¡Querido G. V.! Recibí ayer los libros sobre la cuestión agraria. Gracias por ellos. Estoy bastante inmerso en mi artículo «agrario» contra Chernov (en parte, contra Hertz y Bulgákov). Creo que hay que despedazar a ese Chernov sin piedad***.

Ahora estuvo Velika, leyó fragmentos de su carta para ella. En cuanto a las correcciones, ya hicimos «todo lo posible», es decir, enviamos las enmiendas a Dietz para que las incorpore al texto, si no es demasiado tarde; y si es tarde, las señalaremos indefectiblemente al final del libro, de modo que, en verdad, no habrá ningún desastre especial. Las pruebas de imprenta las revisó mi esposa, cotejándolas con el manuscrito (eso que usted anotó

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* - en la librería de «Vperiod». *Nota de la ed.*

** Los últimos tres párrafos se publican por primera vez. *Nota de la ed.*

*** Véase «La cuestión agraria y los "críticos de Marx"» (Obras, 5.ª ed., tomo 5, págs. 95-221). *Nota de la ed.*

con la observación: «¡Yo no tenía esto!» resultó ser una errata suya, pues en su manuscrito, según acabo de verificar, efectivamente está escrito «la insurrección de mayo». Eso también lo corregimos). Dado que los errores del corrector son inevitables, de ahora en adelante adoptaremos realmente la «táctica» propuesta por usted: enviaremos al autor las primeras pruebas (las segundas, ya es tarde) con el fin de que el autor no corrija letras o signos individuales, pues eso lo hará el corrector y no es importante, sino que solo corrija las omisiones de frases, palabras o la sustitución de una palabra por otra que distorsionan el sentido.

Recibí mi artículo* de P. B. junto con su carta. P. B. también está a favor de suavizarlo. Y yo, por supuesto, ya he introducido todas las atenuaciones señaladas concretamente por usted y por P. B. En cuanto al cambio de todo el tono del artículo, respective** la sustitución de todos los ataques por una sarcástica amonestación desdeñosamente condescendiente, aunque ese plan suyo me gusta, dudo que yo pueda hacerlo. Si no hubiera estado «irritado» contra el autor, no habría escrito así. Y puesto que existe la «irritación» (comprensible no solo para nosotros, sino para todo lector socialdemócrata del prefacio), ya no puedo ocultarla y aquí no puedo hacer trampa. Intentaré suavizarlo aún más y añadir aún más reservas: tal vez algo se logre.

A Alexéi le transmitiré su opinión (que él esperó larga e impacientemente) sobre su resumen. Alexéi debió olvidar decirle que él mismo le pasó su tema sobre Mijáilovski a Riazánov (quien lo está escribiendo). Yo entendí que usted escribe una reseña de «En el glorioso puesto», la cual le enviamos.

Le estrecho fuertemente la mano. Suyo...

Si ve a Koltsov, transmítale mi gran agradecimiento por «La Palabra Libre»[^129].

Ah, casi lo olvido. Quería también pedirle consejo sobre la siguiente cuestión. Este mismo cretino de Chernov cita el artículo de Fr. Engels «El campesino alemán» en «La Riqueza

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* Véase «Los perseguidores del zemstvo y los Aníbales del liberalismo» (Obras, 5.ª ed., tomo 5, págs. 21-72). *Nota de la ed.*

** - o sea. *Nota de la ed.*