Querida mamá:

Te comunico mi cambio de dirección. Me he mudado junto con mi casero:
el señor Franz Modracek. Vrsovice bei Prag, nº 384. Oesterreich*.

Ahora mismo salgo para Viena. Resulta que aquí no hay cónsul ruso (!), y necesito legalizar la firma en la solicitud para que le expidan el pasaporte a Nadia. Espero poder escribirte algo más desde Viena.

Lamento no haber estudiado el idioma checo. Es interesante, muy cercano al polaco, con un montón de antiguas palabras rusas. Hace poco estuve fuera, y al regresar a Praga llama especialmente la atención su carácter «eslavo», los apellidos en «-čík», «-ček», etc., las palabrejas como «льзя», «лекарня» y muchas más. Ahora hace un tiempo cálido, primaveral; el viaje a Viena seguramente será agradable.

¿Estáis todos bien? ¿Cómo van los asuntos de Mitia? Te abrazo con fuerza, querida mía, y mando saludos a todos.

Tu V. U.