¡Camaradas! Hemos recibido hace solo dos días la notificación sobre la convocatoria de una reunión para el 21 de marzo, junto con la comunicación, completamente inesperada, de que el plan inicial de celebrar una conferencia ha sido sustituido por el plan de celebrar un congreso del partido. Ignoramos quién ha realizado este cambio súbito e inmotivado. Por nuestra parte, lo consideramos sumamente desafortunado, protestamos contra tan rápidas modificaciones de decisiones en pasos extraordinariamente complejos e importantes desde el punto de vista partidista y recomendamos encarecidamente volver al plan inicial de celebrar una conferencia.

Para convencerse de la necesidad de esto, basta, en nuestra opinión, con examinar más atentamente la lista de cuestiones (Tagesordnung) del congreso, que también se nos comunicó hace solo dos días, sin que sepamos si se trata solo de un proyecto de Tagesordnung propuesto por una organización o por varias. La lista señala nueve cuestiones que serán sometidas a debate en el congreso, en el siguiente orden (expongo el contenido de las cuestiones de forma abreviada): A) Lucha económica; B) Lucha política; C) Agitación política; D) 1 de Mayo; E) Actitud hacia los elementos de oposición; F) Actitud hacia los grupos revolucionarios no integrados en el partido; G) Organización del partido; H) Órgano Central e I) Representación en el extranjero y organizaciones del partido en el extranjero.

En primer lugar, esta lista, por su arquitectura y la redacción de cada cuestión, produce de manera irresistible la impresión del «economismo». No creemos, por supuesto, que la organización que propone esta lista mantenga todavía hoy puntos de vista «economicistas» (aunque hasta cierto punto esto no es del todo imposible), pero rogamos a los camaradas que no olviden que hay que tener en cuenta tanto la opinión pública de la socialdemocracia revolucionaria internacional como los residuos de «economismo» aún extendidos entre nosotros. ¡Piénsese tan solo: el partido de vanguardia de la lucha política convoca un congreso en el momento de máxima tensión de todas las fuerzas revolucionarias y de oposición del país, que han iniciado un asalto directo contra la autocracia, y de repente colocamos a la cabeza la «lucha económica», seguida solo después por la «política»! ¿Acaso no es esto copiar el error tradicional de nuestros «economistas» de que la agitación política (resp. lucha) debe seguir a la económica? ¿Es imaginable que algún partido socialdemócrata europeo, en un momento revolucionario, se le ocurriera colocar en primer lugar entre todas las cuestiones la cuestión del movimiento sindical? ¡O tomemos esa separación de la cuestión de la agitación política respecto a la cuestión de la lucha política! ¿Acaso no trasluce aquí el error habitual que contraponía la agitación política a la lucha política como algo esencialmente distinto, como algo perteneciente a otra etapa? O, en fin, ¿cómo explicarse que las manifestaciones figuren, ante todo, en la lista de cuestiones como un medio de lucha económica? No hay que olvidar, en efecto, que en la actualidad toda una serie de elementos ajenos a la socialdemocracia acusa a toda ella de «economismo»: la acusan tanto *Nakánune*, como *Vestnik Russkoi Revoliutsii*, como *Svoboda*, la acusa incluso (¡incluso!) *Rússkoie Bogatstvo*. No hay que olvidar que, cualesquiera que sean las resoluciones de la conferencia, la propia lista de cuestiones quedará como un documento histórico en base al cual se juzgará sobre la altura del desarrollo político de todo nuestro partido.

En segundo lugar, la lista sorprende por el hecho de que plantea (¡a pocos días del congreso!) cuestiones que deben discutirse solo cuando estén completamente preparadas, cuando haya posibilidad de adoptar decisiones realmente definidas, realmente comprensibles; de lo contrario, es mejor no discutirlas por ahora. Por ejemplo, los puntos E y F: la actitud hacia las corrientes de oposición y otras corrientes revolucionarias. Es imprescindible discutir de antemano estas cuestiones en todos sus aspectos, elaborar informes sobre ellas, esclarecer las diferencias de los matices existentes, y solo entonces adoptar resoluciones que aporten realmente algo nuevo, que puedan servir de guía real para todo el partido, y no que se limiten a repetir algún «lugar común» tradicional. Piénsese en efecto: ¿podemos, en unos pocos días, elaborar una decisión circunstanciada, motivada y que tenga en cuenta todas las necesidades prácticas del movimiento sobre las cuestiones de la actitud hacia el «grupo revolucionario-socialista ‘Svoboda’» o hacia el recién aparecido «partido de los socialistas-revolucionarios»? Ya no hablamos de la impresión, cuando menos extraña, que causará en todos la mención de los grupos revolucionarios no integrados en el partido junto al silenciamiento de una cuestión tan importante como la actitud hacia el Bund y la revisión de los párrafos que lo tratan en las decisiones del Primer Congreso del partido.

