La teoría de Marx sobre el desarrollo del modo de producción capitalista se aplica tanto a la agricultura como a la industria. No deben confundirse los rasgos fundamentales del capitalismo con sus diferentes formas en la agricultura y en la industria.

Examinemos en qué consisten los rasgos fundamentales característicos y las formas particulares del proceso que crea el régimen capitalista en la agricultura. La causa del surgimiento de este proceso es doble: 1) la producción mercantil y 2) el hecho de que la mercancía no es el producto, sino la fuerza de trabajo. Cuando esta fuerza se incorpora al intercambio, toda la producción se vuelve capitalista y se crea una clase especial: el proletariado. El crecimiento de la producción mercantil y el desarrollo del trabajo asalariado en la agricultura se produce de una forma distinta que en la industria; por eso, la aplicación aquí de la teoría de Marx puede parecer incorrecta, pero es necesario saber de qué forma la agricultura se vuelve capitalista. Para ello, ante todo, hay que esclarecer dos fenómenos:

I. ¿Cómo crece la agricultura comercial? y

II. ¿Cómo se manifiesta la formación de la clase obrera?

I. El fenómeno fundamental de este proceso es el rápido crecimiento de la población industrial y la salida de los productos al mercado. Esto significa que, para el amplio desarrollo de la agricultura mercantil, es necesario un amplio desarrollo de la población no agrícola. Este proceso se manifiesta en diversas formas y se observa tanto en los países que importan cereales como en los que los exportan. A su vez, el rápido crecimiento de la población industrial crea una escasez de cereales en los países industriales, es decir, la imposibilidad, con un sistema técnico invariable, de prescindir de la importación de cereales de otros países. El aumento de la demanda de cereales, bajo la propiedad privada de toda la tierra, conduce a la formación de un precio de monopolio.

Esto es importante para explicar la renta.

El propio proceso de formación de la agricultura comercial no se produce exactamente igual que en la industria fabril: en la industria esto ocurre de forma simple y lineal, mientras que en la agricultura vemos otra cosa: allí predomina la mezcla de agricultura comercial y no comercial. Aquí se combinan diversas formas. En cada localidad determinada, se destina al mercado principalmente un solo producto. Por un lado, la producción del terrateniente y, especialmente, la del campesino es mercantil; por otro lado, conserva su carácter de consumo.

La necesidad de obtener dinero provoca el paso de la economía natural a la comercial. El poder del dinero oprime a los campesinos no solo en Europa Occidental, sino también en Rusia. Las estadísticas de los zemstvos muestran que incluso allí donde los vestigios de la economía patriarcal son muy fuertes, la subordinación del campesino al mercado alcanza proporciones enormes.

II. El proceso de formación de la clase de los trabajadores asalariados representa la descomposición del campesinado en dos capas: 1) agricultores (*farmers*), que consideran la agricultura como una industria, y 2) trabajadores asalariados. Este proceso se denomina a menudo diferenciación del campesinado. En Rusia, este proceso se manifestó de manera particularmente acusada. Fue observado ya en los tiempos del sistema feudal por los economistas.

Particularidades de la formación.

Este proceso se produce de manera desigual. Junto con la formación de la clase de los trabajadores asalariados, vemos la existencia del sistema patriarcal y la formación de uno nuevo, capitalista. La clase de los trabajadores asalariados está ligada a la tierra de un modo u otro: las formas del proceso, por consiguiente, serán muy diversas.