En el manuscrito se ha indicado un cambio de párrafos: con lápiz azul se ha tachado «II» y se ha puesto «III», y viceversa. — Ed.

III. La parte más importante de los medios de producción y circulación de mercancías se concentra cada vez más en manos de una clase relativamente poco numerosa de personas, mientras que una mayoría cada vez mayor de la población no puede asegurar su existencia sino vendiendo su fuerza de trabajo. Como consecuencia, se halla en una situación de dependencia como trabajadores asalariados (proletarios) que, con su trabajo, crean los ingresos de los propietarios de los medios de producción y circulación de mercancías (capitalistas y grandes terratenientes).

IV. El progreso técnico, al aumentar la productividad del trabajo, permite a los capitalistas elevar el grado de explotación de los obreros, provocando una disminución relativa de la demanda de fuerza de trabajo (es decir, un aumento de la demanda no proporcional –que se queda rezagado respecto– al aumento del capital), al mismo tiempo que un aumento relativo y absoluto de su oferta. Esta tendencia, así como las tendencias fundamentales del capitalismo antes señaladas, conducen al aumento del desempleo, de la miseria, de la explotación, de la opresión y de la humillación.

V. A un empeoramiento aún más acusado de la situación de la clase obrera y de los pequeños productores conducen las crisis industriales, inevitablemente provocadas por las contradicciones del capitalismo señaladas, por la ausencia de planificación en la producción inherente a él (e insuperable mediante ningún tipo de uniones de empresarios), y por el crecimiento de la rivalidad mutua entre los países capitalistas en el mercado mundial. La pobreza y la miseria de las masas se ven complementadas por el despilfarro de la riqueza social debido a la imposibilidad de encontrar salida para las mercancías producidas.

el hecho de que todas las ventajas principales de este desarrollo sean monopolizadas por una ínfima minoría de la población, y el crecimiento de la riqueza social vaya de la mano con el crecimiento de la desigualdad social, con el aumento de la distancia entre los poseedores y los desposeídos, con la profundización y ampliación del abismo entre la clase de los propietarios (la burguesía) y la clase de los proletarios.

VII. Pero al mismo tiempo que crecen y se desarrollan todas estas contradicciones inevitables del capitalismo,

crece también la lucha de la clase obrera contra la clase capitalista, crece la aspiración a liberarse del yugo insoportable del capitalismo.

la supresión de la propiedad privada sobre los medios de producción, su paso a la propiedad social y la sustitución de la producción mercantil capitalista por la organización socialista de la producción de productos a cargo de toda la sociedad, para asegurar el bienestar pleno y el libre desarrollo integral de todos sus miembros.

IX. Para llevar a cabo esta revolución social, el proletariado debe conquistar el poder político, que lo convertirá en dueño de la situación y le permitirá eliminar todos los obstáculos que se interpongan en el camino hacia su gran objetivo. En este sentido, la dictadura del proletariado constituye la condición política necesaria de la revolución social.

X. La revolución del proletariado será la liberación de toda la humanidad hoy oprimida y sufriente, pues pondrá fin a todas las formas de opresión y explotación del hombre por el hombre.

XI. La socialdemocracia rusa se plantea como tarea: descubrir ante los obreros la oposición irreconciliable de sus intereses con los intereses de los capitalistas; esclarecer ante el proletariado el significado histórico, el carácter y las condiciones de la revolución social que está llamado a realizar; organizar un partido revolucionario de clase, capaz de dirigir todas las manifestaciones de la lucha del proletariado contra todo el orden social y político actual.

XII. Pero el desarrollo del intercambio internacional y de la producción para el mercado mundial ha establecido (creado) un vínculo tan estrecho entre todos los pueblos del mundo civilizado (?), que el gran objetivo de la lucha emancipadora del proletariado solo puede alcanzarse mediante los esfuerzos conjuntos de los proletarios de todos los países. Por eso[173] el movimiento obrero moderno ha tenido que hacerse, y hace ya mucho que se ha hecho, internacional, y la socialdemocracia rusa se considera a sí misma como uno de los destacamentos del ejército mundial del proletariado, como una parte de la socialdemocracia internacional.

B.

I. Los objetivos inmediatos de la socialdemocracia rusa se ven modificados, sin embargo, considerablemente por el hecho de que los numerosos residuos del orden social precapitalista, feudal, existentes en nuestro país frenan en altísimo grado el desarrollo de las fuerzas productivas, rebajan el nivel de vida de la población trabajadora, determinan formas asiático-bárbaras de extinción del campesinado multimillonario y mantienen a todo el pueblo en la oscuridad, la falta de derechos y el sometimiento. La socialdemocracia rusa tiene todavía que luchar por conquistar las instituciones cívicas y políticas libres que ya existen en los países capitalistas avanzados y que son absolutamente necesarias para el desarrollo pleno y multilateral de la lucha de clases del proletariado contra la burguesía[174].

Por eso la socialdemocracia rusa se plantea como tarea política inmediata el derrocamiento de la autocracia zarista y su sustitución por una república basada en una constitución democrática, que garantice:

1) la autocracia del pueblo, es decir…

Escrito entre el 8 y el 25 de enero (21 de enero y 7 de febrero) de 1902.

Publicado por primera vez en 1924 en el Recopilador Leninista II.

Se publica según el manuscrito.