26. VII. 01.

Querido P. B.: He recibido y leído atentamente su carta (Alexéi también).

Me alegré mucho de que expusiera tan detalladamente sus observaciones 132. En vano

* — «al millardo silesiano». — Red.

piensa usted que soy demasiado («bastante») «terco». He tenido en cuenta todas sus indicaciones sobre suavizar determinados pasajes (así como todas las indicaciones de G. V.), es decir, en todas partes los he suavizado. «Un kopek por rublo» unirá a todos los obreros: he añadido «según la opinión de los economistas» entre paréntesis. En lugar de «limitación de la autocracia» he puesto «abolición», como usted indicó. Las páginas 82-83, poco prudentes desde el punto de vista de nuestras miras respecto al aprovechamiento de los liberales (es decir, ideas expresadas sin la debida prudencia), las he tachado por completo, como usted aconsejó. He insertado también una nota con referencia a su folleto «La situación histórica», señalando que la cuestión que apenas he rozado ha sido examinada detalladamente por usted.

He insertado un par de palabras acerca de que puede alegrarnos la mayor comprensión por parte de los liberales (en la persona de R. N. S.) del movimiento obrero. He suprimido completamente el «lamento» por la aparición de la nota de Witte con semejante prefacio... He suprimido asimismo varias asperezas tanto en la primera como en la segunda mitad del artículo. En general, no soy tan terco cuando se trata de suavizar detalles, pero en principio no puedo renunciar a la idea de nuestro derecho (y nuestro deber) de fulminar a R. N. S. por su prestidigitación política. Es precisamente un prestidigitador político: de ello me ha convencido definitivamente la lectura y relectura del prefacio, y en mi crítica he incluido todo lo que nos han dado los últimos meses (es decir, las *Verhandlungen*[^1] con «el ternero», los intentos de acuerdo, etc.[^2]), — por así decirlo, me he desahogado ajustando cuentas con ese sujeto. Consideraba que el centro de gravedad de todo el artículo era la dilucidación del problema del carácter constitucional del zemstvo. El liberalismo «zemstviano» es, en lo tocante a la influencia sobre la sociedad, lo mismo que el economismo en lo tocante a la influencia sobre los obreros. Debemos combatir una y otra estrechez.

Mañana probablemente quedará decidida la cuestión del artículo. Si se publica ahora, trataré de enviarle un ejemplar de las primeras pruebas: tal vez indique usted todavía algo, y entonces tendremos tiempo de

[^1]: — negociaciones. — Red.
[^2]: Véase el presente tomo, págs. 79-81. — Red.