¡Queridos camaradas!

Su insistencia en cuanto a la «definición de las relaciones» nos sorprende y, para nuestro gran pesar, no podemos satisfacerles en este sentido. Entre nosotros la cosa apenas está comenzando, la máquina apenas ha empezado a ponerse en marcha poco a poco, y de una enérgica colaboración común depende que se ponga en marcha como es debido, ¡y de pronto, en lugar de un trabajo urgente, tienen ustedes que ocuparse de la «definición de las relaciones» con una precisión singular! Nos parece que una colaboración cercana y constante (que ya se ha manifestado en el envío por ustedes de 2 artículos y con la que contábamos también en el futuro) es una relación suficientemente definida, y que de ella se deriva claramente también el derecho de los colaboradores a hablar en nombre de la publicación, a atraer fuerzas, contactos, recursos, artículos, etc. Que esta atracción conducirá naturalmente también a un acercamiento entre los atraídos y la redacción, que el establecimiento de acuerdos definitivos (sobre alguna empresa o sobre la dirección de tal o cual sección, de tal o cual función) requerirá relaciones directas de la redacción con estos atraídos, esto también se desprende por sí mismo de la esencia de las relaciones entre los colaboradores cercanos y la redacción.

Esperamos que nuestras relaciones, de la forma de simple colaboración, puedan con el tiempo transformarse en una cooperación tal en la que estén distribuidas ciertas secciones y se organicen periódicamente reuniones redaccionales generales.

Además, por supuesto, no negamos en absoluto que la labor de organización en el extranjero requerirá (dentro de 1/4–1/2 año) la creación de nuevas formas, órganos, funciones, y en este sentido contábamos con ustedes, pero no podemos emprender todo esto de inmediato cuando «Zariá» e «Iskra» aún no se han consolidado en absoluto.