¡Querido amigo! Ante todo, de todo corazón lo felicito a usted (y a sus amigos) por el enorme éxito: el inicio de la reorganización del comité local. Esta causa puede convertirse en un punto de inflexión en todo nuestro movimiento, y por eso llevar esta reorganización hasta el final es la tarea más importante y más urgente. Cuídese sobremanera para tener tiempo de cumplirla.

Paso al asunto. Usted me pide que lo ayude con «un esbozo concreto de un plan de trabajo local en conexión con el trabajo general ruso». Para cumplir su pedido de inmediato, le escribo por ahora individualmente (para no demorar la causa comunicándome con los demás miembros de la redacción, dispersos ahora por distintos puntos; quizás más adelante ellos mismos le añadirán algo). No estoy completamente seguro de que entiendo correctamente su solicitud. Mis fuentes ahora son: su carta del 21/VI y la carta de 2a 3b sobre dos entrevistas (de usted, 2a 3b y Krásikov) con Vania (la Unión de Petersburgo). A juzgar por estas fuentes (especialmente por la segunda), Vania «resultó ser ahora nuestro correligionario, reconociendo sinceramente los defectos de su posición anterior». Partiendo de esto, seguiré escribiendo, dirigiéndome tanto a usted como a Vania, y dejo a su entera discreción si transmitir ahora mi carta a Vania (y a Mania = la organización obrera)

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o más tarde, si transmitirla íntegra o con algunas correcciones que, en caso de necesidad, también lo autorizo a hacer (informándonos, por supuesto, de todas esas correcciones, en lo posible).

Hablando estrictamente, no puedo, desde luego, darle ahora un «esbozo concreto de un plan de trabajo local en conexión con el trabajo general ruso»: esta tarea es irrealizable para mí sin una serie de consultas detalladas tanto con Vania como con Mania. Todo lo que puedo darle es un esbozo de los pasos prácticos que deben ser dados de inmediato y ante todo por Vania, desde el momento en que se ha convertido en un nuevo Vania o quiere de facto serlo. Y me parece que los pasos que ustedes todos trazaron en la segunda entrevista con Vania (y que se describen en la carta de 2a 3b) son completamente correctos. Estoy completamente de acuerdo en que «la primera causa es declararse abiertamente partidario de determinadas concepciones». Esta es precisamente la primera causa y esto solo puede hacerse mediante una declaración abierta. Sé bien que la mayoría o muchos de los camaradas de Vania (es decir, los comités y sus miembros) tienen un fuerte prejuicio contra tales declaraciones abiertas o, al menos, no están acostumbrados a ellas. Este rasgo es completamente comprensible desde el punto de vista de la etapa ya superada del movimiento y de los errores ya rechazados. Pero precisamente porque Vania ocupa una posición tan importante, precisamente porque en el pasado declaró abiertamente sus viejas concepciones, que divergían resueltamente de las «iskristas», precisamente por eso recomendaría con especial fervor a los camaradas (= a Vania) que superaran en sí mismos esa falta de costumbre y ese prejuicio. Nuestro trabajo local hasta ahora ha sufrido sobre todo de estrechez y de aislamiento, de la falta de voluntad de los militantes locales de dedicarse activa y resueltamente a la elaboración de los problemas generales del partido. Que Vania, al pasar a ser partidario de la socialdemocracia revolucionaria, rompa de inmediato con esa tradición y declare públicamente que sus concepciones teóricas fundamentales y sus ideas organizativas son tales y que él se encarga ahora de la realización de estas ideas, invitando también a ello a todos los demás comités. Esta declaración tendrá una importancia enorme tanto para Vania como para toda Rusia, será

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de por sí una causa de envergadura. No hay que temer ofender a los viejos amigos de Vania que sostenían otras concepciones: toda sombra de ofensa será eliminada aquí precisamente por el hecho de que el propio Vania reconozca abierta y sinceramente que las circunstancias y la experiencia lo han convencido de lo erróneo de sus anteriores concepciones teóricas, principios tácticos y planes organizativos, vinculados de uno u otro modo al economismo. No habrá aquí ni sombra de ataque a esas viejas concepciones, sino un simple reconocimiento de su propia evolución. La franqueza sincera de este reconocimiento ejercerá una influencia diez veces mayor sobre la unificación efectiva de todos los socialdemócratas rusos y sobre el cese completo de la «polémica» entre ellos, que un centenar de protestas contra la «polémica».

Así pues, ante todo y sobre todo: una declaración abierta e impresa (en la hoja local o en Iskra, lo mejor de todo es en ambos lugares). Este paso no debe aplazarse en absoluto ni una semana, pues sin él todos los demás pasos fácilmente pueden resultar infructuosos (un fracaso, etc.), y con él se consolida de inmediato el nuevo camino.