En tercer lugar —y esto es lo principal—, la lista de cuestiones adolece de una laguna imperdonable: se ha silenciado por completo la posición de principio de la socialdemocracia revolucionaria rusa contemporánea y su programa de partido. En un momento en que el mundo entero grita sobre la «crisis del marxismo» y toda la publicística liberal rusa incluso sobre su descomposición y desaparición, en que la cuestión de las «dos corrientes en la socialdemocracia rusa» no solo ha sido puesta a la orden del día, sino que ha logrado incluso entrar en toda clase de programas de lectura sistemática, en los programas de conferencias de los propagandistas y de los círculos de autoformación, en un momento así, silenciar dichas cuestiones es completamente imposible. Sobre nosotros, camaradas, ironiza ya la prensa de nuestros adversarios (véase Nadezhdin, *Vísperas de la Revolución*) diciendo que estamos acostumbrados a «informar en los informes: ¡todo está en orden!»…

Todas las deficiencias señaladas de la lista de cuestiones demuestran de manera convincente, en nuestra opinión, la irracionalidad del plan de convertir la conferencia ya convocada en un congreso. Comprendemos, por supuesto, cuán fuertemente sienten todos la ausencia de congresos del partido desde 1898, cuán tentadora es la idea de aprovechar los esfuerzos invertidos en la organización de la conferencia para poner fin a esta existencia de «partido sin instituciones partidistas». Pero sería el mayor error —por mor de estas consideraciones prácticas— olvidar que del congreso del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia todos esperan ahora decisiones que estén a la altura de todas las tareas revolucionarias de la época contemporánea, que si flaqueamos ahora, en un momento verdaderamente crítico, podemos enterrar todas las esperanzas de la socialdemocracia en la hegemonía en la lucha política, que es mejor no escatimar el gasto de algunos miles de rublos y de algunos meses de trabajo preparatorio de organización y aprovechar la presente conferencia para preparar para el verano un congreso verdaderamente general del partido, capaz de resolver de manera definitiva todas las cuestiones de actualidad, tanto en el terreno de la teoría (programa de principios) como en el de la lucha política.

Miren a los socialistas-revolucionarios, que cada vez con más habilidad aprovechan nuestras deficiencias y avanzan en perjuicio de la socialdemocracia. Acaban de formar el «partido», han instituido un órgano teórico, han acordado crear un periódico político mensual. ¿Qué se dirá de los socialdemócratas si, después de semejante acontecimiento, en su congreso no logran alcanzar siquiera resultados como esos? ¿No corremos el riesgo de suscitar la impresión de que, en cuanto a la definición programática y la organización revolucionaria, los socialdemócratas no han avanzado más allá de ese «partido» que de antemano agrupa a su alrededor a toda clase de elementos imprecisos, no definidos e incluso indefinibles?

En vista de todo esto, creemos que el presente congreso de representantes de los comités debe ser declarado no Segundo Congreso ordinario del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia, sino conferencia privada, y establecer como tarea principal e inmediata de esta conferencia organizar y preparar para el verano un congreso verdaderamente general del partido, que esté en condiciones tanto de aprobar el programa del partido, como de poner en marcha definitivamente el órgano político semanal del partido y, en general, de lograr la plena y efectiva unificación de todos los comités y de todos los grupos (tipográficos, etc.) de socialdemócratas sobre la base de la firmeza de principios, la fidelidad a los principios de la socialdemocracia revolucionaria y la real disposición combativa para acciones políticas ofensivas.

Partiendo de esta idea fundamental, nos permitimos proponer a la consideración de los camaradas el siguiente Tagesordnung de nuestra conferencia:

1. Resolución de principios. En esta resolución es necesario pronunciarse con total determinación contra aquellos lamentables intentos de restringir nuestra teoría y nuestras tareas, que estuvieron bastante difundidos en el pasado inmediato. Rechazando en términos categóricos toda restricción semejante, la conferencia del partido realizará una labor importante para la unificación de principios de todos los socialdemócratas y elevará el prestigio, quebrantado, del marxismo revolucionario. Tal vez algunos camaradas expresen el temor de que la discusión de la resolución de principios consuma una masa de tiempo y perjudique la ocupación en cuestiones prácticas. No compartimos en absoluto estos temores, creyendo que los prolongados debates en la prensa ilegal han esclarecido la cuestión hasta tal punto que coincidiremos muy rápida y fácilmente en los principios de la socialdemocracia revolucionaria. Pero prescindir de una resolución de principios es de todo punto imposible.

Además, la eliminación de esta cuestión del Tagesordnung de la conferencia no lograría de todos modos su objetivo, pues al discutir las resoluciones sobre la lucha económica, la lucha política, etc., surgiría inevitablemente la misma cuestión, pero de forma más fragmentaria. Será mucho más conveniente, por tanto, terminar primero con esto y no desmenuzar nuestras resoluciones sobre la agitación política, las huelgas, etc., sino exponer de manera coherente la concepción sobre nuestras tareas fundamentales.

