispersión, en vísperas **** de la escisión. Toda disensión es, en cierto sentido, escisión, y cuando dos partes no quieren trabajar conjuntamente, entonces esto es una escisión de hecho. Sólo desde el punto de vista de la escisión podríamos reconocer el sentido de la resolución

* Las últimas palabras: «esto y aquello» en el manuscrito están corregidas de: «una u otra cosa». Red.
** Las palabras: «en ciertas condiciones» en el manuscrito están escritas a lápiz por la mano de Lenin en sustitución de la palabra tachada por él: «plenamente». Red.
*** Las palabras: «representación proporcional» en el manuscrito están corregidas de las originalmente escritas: «elecciones proporcionales». Red.
**** Las palabras: «dispersión, en vísperas» están insertadas a lápiz por la mano de Lenin. Red.

del camarada Plejánov. Se la podría considerar como ultima ratio *, pero en tal caso ambas partes podrían tener igual derecho al cambio de la composición de las instituciones centrales. Estoy firmemente convencido de que también el CC está descontento con la composición del OC. En cuanto toquemos la cuestión del pasado congreso, se producirá un choque y no llegaremos a nada. Así, por ejemplo, Plejánov dice que el congreso no eligió al tercero para la redacción supuestamente porque no existía tal tercero. Yo afirmo que el congreso no eligió al tercero porque estaba convencido de que el camarada Mártov entraría en la redacción¹⁰. Lo mismo se puede decir sobre la composición del Consejo. Muchos en el congreso pensaban que Mártov entraría en la composición del Consejo como miembro de la redacción. La mayoría puede decir y dirá que, ya que se trata de la representación proporcional, es necesario completar el OC con otros 6 miembros de la llamada mayoría. Pero este tipo de razonamientos no nos acercarán al fin deseado, en vista de lo cual considero que la resolución del camarada Plejánov es peor que la mía. Mi resolución sobre «lo admisible y lo inadmisible» tendría la significación de que nosotros, como representantes de las partes en lucha, propondríamos a los demás camaradas no salirse de los marcos de las formas de lucha permitidas.
No debemos situarnos únicamente en el punto de vista jurídico **, pues en esencia, nuestro reconocimiento común de la anormalidad de las relaciones en el partido equivale al reconocimiento de que somos — dos partes en lucha, el OC y el CC ***.
Plejánov. Esto no es una sesión de la redacción, sino una sesión del Consejo.
Lenin. Sí, no lo olvido. Desde el punto de vista jurídico no podemos hablar de la representación proporcional en las instituciones centrales. Pero también desde el punto de vista político, operar con esta idea no es conveniente, porque tendremos que tomar en consideración el deseo de una parte, sin haber escuchado el deseo de la otra. Entre nosotros no hay ese tercero que podría resolver nuestra disputa. Y, sin embargo, sólo la

* — último recurso. Red.
** Las palabras: «únicamente en el punto de vista jurídico» están insertadas a lápiz por la mano de Lenin. Red.
*** El final de esta frase, comenzando con las palabras: «pues en esencia» está escrito a lápiz por la mano de Lenin en sustitución del siguiente texto tachado por él: «No debemos situarnos en el terreno formal, en esencia no somos aquí miembros del Consejo, sino representantes de dos partes en lucha». Red.

opinión de este tercero podría tener significación tanto política como moral. La escisión existe de hecho, y * estamos en vísperas de la escisión formal, si la minoría continúa, sin reparar en los medios, esforzándose por convertirse en mayoría **.

Axelrod. Me asombra en sumo grado el razonamiento de Lenin. Después de que él ha planteado la cuestión de la necesidad del restablecimiento *** de la buena paz en el partido, de las medidas por parte del Consejo, — cuando hablamos de la necesidad de elaborar medidas prácticas, y ya se somete a discusión a este respecto una resolución por el camarada Plejánov, él dirige toda su atención a demostrar que en el partido existe una escisión y que las personas no quieren trabajar conjuntamente; al contrario, — las personas quieren trabajar conjuntamente y quieren tender un puente de una parte a la otra. El camarada Lenin, que personalmente presentó y defendió en el congreso el proyecto de institución del Consejo, — después de todo esto dice que el Consejo no tiene derecho a adoptar una resolución como la que ha propuesto el camarada Plejánov. Respondo que con esta resolución el Consejo **** no adopta una exigencia, sino una propuesta; damos un consejo a nuestros camaradas y expresamos nuestro deseo. ***** repito mi observación, lanzada de pasada anteriormente, de que podremos elevarnos por encima del nivel de las pequeñas querellas, si lo queremos seriamente, y por eso ****** debemos hacerlo *******.

