Por todo se ve que el Vyshibaló descaradamente va «a la guerra», y los iskristas se cubrirán de vergüenza para siempre si no responden a esto con la guerra más resuelta y desesperada. No temáis ninguna amenaza del Vyshibaló, ninguna revelación pública os asusta, poned el asunto inmediatamente en pie de guerra, como escribimos más arriba*, y aceptad cuanto antes las decisiones propuestas arriba. Incluso si el Vyshibaló arrastra a algunos más (incluso si os queda solo la mitad o menos de la mitad), debéis sin embargo ir hasta el final y exigir la expulsión incondicional del Vyshibaló, sin temer ni un ápice la «escisión» de la Unión.

Luego, ante los obreros debéis también plantear un ultimátum: o la escisión de la Unión y la guerra, o la condena resuelta del Vyshibaló por los obreros y su expulsión.

Nosotros, por nuestra parte, escribimos enseguida 2a 3b. Aplazamos la publicación en «Iskra» de la declaración piteresa 200.

Repetimos: la cuestión ahora es ya sobre el honor de los iskristas pitereses... Por supuesto, debéis hacerlo todo ahora sólo en asamblea general, invitando obligatoriamente también al Vyshibaló y levantando actas de las decisiones. Enviadnos inmediatamente las actas.

en la revista

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Escrito el 24 de septiembre de 1902.

Enviado de Londres a Petersburgo.

Publicado por primera vez en 1924.

«Proletárskaia Revoliutsia» núm. 3.

Se publica según el manuscrito.