Por nuestra parte, intentaremos esbozar un proyecto de tal resolución y colocarlo en el apéndice de este informe (si tenemos tiempo de hacerlo).

2. El segundo congreso ordinario del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia. Tenemos en vista aquí la solución preliminar (y, por supuesto, hasta cierto punto hipotética) de la cuestión del momento del congreso (verano o, a más tardar, otoño, pues es deseable terminar para el comienzo de la futura "temporada"), de su lugar (para lo cual hay que sopesar minuciosamente las condiciones conspirativas), de los medios necesarios para su organización ("Iskra", por su parte, estaría dispuesta a asignar ahora mismo para este fin 500 rublos de una donación especial recibida por ella; es posible que en breve encontráramos otra cantidad igual o incluso mayor. Hay que discutir cuántos miles de rublos costará esto aproximadamente y cómo reunir exactamente lo que falte), – y, por último, sobre las bases generales y la posible amplitud de la representación (es decir, que estén representados comités definidos de antemano y grupos conocidos, tal vez también círculos de socialdemócratas rusos, por no hablar de la tarea comparativamente fácil de representar a ambas organizaciones socialdemócratas en el extranjero; hay que establecer también el orden de discusión de la cuestión sobre la convocatoria al congreso de organizaciones que hayan de surgir en el intervalo entre la conferencia y el congreso, etc., etc.).

3. Elección del Comité de Organización. La tarea de este CO sería, en términos generales, llevar a la práctica las decisiones de la conferencia, preparar y organizar el congreso, determinar definitivamente su momento y lugar, su organización práctica, preparar funciones como el transporte, la instalación de imprentas del partido en Rusia (con el concurso de "Iskra" han surgido en Rusia dos grupos tipográficos locales, simpatizantes con nuestras publicaciones, que han logrado editar en sus dos imprentas los números 10 y 11 de "Iskra", los folletos: "¿Qué hacer ahora?", "El décimo aniversario de la huelga de Morózov", "El discurso de Piotr Alekséiev", "El acta de acusación por el caso Obújov" y muchos otros, junto con una serie de octavillas. Esperamos que los representantes de estos grupos locales logren participar en los trabajos de la conferencia y que presten toda la asistencia para la realización de las tareas generales del partido{106}), luego la asistencia a toda clase de organizaciones locales, profesionales (obreras), estudiantiles, etc., etc. En tres o cuatro meses, este CO, apoyado por todas las organizaciones, podría preparar plenamente el terreno para la formación de un verdadero CC, capaz de dirigir de facto toda la lucha política de nuestro partido.

En vista de la complejidad y multiplicidad de aspectos de las tareas del CO, éste debería, en nuestra opinión, componerse de un número no muy reducido de personas (5–7), proponiéndoles que elijan una mesa, distribuyan las funciones y se reúnan varias veces antes del congreso.

4. Elección de una comisión para elaborar el proyecto de programa del partido. Dado que la redacción de "Iskra" (y en ella también el grupo "Emancipación del Trabajo") trabaja ya desde hace mucho en esta difícil labor, nos permitiríamos proponer a los camaradas el siguiente plan. Tenemos ya terminado todo el proyecto de la parte práctica del programa, incluido el proyecto de programa agrario, y además, están redactadas dos variantes de la parte de principios del programa. Nuestro representante dará a conocer a la conferencia estos proyectos, si se considera necesario y si él, por su parte, no encuentra obstáculos para ello. De estas dos variantes estamos componiendo ahora un proyecto común, y no desearíamos, naturalmente, publicarlo en forma de borrador, es decir, antes de terminar este trabajo. Si la conferencia eligiera a varias personas para que se unieran a nuestra redacción con el fin de elaborar el programa, esto sería, quizás, la solución más práctica de la cuestión.

Por nuestra parte, podemos en todo caso asumir ahora mismo la obligación formal ante los camaradas de presentar dentro de unas semanas el proyecto definitivo de programa del partido, el cual desearíamos imprimir previamente en "Iskra" para que todos los camaradas lo conozcan y puedan hacer sus observaciones.

5. Órgano Central. En vista de las enormes dificultades que presenta la tarea de poner en pie un órgano periódico que salga regularmente y esté suficientemente equipado desde el punto de vista literario y técnico, la conferencia, siguiendo el ejemplo del primer congreso del partido, probablemente se decantaría por uno de los órganos existentes. Se decida esta cuestión de este modo o se proyecte la creación de un órgano completamente nuevo, en todo caso habrá que encargar a una comisión especial, o, mejor aún, al mismo Comité de Organización, la preparación de este asunto y su discusión multilateral conjuntamente con la redacción existente o con la recién elegida.