Mártov. Rogaría se tenga en cuenta que los representantes de la redacción del OC no están de acuerdo con dos indicaciones de hecho del camarada Lenin. En 1er lugar, es incorrecta la indicación de la falta de voluntad de trabajar conjuntamente. Por parte del OC ******** no pudo ni hablarse de falta de voluntad de trabajar conjuntamente. La minoría siempre

* «Y» está escrito a lápiz por la mano de Lenin. Red.
** El final de la frase, comenzando con las palabras: «si la minoría», está escrito a lápiz por la mano de Lenin. Red.
*** La palabra: «restablecimiento» está escrita en sustitución de las palabras tachadas: «buscar los modos de restablecer». Red.
**** «El Consejo» está escrito en sustitución de lo tachado «nosotros». Red.
***** «Yo» está escrito en sustitución de lo tachado: «Resumiendo». Red.
****** Las palabras: «si lo queremos seriamente, y por eso» — están insertadas a lápiz por la mano de Axelrod. Red.
******* Más adelante, al final del discurso de Axelrod, está tachado a lápiz por su mano el siguiente texto: «Sí, con nuestra buena voluntad podremos... Podremos si llegamos a medidas prácticas». Red.
******** Después de las palabras: «Por parte del OC» está tachado: «de esto». Red.

partió de consideraciones sobre la posibilidad del trabajo conjunto. En 2º lugar, de ninguna manera la salida del camarada Ru¹¹ puede ser explicada por su cortesía, porque el derecho de la redacción del OC no podía ser limitado ni derogado. Insisto en que la presentación de una propuesta para la adopción de una opinión y la expresión de un deseo no puede considerarse una violación de los derechos del Consejo.

El camarada Plejánov propone al Consejo recomendar al CC que cambie su composición; este tipo de indicación no viola en absoluto la competencia del Consejo *.
El examen de diferentes cuestiones y la adopción de una resolución por el Consejo pueden tener un significado moral, y no formal. De hecho, la propuesta del camarada Plejánov ha sido presentada por él personalmente, y no en nombre de la redacción del OC. Yo, como miembro de la redacción, la formularía de manera algo diferente o introduciría algunas enmiendas y adiciones, si los representantes del CC indicaran la conveniencia de los cambios correspondientes en la redacción **. Si los representantes del CC hicieran esto, yo saludaría tal paso; pienso que sería interesante para el Consejo escuchar la opinión del CC. La redacción siempre ha insistido en que el carácter unilateral de la composición del CC, creado en el congreso y manifestado en toda una serie de hechos posteriores, es una de las causas de la situación anormal creada ***.

Estoy de acuerdo con el espíritu de la resolución del camarada Plejánov. La anormalidad se ha expresado, entre otras cosas, en hechos de política organizativa, que el camarada Lenin no menciona, en hechos más importantes que aquellos que menciona el camarada Lenin. Me parece que podemos constatar sin temor la desconfianza muy persistente, no fácilmente eliminable, de diferentes instituciones del partido hacia las instituciones centrales ****, de la cual sólo podemos

* La expresión: «no viola en absoluto la competencia del Consejo» representa una corrección. La redacción original era la siguiente: «no tiene nada en común con la esfera de competencia del Consejo». En cursiva se señalan las palabras tachadas. Red.
** El final de la frase: «indicaran la conveniencia de los cambios correspondientes en la redacción» está escrito a lápiz en adición al texto aquí originalmente inacabado. Red.
*** El final de la frase, comenzando con las palabras: «es una de las causas» está escrito a lápiz. Red.
**** Las palabras: «diferentes instituciones del partido hacia las instituciones centrales» están escritas a lápiz (las tres primeras palabras por la mano de Mártov) en sustitución de lo tachado: «de ambas instituciones centrales una hacia la otra». Red.

hablar como de la esencia de la cuestión. Esta esencia de la cuestión — la desconfianza — no equivale a la falta de voluntad de trabajar juntos, — lo subrayo, sino que equivale sólo al temor de cada parte por la fecundidad de su trabajo. Esta desconfianza entre las instituciones centrales, la desconfianza de los comités hacia las instituciones centrales y viceversa, no puede dejar de reflejarse en el éxito del trabajo positivo. Esta desconfianza es sentida más fuertemente por el CC; entre el OC y las partes aisladas del partido no hay lazos jurídicos, de modo que la desconfianza no puede impedirle trabajar, pero sobre el CC la desconfianza señalada se refleja más fuertemente. Estoy lejos de la concepción optimista del camarada Lenin de que basta con que nos dirijamos al partido con una proclama para que toda desconfianza desaparezca y todo el asunto quede arreglado. Los representantes de la redacción consideran que el centro de los desórdenes no hay que buscarlo en el extranjero, sino en Rusia. La redacción no ignora el hecho de que el trabajo fructífero de todos los comités bajo la dirección del CC tropieza con un obstáculo en la composición unilateral del CC, creada por un momento anormal en el congreso, como lo señala el camarada Plejánov. En interés de la buena paz en el partido, consideraría lo más conveniente no eludir la cuestión planteada por el camarada Plejánov — sobre la anormalidad creada en el congreso y sobre los modos de eliminarla. Aquí puede tratarse sólo de formular el deseo y la opinión del Consejo. Después propongo a los representantes del CC que se pronuncien sobre la cuestión del cambio deseable, en su opinión, de la composición de la redacción del OC. En mi opinión, el CC mismo reconoció la unilateralidad de su composición ya cuando aceptaba la cooptación de dos.

Plejánov. Podría objetar a Lenin todo su discurso. No estoy de acuerdo con ni una sola de sus palabras. Pero ya es tarde. Diré una cosa y ruego que se registre en el acta. No me encuentro aquí en calidad de representante de la redacción, sino en calidad del quinto miembro del Consejo designado por el congreso.

(N. Lenin
Miembros del Consejo ( Vasíliev
Secretario: I. Olin *

* Las tres firmas son auténticas. Red.