El Congreso saluda la animación de la iniciativa revolucionaria entre la juventud estudiantil, propone a todas las organizaciones del partido que presten toda clase de ayuda a esta juventud en sus aspiraciones de organizarse y recomienda a todas las organizaciones, grupos y círculos de estudiantes: en 1-er lugar, poner en primer plano en su actividad la elaboración entre sus miembros de una concepción del mundo revolucionaria, íntegra y consecuente, el estudio serio del marxismo, por un lado, y por otro lado, del populismo ruso y del oportunismo de Europa occidental, como las principales corrientes entre las orientaciones avanzadas que luchan en la actualidad; en 2.º lugar, precaverse de esos falsos amigos de la juventud que la apartan de una seria educación revolucionaria mediante una fraseología revolucionaria o idealista hueca y con lamentos filisteos sobre el daño y la inutilidad de la polémica enconada y tajante entre las corrientes revolucionarias y de oposición, pues esos falsos amigos difunden de hecho solo la falta de principios y una actitud frívola hacia el trabajo revolucionario; en 3-er lugar, esforzarse, al pasar a la actividad práctica, por establecer de antemano vínculos con las organizaciones socialdemócratas, para aprovechar sus indicaciones y evitar, en lo posible, errores graves en el comienzo mismo del trabajo.