Adjunto carta para Arkadi*.

Hoy he recibido tu carta, las pruebas y el dinero. Merci.

Respecto al «congreso» en Suiza se está armando un maldito embrollo.  
¿Quién (en primer lugar) ha ideado ese «congreso»? Nosotros no. Probablemente lo ha inventado B. N., a quien habría que reprender seriamente por su ligereza (viaje al extranjero, charlas con Korenevski sobre el congreso, etc.); si aún no lo has hecho, por favor, repréndelo bien. Lo haría yo mismo, pero me parece mejor que lo hagas tú, porque estoy muy enfadado.

Nadie está organizando ningún «congreso»: para un congreso hace falta que todos estén reunidos (y de Arkadi y Sonia** no sabemos nada con certeza). Para el «congreso» se necesita a algunos del extranjero (como Dimka, los viejos, quizá Alexándrova, etc.), y de eso ni se ha hablado. Para el congreso nadie ha preparado siquiera un programa, y nadie sabe de qué se va a hablar allí: ¿de la organización rusa de «Iskra»? ¡¿Sin delegados de esa misma organización?! ¡Todo esto es asombrosamente precipitado e irreflexivo!

El propio L. Gr. ya lo aplaza «hasta el otoño». Por favor, procura tú también  

«desbaratar» esa tontería del «congreso». Hay que ver ahora mismo a Lápot: él verá  

* Véase el presente tomo, págs. 201-203. Ed.  
** Sonia: nombre conspirativo del centro iskrista de Samara. Ed.  

a los suizos y luego vendrá él mismo a vernos. ¿Qué más? Luego Póvar, por lo visto, aún necesita estudiar: que estudie en Zúrich; eso es excelente. ¡Acaso, al igual que B. N., se quedará meses enteros en el extranjero! ¿A qué viene entonces tanta prisa por verle? Y cuando quiera venirse, él mismo tendrá que venir a nosotros, y no hay por qué arrastrarlo ahora. ¡Y qué disparate escriben B. N. y V. V. a Berg: «no se puede hablar sin P. B.»! ¿Con quién? Con Póvar: está con P. B. Con tres personas: están con P. B. Con Lápot: estará con P. B. Aconseja a Berg que reprenda bien a V. V. y a B. N. por ese disparate, y escríbeme qué opina Berg y si hay esperanza de que él les responda de manera que se les quiten las ganas de hacer tonterías. Y además, el propio P. B. ha ido a Múnich, y vendrá también a Londres. De que será necesaria la venida de G. V., nadie ha dudado.

He escrito a G. V. que sobre el «congreso» no sé nada, y que es imprescindible un encuentro de trabajo (con Lápot, etc.) en Londres, donde, por supuesto, él también estará. Si hace falta, le escribiré de nuevo.

Procura presionar de todas las maneras a L. Gr. para disuadirlo: no se representa con claridad quiénes, para qué y cómo compondrían ese «congreso».

Tuyo...

Las pruebas, supongo, ¿no hay que devolverlas? ¿N’est-ce pas?*  
Y el artículo de V. I., ¿acaso no está compuesto?

Por favor, no olvides: en mi artículo agrario hay una cita de Bulgákov: ¿t.? ¿s.? No se puede dejar así, y si no llego antes y no veo aún las pruebas, suprime no toda la nota, sino solo estas palabras: «t. s.» 185.

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Enviado desde Loguivy (costa norte de Francia) a Londres

* — ¿No es así? Ed.  

Publicado por primera vez en 1928  
en el Recopilatorio Leninista VIII  

Se imprime según el manuscrito