¿Qué debería figurar en esa declaración? Si Vania me pidiera sobre esto un consejo de camarada (pero no antes, desde luego, de que él me lo preguntara), yo respondería: 1) el reconocimiento de su renuncia a las viejas concepciones (teóricas, tácticas, organizativas) con una caracterización muy general (a ser posible en una o dos palabras) de dichas concepciones. 2) El reconocimiento del paso al número de partidarios de Iskra, de sus concepciones teóricas, tácticas y organizativas, el reconocimiento de ésta como órgano dirigente (NB: dirigente no significa en absoluto que necesariamente se esté de acuerdo con él en todo. Significa precisamente sólo la solidaridad con los principios dirigentes de tal órgano. Este reconocimiento es plenamente compatible con la indicación de divergencias parciales, si las hay, y con la indicación de que yo deseo tales y cuales cambios y yo, como actual partidario de Iskra, los llevaré a cabo, los impulsaré en ella, en Iskra, esos cambios). 3) La puesta en primer plano de la unificación, mejor dicho, de la reconstitución de un Partido Obrero Socialdemócrata

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ruso único de hecho, mediante el trabajo conjunto, que debe comenzar por la agrupación en torno a

Iskra para convertirla en un instrumento de agitación realmente de todo el pueblo y que (el trabajo) debe conducir a la creación de una organización combativa de toda Rusia, capaz de emprender un embate decisivo contra la autocracia. 4) El reconocimiento (ya hecho, pero aún no publicado por Vania) de la necesidad de reorganizar la constitución y el funcionamiento de Vania con Mania (sus relaciones, etc.), la proclamación (por así decirlo) de la revisión de la constitución. 5) El reconocimiento de la necesidad de aproximarse y fundirse más estrechamente con la organización rusa de Iskra para la realización de las tareas que de ahora en adelante son comunes a Vania y a esa organización. 6) El envío de uno o varios (quizás de Vania y de Mania, etc.) miembros del Comité de Petersburgo para la función de inicio inmediato de la realización práctica de lo antedicho, es decir, de la fusión con Iskra y de la unificación del partido*.

Por supuesto, de estos 6 apartados, el 6º no puede en absoluto ser publicado, así como quizás tampoco otros puntos. La declaración podría poner puntos suspensivos y directamente estipular que tales o cuales (o «ulteriores») puntos no están sujetos a publicación por razones conspirativas. Pero repito: si Vania realmente se ha convertido en partidario nuestro, no debe aplazar esta declaración ni una semana.

En esa consulta de los delegados del Comité de SPB. con Sonia (la organización rusa de

Iskra) y con la redacción de Iskra (en el extranjero) se elaborará ya el verdadero plan concreto no solo de la transformación del trabajo piteriano, sino también de la unificación directa del partido, de la constitución del Comité de Organización para la preparación del 2º congreso del partido, etc., etc., etc.

Además, en su segunda reunión se trazó, «antes de cumplir el mencionado proyecto (del envío de delegados al extranjero en julio), la toma de conocimiento previa de la situación de los asuntos en las distintas localidades de nuestra vasta patria, a fin de tener una base para las deliberaciones

* Esto (§ 6) también está ya decidido de facto en su segunda reunión: el envío al extranjero para ponerse definitivamente de acuerdo.

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en el congreso». Pues bien, esa decisión yo (lo diré francamente) la considero un error y aconsejaría renunciar a ella. Eso significa demorar la causa y querer cazar dos liebres a la vez. Capturemos primero la primera: pongámonos de acuerdo (nosotros con Vania) nosotros mismos. Esto equivaldrá ya a la solidaridad plena de Vania con Sonia. Y con esta solidaridad, la tarea práctica ulterior (de recorrer Rusia) será cumplida por Vania y Sonia (+ ¿o =?) con toda facilidad. Pero ahora no tiene sentido dispersarse: primero (1) convenceremos definitivamente a Vania y a Mania, después (2) declararemos públicamente nuestro punto de vista, luego (3) nos pondremos de acuerdo de inmediato con Iskra (en el extranjero, donde Iskra ya tiene todo un archivo de datos sobre la cuestión de la situación de los asuntos en los distintos lugares de la vasta patria: ¡no descuiden ese archivo, camaradas!), y (4) con Sonia, y entonces ya (5) el recorrido de Rusia con el objetivo práctico directo de la unificación efectiva del trabajo (y de la convocatoria de un congreso de todo el partido).

Aquí tiene, si quiere, un «esbozo concreto del plan» de las tareas prácticas más inmediatas. Si el § 2 presenta dificultades, se puede adelantar al primer lugar el § 3 (esto será, desde luego, una cierta demora, pero en determinadas condiciones, una demora inevitable). Pero hay que insistir a toda costa tanto en el 2 como en el 3. Es sumamente importante, al mismo tiempo, que los miembros de Vania que vengan aquí estén provistos de los más amplios poderes posibles, que a ser posible sean 2 y no 1 (aunque esto depende ya enteramente de las condiciones locales y ustedes lo ven mucho mejor).

Con esto, parece que puedo terminar. Escríbame, por favor, cuanto antes su opinión: ¿he entendido correctamente su solicitud? ¿es factible mi «plan concreto»? etc. Temo que los asuntos todavía no estén tan bien, que Vania aún no sea un partidario pleno. Es especialmente sospechoso que a Mania no se le haya dado hasta ahora el ¿Qué hacer?* Sería bueno que ustedes repitieran la consulta con Vania in pleno (es decir, en plena composición del Comité de SPB.): esto sería sumamente importante para aclarar con precisión si hay

* Véase V. I. Lenin, Obras, 5.ª ed., t. 6, pp. 1-192. Red.