A estas discusiones sería necesario, en nuestra opinión, atraer al grupo "Emancipación del Trabajo", sin cuya participación y dirección no podemos concebir la correcta organización de un órgano político que mantenga consecuentemente los principios y satisfaga en general todas las necesidades del movimiento.

Dado que ya antes de la conferencia hubo intentos de crear un órgano quincenal, el partido debería fijar como tarea inmediata la organización de un periódico semanal: esto sería plenamente posible a condición de un trabajo realmente común de todos los socialdemócratas rusos en torno a dicho órgano.

6. Preparación de una lista de cuestiones para el congreso del partido y de informes sobre las mismas. La conferencia debería, en parte esbozar por sí misma, en parte encargar al Comité de Organización, la composición de esta lista y designar sin falta (resp. buscar) ponentes para cada cuestión. Sólo a condición de la designación previa de ponentes se puede asegurar una discusión verdaderamente multilateral de las cuestiones (algunos informes podrían ser publicados total o parcialmente con antelación y someterse a discusión en la prensa: por ejemplo, esperamos publicar en breve un informe casi terminado de uno de los miembros de la redacción sobre el programa agrario de la socialdemocracia rusa[144], etc.) y su correcta resolución en el congreso.

7. Cuestiones prácticas actuales del movimiento, por ejemplo: (a) discusión y aprobación de la octavilla de mayo (resp. discusión de los proyectos de octavilla presentados por "Iskra" y otras organizaciones);

(b) la manifestación de mayo: momento y métodos de su organización;

(c) encargar al Comité de Organización que contribuya a la organización de boicots, manifestaciones, etc., así como a la preparación gradual tanto de los ánimos de los miembros del partido como de las fuerzas y medios del partido para la insurrección popular;

(d) diversas cuestiones financieras sobre los gastos del Comité de Organización, etc.

Al concluir con esto nuestro informe sobre las cuestiones relativas a las tareas y al Tagesordnung de nuestro congreso, observaremos solamente que redactar un informe detallado sobre la actividad de "Iskra" nos es completamente imposible, a causa de la extrema falta de tiempo. Nos vemos obligados a limitarnos, por tanto, al breve esbozo que se adjunta a continuación.

(NB) Proyecto de resolución

1. La Conferencia rechaza decididamente todo y cualquier intento de introducir el oportunismo en el movimiento clasista revolucionario del proletariado, intentos que se han expresado en la llamada "crítica del marxismo", en el bernsteinianismo y en el "economismo". Mientras la burguesía de todos los países se regocija con la tan cacareada "crisis en el socialismo", la Conferencia, en nombre del POSDR, declara su solidaridad con la socialdemocracia internacional revolucionaria y su firme convicción de que la socialdemocracia saldrá de esta crisis aún más fortalecida y dispuesta a una lucha implacable por la realización de sus grandes ideales.

2. La Conferencia declara su solidaridad con el Manifiesto del Partido Obrero Socialdemócrata de Rusia y confirma que considera el derrocamiento de la autocracia como la tarea política inmediata del partido. La Conferencia declara que, como piedra angular de su actividad, dirigida a la realización de esta tarea inmediata, así como de su objetivo final, la socialdemocracia sitúa la agitación política integral y ante todo el pueblo, llamando al proletariado a la lucha contra todas las manifestaciones de la opresión económica, política, nacional y social, sea cual sea la parte de la población sobre la que recaiga esta opresión. La Conferencia declara que el partido apoyará todo movimiento revolucionario y de oposición progresista contra el régimen político y social existente. Como medio práctico de lucha, la Conferencia recomienda especialmente la organización de boicots, manifestaciones en teatros, etc., así como manifestaciones masivas organizadas. La Conferencia aconseja a todos los comités y grupos del partido que presten atención a la necesidad de medidas preparatorias para una insurrección armada popular contra la autocracia zarista.

3. La Conferencia declara que la socialdemocracia rusa seguirá dirigiendo la lucha económica del proletariado, se preocupará por su ampliación y su desarrollo en profundidad, por el fortalecimiento de su vínculo ideológico y organizativo con el movimiento obrero socialdemócrata, y se esforzará por utilizar cada manifestación de esta lucha para desarrollar la conciencia política del proletariado e incorporarlo a la lucha política. La Conferencia declara que no hay ninguna necesidad de realizar primero la agitación sólo sobre una base económica, ni de considerar en general que la agitación económica sea el medio más ampliamente aplicable para incorporar a las masas a la lucha política.

[Nota bene: ¡muy importante pillar aquí también a "Rabócheie Dielo" una vez más!]

4. (Tal vez sobre el campesinado en el espíritu de nuestro programa agrario?
Intentaré redactarlo y enviarlo a continuación.)