Querido G. V.: ¡Acabo de recibir la carta suya y de A. N. (no entiendo cómo la han traído en día festivo!). Por lo visto, se trata de jugadas forzadas, como dicen los ajedrecistas. A Bonch, en estas condiciones, naturalmente, hay que atraerlo hacia nosotros, y el paso que usted ha dado (ir a ver a Bonch-Bruévich e «invitarlo» a la Liga) será, con toda probabilidad, aprobado por todos.

Pero la cuestión es cómo actuar en adelante. En mi opinión, si las negociaciones de usted con Bonch-Bruévich tienen (o han tenido) éxito, hay que ante todo (tras asegurarle que usted presentará su candidatura a la Liga y que confía mucho en el éxito) exigir un paso formal también por su parte. Es decir, es necesario que él declare oficial y públicamente la escisión en «Zhizn» y su deseo de pasarse a «Iskra».

Sin este paso, en mi opinión, no podemos presentar formalmente su candidatura ante la Liga, pues Bonch-Bruévich aún no ha abandonado formalmente «Zhizn», y sería absurdo aceptar a una persona de una organización ajena. Además, si Bonch-Bruévich todavía está en lucha con Posse, aún está «repartiendo» con él, defendiendo nuestros intereses, ¡no se puede responder del resultado del reparto!! Eso no hay que olvidarlo. Y ya que «Bonch viene hacia nosotros del modo más decidido», como escribe A. N., la exigencia de usted no le supondrá la menor dificultad; él mismo reconocerá que, mientras no haya abandonado formalmente «Zhizn» y no haya dicho su palabra, nosotros, la Liga, no podemos someterlo a votación.

Si la escisión de «Zhizn» es un asunto plenamente decidido y absolutamente inevitable, es de directo interés y obligación directa de Bonch declararlo públicamente cuanto antes, aunque sea incluso mediante una carta* a «Iskra».

Nosotros publicamos esa carta de inmediato en el número 30, prevenimos a los adversarios, «atamos a Bonch» (y a nosotros mismos, en la medida en que la carta sea publicada**).

\* Diciendo que la escisión en «Zhizn» se produce por tal motivo, que yo y Cía. nos marchamos y desearíamos trabajar para «Iskra» y «Zariá», compartiendo sus ideas o siendo los más cercanos... una carta de ese tenor.

\** La carta no fue publicada en «Iskra». N. de la Ed.

De veras, esto sería lo mejor de todo y lo más seguro, pues de lo contrario podríamos llevarnos un chasco...

Así pues, mi opinión: los «toda clase de avances» a Bonch (de los que escribe A. N. y que usted está haciendo) también los considero necesarios, pero si él, Bonch, no da un paso formal, y mientras no lo dé, hay que limitarse a esos avances, que formalmente aún no comprometen a la Liga, y no ir más lejos.

En cuanto a lo ulterior, ya no habrá dificultades. Cuando Bonch-Bruévich abandone «Zhizn» con una declaración, cuando su grupo de transporte se adhiera a esa declaración, le será fácil recibir literatura de nuestra administración y empezar el transporte. Si fuera necesario aceptar también a ese grupo de transporte (como usted, G. V., supone), entonces ya nos informaremos de todo por medio de Bonch y discutiremos a quién y cómo aceptar.

Usted escribe, G. V.: «esperamos instrucciones para las negociaciones con el grupo de transporte».

Pero antes, que el grupo de transporte lo cuente todo detalladamente, pues ¿quién puede saber lo que hay en él?

¿No contesta usted nada, G. V., acerca de su folletín para «Iskra»? ¿y acerca del artículo sobre Tarásov?

Le estrecho la mano. Suyo, Lenin

P. D. Por favor, envíe o transmita esta carta también a A. N.

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Enviada de Londres a Ginebra

Publicado por primera vez en 1930 en el Recopilador Leninista XIII

Se imprime según el manuscrito