En el cuarto punto de nuestro programa agrario propongo hacer la siguiente modificación:

en lugar de las palabras:

«del establecimiento de comités campesinos (a) para la devolución a las comunidades rurales (mediante la expropiación o, en el caso de que las tierras hayan cambiado de manos, mediante el rescate, etc.) de aquellas tierras» etc.,

decir:

«del establecimiento de comités campesinos (a) para la devolución a las comunidades rurales (mediante la expropiación) de aquellas tierras que» etc.,

es decir, suprimir las palabras subrayadas.

Considero que esta enmienda debe hacerse sobre la base de las siguientes consideraciones:

1. En el programa agrario planteamos nuestro «máximo», nuestras «reivindicaciones social-revolucionarias» (véase mi comentario{83}). La admisión del rescate contradice el carácter social-revolucionario de toda la reivindicación.

2. El «rescate», tanto por su tradición histórica (el rescate de 1861{84}) como por su contenido (cf. la célebre frase: «el rescate es lo mismo que la compra»{85}), tiene un sabor específico de medida trivial-bienintencionada y burguesa. Aferrándose a nuestra admisión del rescate, no sería imposible echar a perder toda la esencia de nuestra reivindicación (y de saboteadores para esta operación se encontrarán más que suficientes)[136].

3. No hay fundamento para temer la «injusticia» de que las parcelas segregadas (otrezki) sean arrebatadas a personas que pagaron dinero por ellas. De todos modos, hemos rodeado esta medida de devolución de las parcelas segregadas con dos condiciones restrictivas [(1) — «tierras que fueron segregadas en 1861» y (2) — «que ahora sirven para la servidumbre por deudas»]. La propiedad que sirve para la explotación feudal es perfectamente justo confiscarla sin indemnización. (Y luego, que el comprador de las parcelas segregadas litigue con el vendedor; no es asunto nuestro.)

4. Al admitir el «rescate», imponemos pagos en dinero a los campesinos que, precisamente debido a las prestaciones de trabajo, estaban más profundamente arraigados en la economía natural: la brusquedad de la transición a los pagos monetarios puede arruinar a los campesinos con particular rapidez, lo que contradiría todo el espíritu de nuestro programa.

5. Si, como excepción, valiera la pena «indemnizar» al comprador de las parcelas segregadas, de ninguna manera debe ser a costa de los campesinos, que tienen un derecho moral e histórico sobre esas parcelas. Se puede «indemnizar» mediante la concesión de un pedazo de tierra equivalente en alguna zona periférica, etc.; eso ya no nos concierne.

Pido a todos que emitan su voto: a favor = significa a favor de eliminar las palabras sobre el rescate, a favor de tachar las palabras que he señalado.

En contra — por dejarlo en su forma anterior.

1) G. V. —
2) P. B. —
3) V. I. —
4) Berg —
5) A. N. —
6) Frey — a favor.

Escrito antes del 22 de marzo (4 de abril) de 1902.