1/IX.1901





Querida mamita: Recibí en estos días tu carta para Nadia con

una carta de Maniasha. ¡Me apenó mucho saber que los casos de

los nuestros están tan mal! No sé, querida mamá,

qué aconsejar. Por favor, no te inquietes demasiado. Probablemente el

fiscal está creando tantas dificultades como último intento de

inventar un "caso" y cuando fracasasen estos intentos tendrán que

conceder la libertad. Ayudaría ir a Petersburgo-si la salud te lo

permite-, y presentar una queja por algo tan inaudito como no interrogarlos

en seis meses. Es un hecho tan concreto y evidentemente ilegal, que lo mejor

es presentar una queja sobre eso. De cualquier modo, Petersburgo

enviaría una consulta a Moscú, y haría que ésta

abandone un tanto esa arbitrariedad provinciana (eso fue lo que

ocurrió cuando Mitia fue detenido). Eso es un argumento en favor del

viaje a San Petersburgo. También hay, naturalmente, un argumento en

contra: el resultado es dudoso, y te causará mucha ansiedad. Tú

estás en mejor posición para decidir si vale o no la pena

emprender algo así, y probablemente lo has discutido con los amigos.

Habría que protestar también porque negaron a Mitia

autorización para ver a Maniasha [1], cosa realmente

insólita.





En cuanto a Aniuta, naturalmente no le escribiré lo que me dices,

para no inquietarla demasiado. Es probable que nos veamos dentro de algunas

semanas, y entonces procuraré tranquilizarla un poco.





Por favor, querida mía, escríbeme cuando tengas un rato

libre, y dime cómo te encuentras, si estás completamente bien

de salud y qué piensas hacer en otoño. ¿Volverás

a Moscú o te quedarás en Podolsk por ahora?

¿Cuándo parte M. V.? Cuando veas a Maniasha y a Mark,

salúdalos muy efusivamente de nuestra parte. Ahora ha pasado el

verano-el verano es la peor época para estar en la cárcel-, y

después del interrogatorio, probablemente comprenderán un poco

más claramente que el caso de ellos es trivial.





Te abrazo fuertemente, fuertemente, querida mía. Te deseo

ánimo y salud. Recuerdas, cuando me detuvieron pensaste que el caso

era mucho más serio y peligroso, y naturalmente ¡los casos de

Maniasha y Mark no pueden ser comparados con el mío! Probablemente los

retienen mucho tiempo, en parte porque hay tantos detenidos, y el caso no ha

podido ser todavía debidamente ordenado. La verdad es que en

Petersburgo este absurdo sería imposible.





Te beso una vez más. Tuyo, V. Ul.





Vivimos como siempre; El. Vas. no está del todo bien; de nuevo hay

gripe. Nadia ahora parece sentirse cómoda y está acostumbrada a

esta forma de vida.





* * *




[1] La visita no fue autorizada con el pretexto de que

Dmitri Uliánov habia sido procesado recientemente por una causa

política. (Ed.)