Escríbame, por favor, cuándo exactamente será la conferencia en Bruselas, cuántos días durará y si puede usted pasar por aquí. Luego, ¿quizá no sería inoportuno que usted, ya en esa conferencia, aprovechara de una u otra manera el hecho de la formación del Comité de Organización? Escriba pronto, y nosotros consultaremos a Rusia: tal vez haya tiempo incluso de que le llegue de allí alguna declaración o carta, si hiciera falta.

¿Ve usted a los zhiznistas*? ¿Cómo marcha el «acercamiento» con ellos y cuáles son las perspectivas? ¿Y los de «Rabócheie Dielo»? Sería bueno, sabe usted, en mi opinión, que también ellos participaran en su «círculo marxista» y que se empezara a acercarse a ellos (de manera informal). En los tiempos que corren, no conviene pelearse con ellos, y además no hay motivo: al sustituir «Rabócheie Dielo» por «Krasnoye Znamia», en esencia aceptaron nuestro plan de «distribución de las funciones literarias», y en el folleto de Martýnov «Los obreros y la revolución» no hay nada nocivo (salvo la tontería del «clarividente»).

Le estrecho fuertemente la mano.

Suyo, Lenin

Y en lo del búlgaro** soy culpable. Me arrepiento. No escribí porque no hubo encargos, y no me imaginaba que usted se inquietara.

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Enviada de Londres a Ginebra

Publicado por primera vez en 1925 en la Recopilación Leninista IV

Se imprime según el manuscrito